Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

miércoles, 20 de agosto de 2014

Acantilados de papel nº 4: firmas ya veteranas en nuestras publicaciones

Nuevas firmas, de las que ya os hablamos ayer, y firmas que ya son conocidas por nuestros miles de lectores en todo el mundo, estarán en el próximo número de Acantilados de papel:

Ulises Varsovia, Rolando Revagliatti, Harmonie Botella, Mariángeles Ibernón Valero, René de la Barra Saralegui, Rosy Paláu, Lola Estal, Juan Serrano, Mercedes Tormo Muñoz, Pedro Pujante, Nora Ibarra, Lola García de Luna, María José Villarroya Durá, Nelson Verastegui, Andrés Fornells, Irel Faustina Bermejo, Jesús Cánovas, Adolfo Caparrós Gómez de Mercado, Mª Carmen Horcas López y Francisco Javier Illán Vivas.

Un número que tendrá, con toda probabilidad, 106 páginas.

La imagen es una de las que forman parte de este próximo número, de Blas Estal.

martes, 19 de agosto de 2014

Acantilados de papel nº 4: nuevas firmas

El próximo número de Acantilados de papel, que esperamos esté en red el próximo 1 de septiembre, contará con nuevas colaboraciones, firmas que nunca han publicado con nosotros, ni en los anteriores tres números digitales ni en el blog, 

En total quince nuevos autores y autoras que se unen a Acantilados de papel que, por cierto, y esto es una nueva novedad, es publicada bajo la edición de Grupo de Literatura Extramuros, una vez se procedió a la disolución de la Asociación PAG, editora de los anteriores tres números.

Las nuevas firmas son Julián Gómez de Maya, Elena Muñoz, Joaquín Piqueras, Marisa Alonso Santamarina, Raúl Muñoz González, Clemen Corbalán, Álvaro Bellido, Alicia Fernández, María Teresa Fandiño, Chema Gómez Hontoria, José Manuel Ramón, Alfonso Lorente Carmona, Alberto Ibarrola Oyón, Joaquín García Box y Debora Trachter, autora de la portada y de ilustraciones interiores.

Un número de Acantilados de papel donde predominará el texto y en el cual hemos reunido poesía, ensayo, relatos, crítica literaria y entrevistas para que nuestros lectores puedan disfrutar los cuatro meses de vigencia de este número.

En la imagen superior, una de las imágenes que publicamos en el próximo número, de Debora Trachter.

lunes, 18 de agosto de 2014

Acantilados de papel nº 4 ya tiene portada

Os presentamos el motivo central de la portada de nuestra próxima revista digital: Una revolución copernicana, de Debora Trachter, que debuta en este número con nosotros.

No será esa la única novedad, os iremos informando las próximas fechas, mientras terminamos de preparar la revista, que esperamos poder tenerla en red (Calamèo, como las anteriores) el próximo día 1 de septiembre.

domingo, 17 de agosto de 2014

August. Pecado mortal, de David J. Skinner (Reseña nº 688)

David J. Skinner
August. Pecado mortal
M.A.R. Editor, junio de 2014

Robert August Robertson es el encargado de contarnos su propia vida en esta novela que firma David J. Skinner, y que tendremos que esperar hasta la conclusión para conocer los motivos por los cuales la historia llegó a él, una historia que no puede ser muy larga, pues el mencionado Robert August cuenta treinta años cuando nos la narra.

Unos acontecimientos que comienzan aún antes de su nacimiento, en el verano de 1940, violentos sin lugar a dudas: su padre encontrado ahorcado en una viga del desván y su madre -a la que él llama Mary Ann, nunca madre-, presa del nerviosismo cuando buscaba al doctor, estrellándose contra un centenario árbol, lo que la llevó a la unidad de cuidados intensivos para, dos semanas después, dar a luz a nuestro protagonista.

Su vida, como veremos en las primeras páginas, no podía comenzar peor. Tal vez por ese acontecimiento, o por los que el propio Robert August nos va narrando, o por que Mary Ann realmente no quiso jamás a aquel niño, le proporcionó una violenta infancia de castigos y palizas, guiada por su ultra ortodoxa fe materna, y siempre poniendo como ejemplo que esto o aquello no lo hubiese permitido el Reverendo, su padre.

Robert August, o August, para simplificar, cree que su vida cambia cuando conoce a Clara, nombre apropiado para alguien que será una oleada de claridad en su vida, y que le regala un diario para que escriba en él lo que le acontece a lo largo de la vida. Un diario que le llevará al corredor de la muerte porque, a su alrededor se dan sucediendo las muertes violentas, sin que nadie sepa cómo ocurren ni quien es el asesino. Él si lo sabe, pero nadie le creerá cuando confiese que es su padre, el Reverendo, quien simuló su muerte, para poder vengarse de su madre.

David J. Skinner, depositario de esta autoconfesión donde nada parece ser lo que es, nos describe una sorprendente historia de amor, de odio, de violencia que nos dejará sin resuello cuando avancemos a lo largo de las páginas, mientras August se apresura en narrar su vida antes de que sea llevado ante la silla eléctrica.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 14 de agosto de 2014

Sin rumbo, de Eugenio Cambareces (Reseña nº 687)



Eugenio Cambareces
Sin rumbo
Cátedra,


Argentina y España han estado unidas en una complicidad constante desde que llegaran allí los primeros barcos procedentes de este lado del Atlántico. También ha habido cierto recelo y mala prensa que han supuesto los ingredientes de una relación de amor y odio de la que mucho se ha hablado y escrito.
En todo caso, somos muchos los que disfrutamos viendo el cine argentino, escuchando y bailando sus profundos tangos y por supuesto, leyendo libros que, como el que hoy recomendamos, Sin rumbo, de Eugenio Cambaceres –Editorial Cátedra / Colección Letras Hispánicas- nos aportan un conocimiento muy interesante de la cultura y la lengua argentinas del célebre fin-de-siglo modernista al que se adscribe el libro.
Comentamos el apartado del léxico ya que el editor -Teodosio Fernández, a quien felicitamos por su trabajo, tanto en el estudio previo, como en las constantes anotaciones a pie de página- va desgranando en dichas notas un sin fin de términos del español de América, evidentemente, en su variante argentina, que serán muy útiles a los aficionados a la cultura de aquel país que a veces nos vemos muy perdidos por la cantidad de palabras distintas para designar lo mismo que aquí llamamos de otra manera, los célebre puchos –cigarrillos-, las polleras –faldas- o la zoncera –tontería- nos ayudarán a desentrañas con facilidad el sentido de lo que estamos leyendo. Quienes ya estén familiarizados con el léxico lo tienen fácil evitando la lectura de las citas.
Sobre la novela, diremos que se encuentra entre el Realismo y el Modernismo. Así, podrán disfrutar de rasgos realistas que recordarán a las escenas de Ópera de Clarín o a la afición a los duelos de Stendhal, por poner dos ejemplos; por otro lado, se nos anticipa la sensualidad modernista de un Barbey D’Aurevilly, el amor a la naturaleza de Valle-Inclán o el refinamiento urbano de D’Annunzio por poner otros ejemplos. Todo ello, pasado por el tamiz a la argentina de Cambaceres, un autor que sorprende por la agilidad de su prosa, más cercana sin duda al siglo XX que al XIX.
Formalmente es un libro de bolsillo clásico donde los haya, y literal, ya que cabe en un bolsillo. Destacamos nuevamente el excelente estudio de Teodosio Fernández que es la gran aportación en la Colección Letras Hispánicas. En la tradicional cubierta negra con letras blancas encontramos una escena de palco de ópera en la que los abanicos, las sedas y los chismorreos nos dan una pista interesantísima sobre el argumento de la novela. Que la disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado