la alborada
que con la luz me llegue
tu sonido
que me tejas de besos
un vestido
y me pinte los labios
tu mirada.
A tu vera por aire, tierra
y agua,
fuego prender contigo sólo
al roce;
hablarte quedo, acariciar
tus manos,
para volver de nuevo a
comenzarte
cuando agonice el día.
Alcanzar en tu espuma
las estrellas
y dormir a tu lado
a mi regreso
envuelta por tu aroma,
e impregnada
de esencia que era tuya
y ahora es mía.
Que tu voz susurrante
me devuelva
a mi ser, que es el tuyo,
si por caso
me extravía el sendero
o negra noche
me envuelve con su manto,
mientras la luna
se duerme entre tus
brazos.

Me gusta el poema y la forma de tratar la poesía.
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