Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo
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sábado, 25 de julio de 2026

Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes (Reseña nº 1160)

 


Antonio Fernández Fuentes
Poemas de la existencia
La Fragua del Trovador, 2025

La poesía es un acto de rebeldía en el mundo que nos ha tocado vivir, en de la inmediatez, el de las pantallas de móviles, no ya ordenadores o tablets, que el pequeño instrumento que todos llevamos en el bolsillo se los ha merendado, el de publicar contenido inmediato, 30 segundos, 45 segundos máximo los reels, y a otra cosa.

Pero también es verdad que la poesía permite que cientos de miles de personas escriban pensando que lo que hacen es poesía... en la Región de Murcia, por ejemplo, hay más poetas que habitantes, un caso que debería estudiar Iker.

Encontrar a un autor como Antonio Fernández Fuentes, que escribe (y publica) poesía sobre todo en sonetos, es la rebeldía máxima. Él también escribe verso libre, por supuesto, y odas, y elegías y coplas, pero casi siempre, sobre todo en los recitales, se decanta por el soneto, para mí la forma más perfecta de la poesía. Como os digo, un Revolucionario en toda regla.

Pero además cuida el lenguaje, ahora que también nos empeñamos en que desaparezca la forma correcta de escribir o de hablar, y nos habla de la existencia, de aquello que a las personas nos hacen seres humanos, de las alegrías y de las decepciones, del amor y del desamor, de la vida. En resumen, de lo que realmente importa cuando te sientas, te detienes un momento y te dejas abrazar por las palabras.

La prologuista, María García Romero cita al poeta Pascual López Sánchez y nos recuerda sus palabras: "un poema, un poemario, si lo lees una vez, es posible que te deje huérfano de emociones, si lo lees dos veces estarás más cerca de su transcendencia".

Avisados quedáis.

Francisco Javier Illán Vivas 

PD: Si le queréis conocer un poco más pincha AQUÍ 

sábado, 18 de julio de 2026

Interpretación de la mentira, de Luis Leante (Reseña nº 1159)

 


 

Luis Leante
Interpretación de la mentira
M.A.R. Editor, 2025

Me hice con este ejemplar en la pasada Feria del Libro de Murcia 2025, pues tuve la oportunidad, como ya va siendo habitual, coincidir con el autor en la caseta de nuestro editor. 

Es una novela enorme, primero por el tamaño, 370 páginas, luego por el contenido. Es a lo que nos tiene acostumbrados Leante: obras profundas, donde juega con los personajes, con sus sentimientos, y nos va llevando hacia un final que muchas veces nos sorprende.

Dice la contraportada: "¿qué mueve a un escritor a contar historias que no han sucedido, o que han sucedido de forma distinta a como las cuenta". Y todos cuantos escribimos nos sentiremos tentados a entrar en la obra del caravaqueño y conocer a Celso D'Atri, a Susana, a Espinosa, a Soto, a Beltrán y al narrador, porque la historia que nos cuenta es la de todos los que han escrito, o los que hemos tenido ilusión por escribir y, sobre todo, a aquellos que se comportan como si hubiesen ganado el premio Planeta o, más aún, el Nobel de Literatura, que en este mundillo hay muchos.

Todo comienza en la entrega de un prestigioso premio literario, en la escena de la entrega del premio y en la muerte de un aborrecible abogado en la casa de Celso, y en la llamada de éste al narrador para que le ayude a sacar de su casa al fallecido.

Hay comienzan los recuerdos, porque ninguno de ellos olvidará el verano de 1980, tres excusas para narrar los recuerdos que rodean a la banda que formaban los anteriormente citados. Recuerdos de todos nosotros, como bien apunta la contraportada, todos los que soñamos podemos vernos interpretados en esta estupenda obra de Luis Leante.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

viernes, 10 de julio de 2026

Vanitas vanitatis, de Antonio Pergar (Reseña nº 1158)

 


 

Antonio PerGar
Vanitas Vanitatis
Amazon, marzo 2023

Vanitas vanitatis, o más exactamente Vanitas vanitatum, traducido como vanidad de vanidades, no se refiere al orgullo o la soberbia, sino que en su sentido original alude a la vacuidad, futilidad e insignificancia de los placeres y bienes terrenales frente a la certeza de la muerte.

Ya nos lo dice el autor en la página 0: todos los escritos incluidos en este libro son posteriores a una curva que giró por completo mi vida, plasmados en un sentimiento eviterno que tiene principio, pero no final.

Conocí al autor gracias al programa que presento en Protagonistas, de Canal Molina Fibra, cuando le tuve como invitado y hablamos de la vida, de la muerte, de lo humano y de lo divino. Me contó que todo comenzó en diciembre de 2017.

Sufrió un accidente, por eso le dedica los textos, además a muchas personas que le ayudaron, que estuvieron con él, a sus neuronas "por no abandonarme pese a no haber sido capaz de protegerlas con un casco" y a la muerte "por no querer poder conmigo".

Creo que estas líneas anteriores, con sus palabras originales, os darán una idea de lo que representa esta Vanidad de Vanidades,  o más exactamente, vanitas vanitatum et omnia vanitas.

Podéis encontrar el libro en Amazon, arriba, en el título, tenéis el enlace.

Francisco Javier Illán Vivas 

viernes, 3 de julio de 2026

Muertes inocentes, de Guillermina Sánchez Oró (Reseña nº 1157)

 


Guillermina Sánchez Oró
Muertes inocentes
Dokusou Ediciones, octubre de 2025

 Normalmente escribimos sobre aquello que vivimos, pero hay veces en que los libros son algo más, son algo personal, que forma parte no ya de lo que vivimos, sino de lo que hemos vivido.

Y estamos ante uno de esos libros. Quienes tenemos la suerte de conocer a Guillermina, y no solo de conocerla, sino de gozar de su amistad, hemos oído más de una vez una historia relacionada con su familia, no ya la que nos narró en su anterior novela, Voces rotas, que también, sino sobre aspectos de su vida mucho más cercanos.

En la presente obra nos narra la historia de una persona violenta, psicópatica, a la que llama Ginés, pero también de las personas que sufrieron sus acciones. Destacan dos de ellos: África, con quien tuvo una relación; y Ramón, el amigo de la infancia.

Ginés, un superviviente por encima del bien y del mal, sobre todo del mal, no duda en cometer asesinatos, traiciones a quienes confían en él, y vivir en una continua huida de la justicia, a la que le es difícil adelantarse a sus acciones violentas.

Conoceremos también a otras personas que, mientras leía la novela, iba recordando las palabras de la autora, cuando nos contaba diferentes momentos de la vida de un familiar muy cercano que tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino del tal Ginés. Sí, esta novela me ha parecido muy personal de Guillermina, muy profunda y que seguro ella necesitaba sacarla a la luz para, probablemente, descargar parte de la carga con la que ha vivido casi toda su vida.

Hay otro personaje fundamental en la trama, Miguel Buscapruebas, un detective que jugará un papel importantísimo en la captura de Ginés y, más aún, en el apoyo psicológico y personal a las víctimas de sus crímenes. 

Ha creado la autora un detective que probablemente lo leamos más veces en el futuro, una vez cerrada la historia de Ginés, un hombre capaz de todo por sobrevivir.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

viernes, 26 de junio de 2026

Los días largos, de Teresa Galeote Dalama (Reseña nº 1156)

 


 

Teresa Galeote Dalama
Los días largos
M.A:R. Editor, 2026

Tuve la suerte de coincidir con Teresa en Alcalá de Henares, ciudad donde reside, y de que me dedicara la novela que comento esta semana. Ella lleva tiempo reivindicando un tiempo pasado que destrozó la sociedad española por el odio que descendió desde las altas esferas hasta el pueblo llano, llevándolo a la Guerra Civil, en mayúsculas.

La historia siempre la han escrito los vencedores, aunque parece, a mi entender, que nadie ha contado como se llegó a ese momento.

En esta novela, que fue ganadora del premio Carta Puebla de Novela en su VII edición, Teresa nos presenta a Marina y Jaime, dispuestos a dejar atrás los interminables días de la Guerra Civil y de los que siguieron, que si no tuvieron guerra, sí represalias, muertes, hambre y calamidades.

¿Es posible conseguirlo? Difícil olvidar un campo de concentración. No sé si en la historia de las barbaridades humanas cometidas por ideologías de todo tipo, los que sufrieron -y sobrevivieron- un campo de concentración (no digamos ya de exterminio, como fueron los del partido nazionalsocialista) pudieron olvidarlo.

Jaime y Marina no pueden y esta novela, repleta de dolor y de amor de ambos hacia Ángela, una niña que encuentra en ellos a la madre perdida, nos invita a leerla despacio y a reflexionar sobre aquellos tiempos... y los actuales.

Yo no los viví, pero los actuales, los actuales empiezan a parecerse demasiado a aquellos años precedentes, donde desde la clase política se inculcó el odio de unos contra otros.

He disfrutado con la lectura de Los días largos, apropiado título de Teresa Galeote para una novela donde lo importante era llegar vivo al final del día.

Francisco Javier Illán Vivas 

viernes, 19 de junio de 2026

Poesía completa, de Francisco Javier Illán Vivas (Reseña nº 1155)


 

Francisco Javier Illán Vivas
Poesía completa
Ediciones Irreverentes, 

ANTE EL SILENCIO NOS QUEDA LA PALABRA

La vida es una paradoja, el contraste inseguro de deshojar una margarita, mirar el cielo a través de los ojos que nos miran, conquistar la palabra como si izáramos una bandera, clavar la estaca en la cumbre y dejar que las alas nos rocen las mejillas.

Francisco Javier Illán Vivas se nos muestra enamorado, desde la tristeza y desde la sonrisa. Busca con desesperación el cuerpo amado y quiere traspasarlo sin medida. Ha descubierto que el alma es la piel que no se ve y el ombligo es el pozo de los deseos incesantes. Coloca la nariz en el asfalto y un aroma de miel lo envuelve todo, lo lleva al campo, a pesar de la niebla. La niebla es un espejo con el que tropezamos y, a veces, nos sabe a beso y, en otras ocasiones, a ausencia.

Déjame que te escriba entonces, nos susurra con un lenguaje vegetal. Desfila en su entramado poético los jardines y los bosques, como si quisiera domesticar las emociones por un lado y de otro, dar rienda suelta a la rebeldía. El verso, en el fondo, es una soga al cuello de la soledad.

Su poesía nos desconcierta: le enseña la patita a la esperanza y cae de bruces en el abismo. Salta o se desploma. Sus hilos no están hechos de letras, sino de pasiones que procura atemperar entre los barrotes del poema. Es humana, sencilla, caracolea con el sol, se tumba pesadamente en el sofá y grita. Es insensata como quien acude al frío para que le caliente los pies y concibe el fuego como sombrío, ceniza de lo que pudo ser, si no se quema las manos con la piel ajena. Es tierna y despiadada. Joven y anciana. Contradictoria. Porque no es más que el reflejo de lo que vive, una apuesta decidida por no guardarse nada en los bolsillos, un desnudo integral, cae la tela suave de una falda, el ronroneo de unas medias al desprenderse de las piernas, el suspiro despierto de unos labios y toda esa parafernalia huele a amor, se escucha como un insignificante latido apenas perceptible, como esa gota sabia que deja al descubierto la grieta.

Francisco Javier Illán Vivas deja que nos asomemos por ese hueco donde quedan los restos de un naufragio: las ruinas de la infancia entre hierbas silvestres, las paredes desconchadas del recuerdo, los senos de una rubia de cabellos de nata ocultos bajo la bruma, el huerto entregado al abandono, el arriate descuidado por el tiempo y el papel amarillo de las fotografías antiguas que se deshace con la memoria.

La poesía del escritor murciano se caracteriza por la capacidad de evocación con la que nos devuelve a un pasado salpicado de nostalgias, por una sobriedad ajena al adorno porque piensa que los excesos nos desvían de la sustancia, por un ritmo pausado con el que pretende, sin conseguirlo, detener al tiempo. Compone una poesía de raíz donde los elementos cotidianos adquieren protagonismo y la lluvia, el viento que se cuela a través de las ventanas, la tierra y la naturaleza nos desnudan ante el mundo por medio de la verdad.

Vive en su verso la búsqueda irreparable de la propia identidad, la censura hacia una política que deja en paños menores al ser humano (le arranca todos los ropajes de la dignidad), ataca sin reparo una sociedad pasiva ante las injusticias y alaba el papel primordial de la mujer.

A lo largo de las estaciones, cuando el mar ya no lo tenemos a la espalda, sino que nos mira cara a cara, aún encontramos arrestos con la palabra para cargar el peso de la memoria, llevar con honradez un amor maduro, adaptarnos a las ausencias aceptando el cambio inevitable que nos impone la existencia. La noche con sus dos abismos: el tierno que nos lleva a enredarnos entre las sábanas; el duro, que nos deja a solas ante el silencio.

 

Alejandro Pérez Guillén

viernes, 12 de junio de 2026

Crimen en el paraíso salado, de Francisco Javier Illán Vivas (Reseña nº 1154)


 

Francisco Javier Illán Vivas
Crimen en el paraíso salado
Bookalia Ediciones, 2026 

Tras Versosenvenenados. El primer caso del inspector Vivas, Francisco Javier Illán Vivas regresa con una segunda entrega que no se limita a repetir fórmula, sino que profundiza en las grietas morales de su protagonista y amplía el alcance de la historia hacia un terreno más incómodo: el de la culpa y las decisiones irreversibles.

La novela arranca con un hallazgo perturbador en las dunas del Parque Regional de Las Salinas, en San Pedro del Pinatar. Lo que en apariencia podría ser un crimen aislado pronto adquiere una dimensión mayor al estar vinculado con el entorno del entonces presidente catalán en los meses previos al referéndum del 1 de octubre. Este contexto político no invade la trama, pero sí la contamina, aportando una tensión de fondo que resulta eficaz y verosímil.

Sin embargo, el verdadero motor de la novela no es el crimen en sí, sino el recorrido interior del inspector Isco Vivas. Lejos del arquetipo clásico del investigador infalible, Isco se mueve en una zona moral cada vez más difusa. Sus relaciones personales —especialmente con personajes como Marta o Carmen— no solo complican la investigación, sino que la condicionan. Aquí, Illán Vivas acierta al construir personajes femeninos con peso narrativo real, lejos de ser simples piezas funcionales.

Uno de los mayores logros de la novela es su capacidad para desplazar la sospecha. El lector, como el propio Isco, se ve arrastrado hacia culpables evidentes que terminan desmoronándose, hasta que la resolución apunta hacia un lugar mucho más inquietante: aquello que siempre estuvo ahí, pero que nadie quiso mirar dos veces. Este mecanismo, bien sostenido, refuerza el carácter psicológico del relato.

El estilo se mantiene sobrio, directo, con una atmósfera que combina lo cotidiano con una sensación constante de amenaza. No hay excesos retóricos ni giros gratuitos: la tensión se construye desde los silencios, las relaciones rotas y las decisiones que pesan más que cualquier prueba.

Si en la primera entrega el interés residía en descubrir el caso, en esta segunda el foco se desplaza hacia las consecuencias. Y ahí es donde la novela gana fuerza. El desenlace, lejos de ofrecer alivio, deja un poso incómodo que redefine al personaje y abre claramente la puerta a futuras entregas.

Crimen en el paraíso salado consolida a Isco Vivas como un protagonista complejo dentro de la novela negra española actual, y confirma que la saga no va de resolver crímenes, sino de entender el precio de hacerlo.

Salvador Vivancos Manzano