Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

jueves, 2 de julio de 2026

Libros reseñados en junio de 2026


 

Durante el mes de junio se comentaron cuatro libros, todos con un importante seguimiento: 10 años de guerra, de Pedro González Núñez; Crimen en el Paraíso salado, de Francisco Javier Illán Vivas; Poesía completa, de Francisco Javier Illán Vivas; y Los días largos, de Teresa Galeote Dalama.

martes, 30 de junio de 2026

La gracia de los besitos porteños, de M.D. Álvarez


 

Aquella diminuta plantita de pequeñas, delicadas y hermosas flores, con apariencia de diminutas bocas de dragón de un delicado color lila, trataba de sobrevivir en un entorno casi hostil. 

Fue observada por el señor de los campos, quien, viendo lo mucho que se esforzaba por sobresalir, la colocó en un hermoso muro, en un huequito a la sombra y con la suficiente humedad para que creciera con toda libertad. 

La hermosa plantita, en agradecimiento, ofrece hermosas y diminutas florecillas desde finales de invierno hasta otoño, dando alegría al señor de los campos por haberla colocado en un lugar prominente.


Oh, perdón si no os he dicho de qué plantita se trata. Es la cymbalaria muralis, también conocida por el nombre de besitos porteños, palomilla de muro, etc.

M. D. Álvarez

viernes, 26 de junio de 2026

Los días largos, de Teresa Galeote Dalama (Reseña nº 1156)

 


 

Teresa Galeote Dalama
Los días largos
M.A:R. Editor, 2026

Tuve la suerte de coincidir con Teresa en Alcalá de Henares, ciudad donde reside, y de que me dedicara la novela que comento esta semana. Ella lleva tiempo reivindicando un tiempo pasado que destrozó la sociedad española por el odio que descendió desde las altas esferas hasta el pueblo llano, llevándolo a la Guerra Civil, en mayúsculas.

La historia siempre la han escrito los vencedores, aunque parece, a mi entender, que nadie ha contado como se llegó a ese momento.

En esta novela, que fue ganadora del premio Carta Puebla de Novela en su VII edición, Teresa nos presenta a Marina y Jaime, dispuestos a dejar atrás los interminables días de la Guerra Civil y de los que siguieron, que si no tuvieron guerra, sí represalias, muertes, hambre y calamidades.

¿Es posible conseguirlo? Difícil olvidar un campo de concentración. No sé si en la historia de las barbaridades humanas cometidas por ideologías de todo tipo, los que sufrieron -y sobrevivieron- un campo de concentración (no digamos ya de exterminio, como fueron los del partido nazionalsocialista) pudieron olvidarlo.

Jaime y Marina no pueden y esta novela, repleta de dolor y de amor de ambos hacia Ángela, una niña que encuentra en ellos a la madre perdida, nos invita a leerla despacio y a reflexionar sobre aquellos tiempos... y los actuales.

Yo no los viví, pero los actuales, los actuales empiezan a parecerse demasiado a aquellos años precedentes, donde desde la clase política se inculcó el odio de unos contra otros.

He disfrutado con la lectura de Los días largos, apropiado título de Teresa Galeote para una novela donde lo importante era llegar vivo al final del día.

Francisco Javier Illán Vivas 

jueves, 25 de junio de 2026

Dos poemas de Beatriz Martín Navarro

 


PÁJAROS DE LOCOS.

En la prisión de mi pájaro,
en una habitación rosa enredaderas verdes de silencio
y rojos amaneceres…
Los dos locos de amor en las prisiones hechas sombras
en el pedestal de tu roto mirar,
y mi montera la dureza de un nuevo despertar…
He gozado
un aire duende de mi alma
en terrenos que pantanosos parecieran…
He abierto los dos ojos,
al amanecer y mis pestañas negras bailan
de pie…
anochece en el cuarto y yo no duermo sin ti...
cae la noche,
cae la gota agria de la mañana,
roza mi felicidad
y grita sola el resplandor de mi alma...
He soñado tiempo y costa de sentimientos...
He perdido el ámbar de tu voz
sola y el río no derrama más gotas de sueños
no baila el son de mi amistad...
He despertado sola,
y esta noche no volará el alma
el pájaro negro y solícito
que trina gritos olvidados
y finos llenos de soledad.
.
Pájaro fiel y inocuo…
 
 
VIVENCIAS DE LUNA
.
He extraviado mi rumbo,
mi vida, y mi fortuna…
He conjurado un conjuro ciego y verso,
como pueblan las gotas de mis lagrimales en flor
el sentimiento lunar que aparece cuando suena mi canción,
y estremece el ahora el sentido de tenerte,
de no anochecerse vestida…
He partido hacia delante de mis condiciones,
mi figura física, mi grácil presencia,
mi pasión y mi ruina… Floripondios de emoción
y de emociones bien fuertes;
estar colgada en el puente de Londres, avisar a un posible
príncipe azul
que me despierta de aquel sueño
en el que no despertaré sin pasadas las doce de la noche
del sentimiento dormido…
Puede que se me active la emoción,
que se pierdan los lirios,
que no sueñen los pobres y si los ricos;
que la fortuna desigual de emociones de sentimentalidad...
Es roja la fortuna
que se da
en noches como esta…
en la luna sin igual, gigante de tu presencia…
Sueños con libros
en árboles que me miran como hojas sueltas de un sauce llorón
en el ahora…
 

martes, 23 de junio de 2026

Lengua de vaca, de M.D. Álvarez


 

La borraja, conocida también por el popular nombre de lengua de vaca, es una planta de orígenes mitológicos.

Según los antiguos sabios, la creó el sacudidor de la tierra, el gran Poseidón, para calmar el dolor de una de sus muchas conquistas, más exactamente el de Pasífae, hija del sol, que ni por un momento se percató de las arteras razones del magnánimo dios de los océanos.

Este le dio a comer un manojo de aquella hierba singular cuando, con la apariencia de un majestuoso toro blanco, la hizo suya.

Al cabo de nueve días, Pasífae dio a luz a un precioso bebé con cabeza de toro que fue encerrado por el rey Minos en el laberinto que ideó Dédalo, ocultando así el fruto de la infidelidad de su esposa con el dios que sostiene la tierra.

M. D. Álvarez