Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

domingo, 2 de agosto de 2026

Hablando de Crimen en el paraíso salado con su autor

 


«Quería demostrar que el paraíso también puede esconder el crimen»

Francisco Javier Illán Vivas publica Crimen en el paraíso salado, la segunda novela protagonizada por el inspector Isco Vivas. Ambientada en San Pedro del Pinatar, la obra combina investigación policial, tensión psicológica y una profunda reflexión sobre la culpa. Conversamos con el autor sobre esta nueva entrega.

1. Después de Versos envenenados, vuelve el inspector Isco Vivas. ¿Qué encontrará el lector en esta segunda novela?

Encontrará a un Isco algo más maduro, más desconfiado y con mayor peso sobre los hombros. Sigue siendo el mismo policía que intenta resolver un asesinato, pero también un hombre que empieza a comprender que no todas las respuestas se encuentran en un informe policial.

2. ¿Por qué decidió situar la historia en San Pedro del Pinatar?

Porque es un lugar extraordinario. Todos conocemos su belleza, sus playas, las salinas, los flamencos... Precisamente por eso me parecía el escenario perfecto para un crimen. La novela negra funciona muy bien cuando enfrenta la belleza del paisaje con la oscuridad del ser humano.

3. Las Salinas tienen casi tanto protagonismo como algunos personajes.

Era una intención consciente. No quería que fueran un simple decorado. El Parque Regional condiciona la atmósfera, el ritmo de la investigación e incluso el estado de ánimo del protagonista. En cierto modo, también investiga junto a Isco.

4. ¿Hasta qué punto el paisaje influye en la narración?

Muchísimo. El viento, la sal, las dunas, los caminos entre charcas... Todo eso genera una sensación de aislamiento muy interesante. El paisaje nunca es neutral.

5. La novela se desarrolla en un momento político muy concreto de la historia reciente de España.

Sí, pocos meses antes del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. No pretendía escribir una novela política, pero ese contexto existía y me parecía artificial ignorarlo. Está presente como un elemento de fondo que aporta tensión y credibilidad.

6. ¿Fue complicado documentarse?

La documentación siempre ocupa mucho más tiempo que la escritura. Me interesa que el lector reconozca los lugares, que quien conozca San Pedro del Pinatar sienta que realmente está caminando por sus calles.

Respecto a otras facetas de la investigación, me ha ayudado mi formación como criminólogo y criminalista.

7. Sus novelas parecen conceder mucha importancia a la psicología de los personajes.

Porque los asesinatos los cometen personas, no monstruos. Me interesa comprender qué lleva a alguien a cruzar determinadas líneas. Incluso, como leerán los lectores, al propio Isco.

8. ¿Qué evolución experimenta Isco Vivas respecto a la primera novela?

Empieza a comprender que la verdad no siempre coincide con la justicia. Esa tensión moral será importante en su evolución futura.

9. Sin revelar demasiado, ¿qué tipo de investigación encontrará el lector?

Una investigación donde las primeras certezas se desmoronan poco a poco. Cada respuesta genera nuevas preguntas.

10. ¿Hay homenajes a la novela negra clásica?

Muchos. Soy lector de Chandler, de Hammett y de otros grandes autores del género. Me gusta ese detective que observa antes de hablar y que sabe que las personas suelen mentir más por miedo que por maldad.

11. También aparecen personajes femeninos con bastante fuerza.

Era importante que cada uno tuviera voz propia. No quería personajes que estuvieran únicamente al servicio de la investigación. Todos tienen motivaciones, contradicciones y secretos. Carmen y Marta ya son conocidas por los lectores de Versos envenenados, en esta aparece la figura de Vanesa, que tendrá una importancia vital en el desenlace final.

12. ¿Hasta qué punto San Pedro del Pinatar es un personaje más?

Diría que completamente. Si trasladáramos la historia a otra ciudad, dejaría de ser la misma novela.

13. El título definitivo es Crimen en el paraíso salado. ¿Cómo nació?

Resume perfectamente la idea central: un lugar que todos asociamos con tranquilidad y naturaleza puede convertirse en escenario de una historia muy oscura. Te cuento que el primer título que barajé fue Asesinato en San Pedro, pero me parecía que quedaba ambiguo y debía añadir "del Pinatar", para no confundir con San Pedro del otro lado del Atlántico.
Y la serie Crimen en el paraíso me dio la idea perfecta. Como Paraíso salado es el eslogan de la ciudad, solo tenía que sumar.

14. ¿Qué espera que sienta el lector al cerrar el libro?

Que ha leído una buena historia, pero también que durante unos días siga pensando en algunos personajes. Creo que las novelas permanecen cuando continúan dentro del lector después de terminar la última página.

Y, por supuesto, que podrá recorrer los escenarios que la novela presenta, porque también es un recorrido por San Pedro del Pinatar.

15. ¿Es necesario haber leído Versos envenenados?

No. Ambas novelas pueden leerse de manera independiente. Evidentemente, quien haya leído la primera reconocerá mejor algunos matices de Isco Vivas, pero la historia funciona por sí sola.

Y, por si quedan dudas, en dos momentos de la novela se narra la relación de Isco con Carmen y con Marta.

16. ¿Qué ha sido lo más difícil durante la escritura?

Encontrar el equilibrio entre la investigación policial y la evolución personal del protagonista. No quería que una eclipsara a la otra.

17. Sus lectores destacan el tono cercano del narrador. ¿Era un objetivo?

Sí. Isco cuenta las historias como las viviría un policía cansado al final de una guardia. Con ironía cuando puede y con sinceridad cuando no le queda otra.

18. Sin hacer spoilers, ¿qué papel desempeñan las apariencias en la novela?

Uno fundamental. Todos creemos observar bien a quienes nos rodean, pero la realidad suele demostrar que vemos solo aquello que esperamos encontrar.

19. ¿Habrá más casos del inspector Isco Vivas?

Mientras él siga teniendo cosas que contar, yo seguiré escribiéndolas. Todavía le quedan muchos silencios por explicar.

Y, por supuesto, mientras le interese a los lectores.

20. Para terminar, ¿por qué recomendaría Crimen en el paraíso salado?

Porque intenta ofrecer algo más que una investigación policial. Habla de la culpa, de las decisiones que cambian una vida y de cómo incluso los lugares más hermosos pueden esconder sombras. Si, además, consigue que alguien descubra San Pedro del Pinatar o vuelva a mirarlo con otros ojos, sentiré que la novela ha cumplido también otra pequeña misión.

viernes, 31 de julio de 2026

Lingua Mortis, de Lw Veider (Reseña nº 1161)

 


L.W Veider
Lingua Mortis
Octubre 2022

Hay libros extraños, y libros que hay que leer despacio, hasta que el autor, la autora en este caso, decide que a partir de la página 200 no te va dejar ni respirar.

Laura es encontrada tras algunas fechas enterrada y su cadáver muestra señales de haber sido atacado por alimañas del bosque. No es la primera víctima que la policía encuentra en los alrededores, ya son varias jóvenes y no pasarán muchas fechas para que aparezcan dos más.

El caso de las muertes anteriores a Laura lo llevaba el detective Sánchez, pero ha sido apartado del caso por el Comisario, una mujer que prefiere se dirijan a ella en masculino.

En este lío de asuntos internos en el equipo que investiga, aparecer otro detective, Javier Marín, pero Sánchez no se aparta del caso, ni sus compañeros dejan de informarle a pesar de la prohibición al respecto por parte del comisario.

¿Y qué pasa con Laura? Bueno, ha muerto, pero no está muerta. Su presencia no es física, sino etérea, y acompaña a los policías en sus pesquisas y es, a partir de esa página que os cito, cuando Veider no te deja respirar y no puedes dejar de pasar una página y otra y otra hasta saber quién es el asesino, por qué cree tener una misión y, sobre todo, porqué la Muerte ha dejado escapar a Laura.

La autora me recomendó esta novela entre su repertorio, y le agradezco el consejo. No la había leído hasta la fecha, pero a partir de ahora seré uno de sus lectores. A ver qué más se le ocurre a su inquieta cabeza.

Lingua Mortis, un noir paranormal que os sorprenderá.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

martes, 28 de julio de 2026

Vimana de Visnú, de M.D. Álvarez

 


Su familia descubrió una de aquellas carrozas celestes, la de Visnú. Aquel vehículo tenía la envergadura de un edificio de 50 plantas. Lo descubrieron en una mina abandonada, en una descomunal abertura.

Los mineros huyeron asustados; el vehículo era de un material cálido al tacto. No parecía tener ventanillas ni puertas. Marcus ojeó unos grabados en un lateral de aquel vimana; se parecía al sánscrito अहं विष्णुं सेवयामि*. Descifró el grabado y lo recitó. Hubo un leve zumbido y un panel se deslizó hacia arriba. Marcus, un chico carismático e inteligente, se había formado en el Instituto Indio de Ciencias de Bangalore

Entró en el gigantesco vimana; algo lo guiaba a seguir adelante, una fuerza lo empujaba a seguir avanzando hasta llegar al centro de mando. El vimana despedía una cálida luminiscencia que, al llegar a la sala de mando, se hizo más intensa. Marcus vio un gigantesco ser de color azul que parecía dormido a los mandos de su carroza. Se aproximó y pudo comprobar que tenía clavada una माला* en su corazón. Marcus no se lo pensó y extrajo la divina Vel del pecho de Visnú. En cuanto la retiró, la herida comenzó a cerrarse y el gigante abrió los ojos, mirando al joven guerrero que sostenía el arma del dios de la guerra, Murugan.

—Di tu nombre, oh joven de alma noble —resonó la voz del dios en su mente.

—Mi nombre es Marcus, serenísima divinidad —refirió Marcus, postrándose ante el gigante.

—Levántate, noble Marcus. Tú me has despertado y liberado de la maléfica Vel. Pídeme lo que quieras —respondió el gran dios.

—No quiero nada, tan solo haber servido fielmente —respondió Marcus, alzándose.

—Lo has hecho bien. Ve y difunde mi resurgimiento —dijo el gigante, mostrando su siempre amable rostro a su humilde adepto, Marcus.

M. D. Álvarez 

Traducción de términos en sánscrito. 
अहं विष्णुं* सेवयामि।*. Yo sirvo, a Visnú. 
भाला*: Jabalina..

sábado, 25 de julio de 2026

Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes (Reseña nº 1160)

 


Antonio Fernández Fuentes
Poemas de la existencia
La Fragua del Trovador, 2025

La poesía es un acto de rebeldía en el mundo que nos ha tocado vivir, en de la inmediatez, el de las pantallas de móviles, no ya ordenadores o tablets, que el pequeño instrumento que todos llevamos en el bolsillo se los ha merendado, el de publicar contenido inmediato, 30 segundos, 45 segundos máximo los reels, y a otra cosa.

Pero también es verdad que la poesía permite que cientos de miles de personas escriban pensando que lo que hacen es poesía... en la Región de Murcia, por ejemplo, hay más poetas que habitantes, un caso que debería estudiar Iker.

Encontrar a un autor como Antonio Fernández Fuentes, que escribe (y publica) poesía sobre todo en sonetos, es la rebeldía máxima. Él también escribe verso libre, por supuesto, y odas, y elegías y coplas, pero casi siempre, sobre todo en los recitales, se decanta por el soneto, para mí la forma más perfecta de la poesía. Como os digo, un Revolucionario en toda regla.

Pero además cuida el lenguaje, ahora que también nos empeñamos en que desaparezca la forma correcta de escribir o de hablar, y nos habla de la existencia, de aquello que a las personas nos hacen seres humanos, de las alegrías y de las decepciones, del amor y del desamor, de la vida. En resumen, de lo que realmente importa cuando te sientas, te detienes un momento y te dejas abrazar por las palabras.

La prologuista, María García Romero cita al poeta Pascual López Sánchez y nos recuerda sus palabras: "un poema, un poemario, si lo lees una vez, es posible que te deje huérfano de emociones, si lo lees dos veces estarás más cerca de su transcendencia".

Avisados quedáis.

Francisco Javier Illán Vivas 

PD: Si le queréis conocer un poco más pincha AQUÍ 

jueves, 23 de julio de 2026

Setenta, de Antonio Fernández Fuentes


 

SETENTA

Al final miraré para otro lado,
con sienes plateadas por el frío,
por las brisas sonámbulas de hastío
donde el tiempo infinito se ha parado.

Soy otro sol que sigue coronado
con resplandor efímero y baldío
como las noches de este sentir mío,
con su luna de un súbito dorado.

Estos setenta pesan como losas,
como crisol de luces que se alejan
en busca de otras sendas más hermosas.

Aquellos que me quieren me aconsejan
inhalar el perfume de las rosas,
yo prefiero vivir, si al fin me dejan.

Antonio Fernández Fuentes
De su poemario Poemas de la existencia