Acantilados de papel
martes, 26 de mayo de 2026
El rey de los caballos y su ofrenda. de M.D. Álvarez
viernes, 22 de mayo de 2026
Ciudades de Europa, de Miguel Ángel de Rus (reseña nº 1151)
Miguel Ángel de Rus
Ciudades de Europa
M.A,R. Editor, 2025
Que Miguel Ángel de Rus tiene un fino humor muy irónico, eso creo todos los que seguís estos no tan abruptos Acantilados de Papel lo sabéis. Entre estas más de 1100 reseñas han aparecido sus últimas obras aquí comentadas y siempre hay sátira, ironía y también melancolía.
Tal vez sea este último adjetivo el que más define la obra que nos ocupa: veintiocho relatos, de diferente extensión, que nos recuerdan -desde su perspectiva- lo que fue Europa y lo que ya no es.
Tengo la impresión de que él aún guarda un poco de optimismo, y bajo cada relato hay un llamamiento a recuperar el espíritu occidental, el ideal de la Europa que cambió el mundo, pero yo he visto más pesimismo que optimismo.
Me lo puso en la dedicatoria: sátira y melancolía. Y el lector va a disfrutar de este viaje por la ciudades de Europa y espero que, al final, le quede ese impulso para reaccionar y que el viejo continente no sea solo lo que fue, sino lo que deberá ser, antes que el Islam aplaste cada una de sus democracias (esa última reflexión es mía).
Francisco Javier Illán Vivas
jueves, 21 de mayo de 2026
El club del oso, de Eduardo Quijano
Harry y Phil, escondidos tras un arbusto, levantan las escopetas y apuntan al ciervo que pasta delante.
Los pájaros pían en las copas de los árboles del bosque.
—¡Guau! —dice Harry—. Con este bicho conseguiremos entrar en uno de esos selectos clubes de cazadores…
—Jack Feldman, el tipo que nos acompañaba a cazar hace años, logró entrar en el club del oso —suelta Phil.
—¿En serio? ¡Joder! —exclama Harry, sin bajar el arma—. Es uno de los más prestigiosos de todo el estado. Tiene unas normas muy estrictas para entrar.
—Pues Jack Feldman lo consiguió. Espió a los miembros durante semanas. Y se enteró de que para poder ingresar en él necesitabas haber cazado tres osos y cumplir con el estricto código de vestimenta del club. Jack cazó los osos, y se acercó al salón donde celebran sus reuniones con las cabezas disecadas y el traje marrón pardo y la corbatita de osos que vestían.
—¿Y entró? —pregunta Harry.
—No. Justo ese día los miembros del club habían cambiado de vestimenta. Y, en lugar de chaqueta y corbata, iban con un pijama color pardo y unas zapatillas con forma de garra de oso. Lo echaron de allí a patadas.
Harry se gira hacia Phil.
—¿Pero no dices que consiguió entrar? —pregunta sorprendido, sin bajar el arma.
—Al mes siguiente, tras recorrer todas las sastrerías y hacerse con las dichosas zapatillas con forma de garra y el pijama marrón, volvió al club con las tres cabezas. Pero aquel día habían cambiado de nuevo el vestuario y todo el mundo iba con chaqueta y unos guantes que parecían garras.
—¡Pero entonces Jack no logró entrar! —exclama Harry.
—Sí consiguió entrar —dice Phil—. En la reunión siguiente Jack se adelantó a todos. Como era el club del oso, acudió al salón donde celebraban las reuniones disfrazado de oso. Lo admitieron al momento. Acto seguido los miembros del club agarraron sus escopetas, le dieron diez segundos para correr por todo el edificio y esconderse, e inauguraron con él la temporada de caza. Ahora su cabeza preside el salón del club.
Harry, pálido, baja su escopeta y mira a Phil.
martes, 19 de mayo de 2026
Tierra mágica, de M.D. Álvarez
viernes, 15 de mayo de 2026
Un sitio donde estar a salvo, de Eduardo Quijano (Reseña nº 1150)
Eduardo Quijano
Un sitio donde estar a salvo
Coleman Ediciones, 2025
Hay libros que te dejan perplejo, otros te aplastan, y otros casi te vuelven locos. Estos cuentos de Eduardo Quijano me han dejado perplejamente loco. Es un caos continuo, supongo que como el sujeto de la portada, con la cabeza llena de humo, pretendiendo, desde su atalaya, encontrar un sitio donde estar a salvo: no lo hay en ninguna de las páginas.
Pero no vas a poder dejar de leerlo, de avanzar relato a relato, son brevísimos, y seguir en la búsqueda de ese lugar donde estar a salvo, como los extraños y no tan extraños personajes que pueblan cada uno de ellos.
Un humor fino, pero picante, el del autor. Cristina Cerrada, autora del prólogo, dice que es un buen libro del autor. Lo que sí es es sorprendente, y en estos tiempos que corren, que alguien te sorprenda, y más en la literatura, ya es motivo para hacerse con un ejemplar y disfrutar de la lectura y encontrarte con los personajes más extraños que puedas imaginarte.
En serio, abre las páginas y compruébalo.
Francisco Javier Illán Vivas




