Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 17 de febrero de 2026

Los Wharner, de M.D. Álvarez (1 de 4)

 


Marcus era un chico encantador, con un aplomo sorprendente, pero tenía un temperamento abrumador que lo llevaba a meterse en peleas por defender a los demás.

Una mañana salió a correr y se topó con unos maleantes que intentaban robar el bolso a una dulce ancianita que se resistía a soltar su bolso.

—Eh, vosotros, ¿qué os creéis que estáis haciendo? —gritó Marcus, que llegó hecho una furia.

El grupo de maleantes lo miró de arriba a abajo y dijeron: —Tú no te metas o atente a las consecuencias.

—Las consecuencias son las que os voy a dar yo si no dejáis en paz a esa adorable abuelita —dijo Marcus con toda la tranquilidad del mundo.

—A ver qué puedes hacer contra nosotros cuatro —dijo el cabecilla.

Marcus, como una exhalación, los derribó sin contemplaciones; su velocidad y fortaleza lo hacían un adversario invencible.

Los gañanes, al verse superados por Marcus, salieron corriendo como alma que lleva el diablo.

Marcus hizo ademán de seguirlos, pero la dulce abuelita lo llamó..

—Tú eres Marcus Warner, ¿no? —dijo con una hermosa voz.

—Sí, lo soy, pero creo que no tengo el gusto de conocerla —respondió Marcus.

—Yo conocí a tu abuelo y te pareces tanto a él, como dos gotas de agua. Mi nombre es Estela Phiser.

Marcus la miró con ternura; había oído hablar a su abuelo de un gran amor antes de conocer a su abuela.

—He oído hablar de usted —dijo Marcus.

—Pero trátame de tú, no soy una duquesa ni condesa —refirió la abuelita.

—Puedo invitarla a un café o algo para que se le pase el susto —respondió Marcus con gentileza.

Continuará....

M. D. Álvarez 

domingo, 15 de febrero de 2026

La sección de reseñas: más de mil lectores semanales (y tercera entrega)




 

Terminamos el repaso a las estadísticas de las reseñas publicadas durante 2025, donde todas han superado las mil visualizaciones.

Seguimos adelante. 

martes, 10 de febrero de 2026

El corazón del bosque, de M.D. Álvarez (2 de 2)

 

Mientras creía que él dormía con una tranquilidad que no había tenido en todo un año, ella se sentó frente al saquito.

—Vamos, ábrelo —dijo él desde el umbral del dormitorio. 

Ella se sobresaltó al verlo; su luz todavía irradiaba un fulgor milenario.

—Creí que dormías —dijo ella.

—Se me hace raro dormir en blando cuando me he pasado todo un año durmiendo a la intemperie sobre el suelo húmedo y hostil del bosque. Tengo que acostumbrarme de nuevo al calor del hogar y a la mullida cama que ahora comparto contigo —respondió él con una sonrisa triste.

Solo él sabía lo que había sacrificado por ella: su destino estaba ligado al corazón del bosque. Si este dejaba el reino tenebroso del bosque, él dejaría de existir y ella sufriría al descubrir su destino...

M. D. Álvarez

domingo, 8 de febrero de 2026

La reseña más leída de nuestro blog: 8549 lecturas.

 

Es la reseña más leída y la entrada más leída desde siempre: 8549 lectores y lectoras la leyeron, o siguen leyéndola.

viernes, 6 de febrero de 2026

Panocho,s Metal, de Jesús Cánovas Martínez (Reseña nº 1138)

 


Jesús Cánovas Martínez
Panocho's Metal
AESC Editores, 2025

 

Trescientas páginas para disfrutar de la fina ironía, a veces muy afilada, de Jesús Cánovas Martínez, quien una vez más nos sorprende con una entrega de su producción literaria y, ¿por qué no decirlo? de sus personajes tan especiales.

Ya en la 5 la dedicatoria, a todos los don Ciruelos que habitan el mundo, nos avisa de que vamos a volver a encontrarnos con personajes especiales: Ginebro Carajillos, Flauto Pijel, Pepe Almorrano... y el propio Rosendo, o el narrador en primera persona, que debe soportar los continuos "plas, plas, plas" en la espalda de su amada Blanca.

Él y Blanca forman una pareja casi perfecta, hasta que en su vida, o en un recorrido por Murcia, unas fiestas cualquiera, coinciden con Rosita y Rosendo, y a partir de ese momento muchas cosas van a cambiar. ¿Por qué no llevaron a su hijita Sirenita a la fiesta? Tal vez así se hubiesen evitado la racanería de Rosendo y él los interminables "plas, plas, plas".

Por momentos esta novela, que se lee casi sin darte cuenta, me ha recordado la serie Seinfeld, donde no debes buscar ningún mensaje que cale, nada importante, solo el placer de la lectura. Claro que yo, desde El Baboso, del mismo autor, siempre voy buscando parecidos entre sus personajes con personas reales.

Todo parece banal al principio, pero no lo es. Os recomiendo que entréis, paseéis con estos cuatro personajes por Murcia y disfrutéis de los diálogos tan "chispeantes" con los que, como siempre, Jesús Cánovas nos hace disfrutar con cada entrega.

Francisco Javier Illán Vivas