Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

domingo, 16 de agosto de 2026

Hablando de Crimen en el paraíso salado con su autor, 3ª parte

 


 

«Quería que San Pedro del Pinatar no fuese solamente el escenario: quería que el lector caminara por sus calles»

Como os venimos informando, Francisco Javier Illán Vivas publica Crimen en el paraíso salado, segunda novela protagonizada por el inspector Isco Vivas. La investigación comienza en las dunas del Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar y convierte el paisaje del Mar Menor en parte esencial de la historia.

Hablamos con el autor sobre literatura, territorio y memoria.

1. ¿Por qué San Pedro del Pinatar?

Porque lo conozco y porque siempre he pensado que es uno de esos lugares que tienen una enorme capacidad literaria. Tiene mar, salinas, dunas, historia, calles reconocibles y una personalidad propia. Cuando decidí escribir esta segunda aventura de Isco Vivas, me pareció natural llevarlo hasta allí. De hecho, ya preparé esto cuando, al final de Versos envenenados, dejé escrito que Isco Vivas se había retirado a recuperarse a San Pedro del Pinatar.

2. ¿Qué importancia tienen las Salinas y Arenales en la novela?

Mucha. El primer cadáver aparece precisamente en las dunas del Parque Regional. Pero las Salinas no están ahí simplemente para que el lector sepa dónde ocurre la acción. Quiero que el paisaje tenga presencia, que se sienta el viento, la sal, la luz y ese contraste entre la belleza del entorno y la violencia del crimen.


3. ¿Qué tiene de literario un paisaje como el de San Pedro del Pinatar?

Precisamente aquello que podría parecer menos literario: su normalidad. Es un lugar al que la gente va a pasear, a bañarse, a observar aves o simplemente a disfrutar del paisaje. Colocar allí un crimen altera completamente la percepción del lector. El paraíso deja de ser completamente inocente.

4. El título, Crimen en el paraíso salado, parece jugar precisamente con esa contradicción.

Exactamente. El título nació de esa idea. Tenemos un paisaje extraordinariamente hermoso y, al mismo tiempo, una historia bastante oscura. Me gustaba que las dos cosas aparecieran juntas.

5. ¿Hay un propósito de reivindicación del patrimonio natural del Mar Menor?

No escribiría una novela para hacer una reivindicación institucional, pero sí existe orgullo por el territorio. Si la novela consigue que alguien que no conoce las Salinas y Arenales sienta curiosidad por visitarlas, ya habrá conseguido algo importante.

6. ¿El lector que conozca San Pedro del Pinatar reconocerá lugares?

Reconocerá muchos. Aparecen calles, establecimientos, restaurantes, espacios culturales y otros lugares que forman parte de la vida cotidiana de la localidad. Piensa en la gran cantidad de personas que vienen a pasar sus vacaciones a San Pedro y alrededores, desde muchas partes de España y de Europa. Se sentirán dentro de la novela a reconocer los espacios que aparecen.

7. Incluso aparecen personas reales.

Sí, y es una de las cosas que más me divierten. Lo hice con el primer caso del inspector y funcionó. Hay personajes reales que aparecen casi como los cameos de una película. Son pequeñas apariciones, guiños para quienes conocen el lugar. Quiero que el lector sienta eso de: "a ese le conozco".

8. ¿Esas personas reales se convierten en personajes de ficción?

No exactamente. El personaje literario puede tomar prestado un nombre o una presencia reconocible, pero no pretende ser un retrato de la persona real. Es un juego literario y, sobre todo, una manera de conseguir que el territorio resulte más auténtico. Al principio de la obra comento que son tratadas como ficticias.

9. ¿Por qué le interesa introducir esos pequeños detalles reales?

Porque cuando uno lee una novela ambientada en un lugar que conoce, disfruta reconociéndolo. Hay una complicidad especial: «yo he estado ahí». Quería provocar precisamente esa sensación.

10. ¿Ha utilizado también restaurantes y establecimientos reales?

Sí. Algunos lugares aparecen porque forman parte de la geografía cotidiana de San Pedro del Pinatar. Para mí era importante no inventar una ciudad de cartón piedra, sino trabajar con la ciudad real.


11. ¿Eso obliga a documentarse de otra manera?

Por supuesto. Cuando escribes sobre un lugar que existe, el lector local puede detectar inmediatamente cualquier error. Una calle mal situada o un establecimiento donde no corresponde pueden romper la ilusión narrativa.

12. ¿Qué relación mantiene usted con el Mar Menor?

Es un territorio muy cercano, tanto geográfica como emocionalmente. Forma parte de nuestro paisaje y de nuestra memoria. Y creo que los escritores tenemos también la responsabilidad —sin convertir necesariamente una novela en un manifiesto— de dejar constancia de los lugares que conocemos.

Además, desde hace más de un lustro, vivo en San Pedro del Pinatar.

13. ¿La novela podría haberse situado en cualquier otra localidad?

No. Y eso es importante. Si hubiese trasladado la historia a otra ciudad, habría tenido que cambiar muchas cosas. San Pedro del Pinatar condiciona determinados escenarios, desplazamientos y situaciones de la trama.

14. ¿Qué le aporta Murcia a una novela negra?

Una cosa que me interesa mucho: el contraste. Tenemos una luz extraordinaria, paisajes abiertos y una vida cotidiana aparentemente tranquila. Poner ahí una historia negra produce un efecto muy particular.

15. ¿Hay también una Murcia reconocible más allá de San Pedro?

Sí. De hecho, la novela comienza en el Hogar Sacerdotal de Murcia capital. Inmediatamente nos trasladamos a San Pedro del Pinatar, que ocupa un lugar fundamental, la historia se mueve por otros espacios y permite ampliar la geografía de Isco Vivas.

16. Esta es la segunda aventura del inspector Isco Vivas. ¿Está convirtiéndose San Pedro en parte de su universo literario?

En esta novela, desde luego. Isco ya tiene una geografía propia, y cada lugar termina dejando alguna huella en él. Me interesa que sus investigaciones no ocurran en escenarios intercambiables... aunque puede que, tras lo ocurrido al final de la novela, él se vea en la necesidad de cambiar de escenario.

17. ¿Qué cree que puede aportar una novela negra ambientada en el Mar Menor frente a las habituales grandes ciudades del género?

Precisamente demostrar que no necesitamos Nueva York, París o Estocolmo para contar una historia negra. Nuestro territorio tiene escenarios magníficos para el género. A veces basta con mirar lo que tenemos delante.


18. ¿Qué le gustaría que pensara un lector de San Pedro al terminar la novela?

Me gustaría que dijera: «Reconocí ese lugar». Y, si además piensa que el autor ha conseguido transmitir algo de la personalidad de San Pedro del Pinatar, me daré por satisfecho.

19. ¿Y qué espera del lector que no conozca la localidad?

Que termine la novela con ganas de conocerla. La literatura también puede ser una forma de viajar.

20. Si tuviera que presentar Crimen en el paraíso salado a alguien que todavía no conoce a Isco Vivas, ¿qué le diría?

Que venga a San Pedro del Pinatar con Isco. Que camine con él por las salinas, que mire las dunas y el Mar Menor y que recuerde que incluso en los lugares que parecen más tranquilos puede esconderse una historia de novela negra.


viernes, 14 de agosto de 2026

Espejo de monos alumbrados, de José Siles (Reseña nº 1163)



José Siles
Espejo de monos alumbrados
Ediciones Vitruvio, 2025

Tengo que confesar que cuando leí el título me imaginé a miles y miles de personas viendo a veinticuatro monos corriendo detrás de un balón y, el día doce de agosto de 2026, a los miembros del gobierno pendientes de un eclipse... pero nada de eso contiene el poemario. Que me perdone el autor por esos primeros pensamientos.

Porque nada más abrirlo nos encontramos con un excelente prólogo de Francisco Javier Díez de Revenga, como nos tiene acostumbrados.

Lo irreal, la fascinación de lo irreal, donde los "monos" son una constante en las 174 páginas del libro que os comentamos esta semana.

¿Qué tiene la poesía para que, quienes la aman, la lee, la escriben, llenen tantos recintos y tantos lugares a lo largo de la geografía nacional? Cuando cerré el libro pensé en las palabras de otro gran poeta y amigo: Guillermo Carnero, que nos dijo, a Fulgencio Martínez y a mí, que la poesía podía y debía ocupar en el mundo actual el lugar vacante que antaño ocuparon en occidente las creencias, los valores y las utopías.

Bastante de eso encontramos en Espejo de monos alumbrados, no busca el autor sustituirlas, pero sí inducir al lector a preguntarse muchas cosas. Porque, cito otra vez a Carnero, una sociedad que se limita a sobrevivir sin preguntas acerca de las incógnitas y las claves de la vida individual y colectiva, está muerta.

Primero fue la leyenda, y ésta se convirtió en mito, el poemario navega por ese mundo, pero también por los fantasmas e historias de ese pasado que han ido conformando nuestra vida, nuestra cultura, que para mí está en claro retroceso.

Tú, desconocido lector, deberás leerlo para descubrir si el autor encuentra lo que busca o es un frustrante viaje hacia el regreso del mono.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 13 de agosto de 2026

Libros reseñados en julio de 2026

Cinco libros se han comentado este mes de julio de 2026: Muertes inocentes, de Guillermina Sánchez Oró, con 1554 lecturas; Vanitas vanitatis, de Antonio Pergar, con 1383 lecturas; Interpretación de la mentira, de Luis Leante, con 1664 lecturas; Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes, con 1339 lecturas; y Lingua Mortis, de L.W Veider, con 1411 lecturas.

martes, 11 de agosto de 2026

Kyparíssis, el hermoso ciprés, de M.D. Álvarez

 


¿Qué me diríais si os digo que el porte, la altura y la frondosidad del ciprés se deben al amor de Apolo hacia una hermosa humana llamada Kyparíssis? 

Un buen día, Apolo transitaba por los cielos y vislumbró a la joven doncella disfrutando de un baño de sol. Se enamoró a primera vista, descendió de los cielos en su magnífico carro celestial y yació con ella, tras de lo cual la abandonó. 

Ella, al verse ultrajada y mancillada, lloró desconsolada la pérdida de su amado. El joven Apolo, arrepentido, la convirtió en un hermoso ciprés.​ Las hojas se tiñeron de un verde oscuro, perenne y sombrío, reflejo eterno del luto que inundó su alma herida.

M. D. Álvarez 

domingo, 9 de agosto de 2026

Hablando de Crimen en el paraíso salado con su autor 2ª parte

 


«La novela negra no consiste en descubrir quién mató, sino por qué alguien decidió hacerlo»

Francisco Javier Illán Vivas vuelve a las librerías con Crimen en el paraíso salado, segunda entrega protagonizada por el inspector Isco Vivas. Aprovechamos la publicación para hablar con él sobre sus referentes, la evolución de su detective y el estado actual de la novela negra.

1. Ya comentamos la semana pasada que después de Versos envenenados, Isco Vivas regresa con una nueva investigación. ¿Quién es realmente Isco?

Es un policía que intenta hacer bien su trabajo, pero también un hombre lleno de contradicciones. Nunca he querido construir un héroe perfecto. Me interesan mucho más los personajes que dudan, que se equivocan y que deben convivir con las consecuencias de sus decisiones.

2. ¿Cuándo nació Isco Vivas?

No nació de golpe. Fue apareciendo poco a poco, casi como si empezara a hablar por su cuenta. Con cada novela descubro aspectos nuevos de él que ni siquiera conocía cuando escribí la anterior.

3. Muchos lectores encuentran en Isco un aire a los detectives clásicos.

Es inevitable. He leído mucha novela negra clásica y esa influencia permanece. Chandler, Hammett o Ross Macdonald forman parte de mi educación literaria.

4. Si tuviera que señalar una influencia principal, ¿cuál sería?

Probablemente Raymond Chandler. No tanto por las tramas como por la voz narrativa. Philip Marlowe observa el mundo con ironía, pero debajo de esa ironía hay una enorme tristeza. Ese equilibrio siempre me ha fascinado.

5. ¿También hay algo de Sam Spade?

Sí. Hammett fue más seco, más directo. Me interesa esa economía narrativa donde una frase bien escrita vale más que una página de explicaciones.

6. Entre los autores más modernos, ¿a quién destacaría?

Henning Mankell. Kurt Wallander demuestra que un detective puede resolver casos mientras su propia vida se desmorona. Esa humanidad me parece fundamental. Sigo también los casos de Mat Fernández, de Javier Hernández Velázquez. Y esta semana he conocido a otro peculiar detective, Miguel Sánchez, de L.W Veider.

7. ¿Cómo ha evolucionado la novela negra desde aquellos clásicos?

Hoy importa mucho más la psicología. Antes predominaba el misterio; ahora nos interesa comprender las heridas de los personajes. Creo que el género ha ganado profundidad.

8. En sus novelas el crimen parece ser solo el punto de partida.

Exactamente. El asesinato pone la historia en marcha, pero el verdadero interés está en las personas que permanecen vivas.

9. ¿Qué intenta evitar cuando escribe novela negra?

Los personajes planos. Me incomodan los villanos que son malos porque sí y los policías que siempre tienen razón.

10. Isco Vivas narra en primera persona. ¿Por qué esa elección?

Porque obliga al lector a caminar junto a él. Solo sabemos lo que él sabe, sentimos sus dudas y también cometemos sus errores.

11. ¿Le resulta difícil mantener esa voz durante toda una novela?

Muchísimo. La primera persona exige coherencia absoluta. Cada pensamiento debe sonar como Isco y no como el autor.

12. ¿Qué papel juega la ironía en sus investigaciones?

Es una forma de supervivencia. Los policías reales desarrollan mecanismos para soportar situaciones muy duras. En Isco, la ironía cumple precisamente esa función.

13. ¿Existe documentación detrás de sus novelas?

Muchísima. Aunque intento que no se note. El lector debe sentir que todo resulta natural, no que el autor está exhibiendo lo que ha investigado.

14. ¿Qué importancia tiene el escenario?

Enorme. El lugar donde ocurre un crimen condiciona la historia. En Crimen en el paraíso salado, las salinas y el paisaje de San Pedro del Pinatar terminan formando parte de la investigación.

15. ¿Qué espera encontrar un lector que se acerque por primera vez a Isco Vivas?

Un personaje que evoluciona. No quiero que cada novela empiece desde cero. Las experiencias dejan cicatrices, y esas cicatrices también cuentan historias.

16. ¿Le preocupa comparar a Isco con otros detectives de la literatura?

No especialmente. Todos los autores dialogamos con quienes hemos leído. Lo importante es que, poco a poco, Isco encuentre su propia voz.

17. ¿Qué cree que define una buena novela negra?

Que el lector siga pensando en ella cuando la termina. No por el asesino, sino por las preguntas que deja abiertas.

18. ¿Qué le gustaría aportar al género?

Historias donde la investigación policial sea importante, pero donde el verdadero centro sea siempre el ser humano. Al final, los crímenes cambian; las pasiones que los provocan llevan siglos siendo las mismas.

19. Después de dos novelas, ¿qué ha aprendido de Isco Vivas?

Que los personajes también sorprenden a sus autores. A veces toma decisiones que no había previsto, y cuando eso ocurre suelo descubrir que la novela mejora.

20. Para terminar, ¿cómo definiría la saga en una sola frase?

Diría que las novelas de Isco Vivas hablan menos de cómo se resuelve un crimen que de cómo un crimen transforma para siempre a quienes sobreviven.