Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 6 de octubre de 2026

El origen de la frambuesa, de M.D. Álvarez



¿De dónde surgió la frambuesa?  
Este es un mito que atañe a la diosa egipcia Hathor y a su adorado Sobek.

Según cuentan las tradiciones, Sobek amaba profundamente a Hathor, pero no se creía digno de ella, pues la pretendían tanto Horus como Ra. Sin embargo, ella había visto algo en el dios del Nilo, una determinación tal que puso a prueba a los tres, diciendo:  
"Seré de aquel que me traiga el presente más dulce y sabroso."

Horus viajó por el mundo en busca de un presente para ella, pero todo lo que probaba le parecía insípido o desagradable al gusto.

Ra hizo lo propio, pero lo buscó en el Amenti, donde todo lo que probaba le sabía amargo.

Sobek, en cambio, no buscó tal fruto ni en la tierra ni en el inframundo; lo creó como una planta de tallos largos y hojas verdosas por el haz, blanquecinas y pubescentes por el envés, y divididas normalmente en tres o cinco hojitas dentadas. Con flores pequeñas, de color blanco o rosado, que aparecen agrupadas en pequeños racimos, el fruto presenta una piel aterciopelada y un tono rojo escarlata clásico.

Sobek tomó el fruto de tan digna planta; probándolo, supo que su dulzor y melosidad lo convertirían en el ganador de la mano de Hathor.

M. D. Álvarez

sábado, 3 de octubre de 2026

Diario apócrifo del rey emérito, de Bernar Freiría (Reseña nº 1169)

 


Bernar Freiría
Diario apócrifo del rey emérito
M.A.R. Editor, 2024

Desde la página 7 todo va a parecer real al lector, pondrá en duda si lo que está leyendo no es realmente una crónica periodística de cómo se consiguió la exclusiva o si la calenturienta mente de Ángel Montiel nos está mostrando un trampantojo.

Y cuando pasas la página, y sigues con la mosca detrás de la oreja, aparece el diario del rey emérito... Es tan real como la vida misma. ¿Acaso lo que nos anunciaba el prologuista es cierto y Bernar Freiría fue elegido para llevar a las páginas del libro el diario?

Capítulos cortitos, como sería un diario, desde el 1 de julio al 31 de agosto de 2023, pero con un humor que seguirá haciéndote dudar de la realidad. Pero en esos dos meses de diario se hace un repaso de varias décadas de la historia española, afortunadamente sin llegar al esperpento actual.

Apenas 144 páginas para disfrutar de la errática política de estos años precedentes, desde Adolfo Suárez, el primer intento de golpe de estado, la entrada en la OTAN, Felipe González ... y rondando por ahí, la sombra de una destacadísima totanera...

Pedíroslo, arriba tenéis el enlace, y reíros un buen rato. 

Francisco Javier Illán Vivas 

jueves, 1 de octubre de 2026

martes, 29 de septiembre de 2026

Elixir immortalitatis. II parte, de M.D. Álvarez

 


Con las preciadas bayas en mi poder, emprendí el regreso. La travesía de vuelta fue más sencilla que la de ida, pues ya conocía el camino y no había obstáculos que superar.

Al llegar a la superficie, fui recibido con júbilo por mis compañeros de expedición, quienes se sorprendieron al verme ileso y con las bayas en mi poder.

Sin perder tiempo, partí hacia mi tierra natal, ansioso por compartir mi descubrimiento con el mundo. A mi llegada, fui aclamado como un héroe y el elixir immortalitatis se convirtió en la cura para todas las enfermedades.

Viví durante siglos, presenciando el auge y caída de civilizaciones, acumulando sabiduría y experiencia inimaginables.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la inmortalidad comenzó a pesar sobre mí.

Anhelaba la compañía de mis seres queridos, que habían sucumbido a la muerte hace siglos. La soledad y el vacío se apoderaron de mí, y comprendí que la verdadera felicidad no reside en la vida eterna, sino en los momentos compartidos con los demás.

Decidí entonces utilizar una de las bayas restantes del elixir immortalitatis y creé un antídoto que eliminara el efecto del elixir y así poner fin a mi propia vida. Reuní a mis amigos más cercanos y les conté mi decisión. Entre lágrimas y abrazos, me despidieron y presenciaron mi último aliento.

Mi muerte marcó el fin de una era, pero mi legado perduró en la historia. El elixir immortalitatis se utilizó con moderación para curar a los enfermos y prolongar la vida de aquellos que más lo necesitaban. Y aunque yo ya no estaba entre ellos, mi espíritu vivía en cada persona que tocaba la magia de las bayas.

La historia del elixir immortalitatis es un recordatorio de que la vida es un regalo precioso y finito. Debemos aprovechar cada momento al máximo y apreciar a las personas que nos rodean, pues no estarán con nosotros para siempre. La verdadera inmortalidad no reside en la vida eterna, sino en el amor, la amistad y los recuerdos que dejamos en los demás.

M. D. Álvarez