Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

domingo, 19 de mayo de 2013

El hombre imaginario, de José Ignacio Becerril Polo

José Ignacio Becerril Polo
El hombre imaginario
Draco Rojo Imperial, 2013

El hombre imaginario, relatos de monstruos, héroes y estrellas, editado por Pedro Escudero Zumel, con portada de Sara Carrión Carriedo, ha supuesto un reencuentro con antiguos conocidos, monstruos, héroes o estrellas que ya nos presentamos hace unos años, unos cuatro para ser más concretos.

En efecto, hace ese tiempo que leí Un año de palabras, y ahora he vuelvo a disfrutar- por ejemplo- con un relato de la calidad de No hay prisa, que entonces me cautivó y hace unas fechas he vuelto a disfrutar, con nocturnidad, con premeditación de leerlo en esas oscuras horas, para hacer más intensa la narrativa de José Ignacio. ¿Y qué os puedo contar de Ratas?

Sus relatos tienen vida, han cogido esencia con el paso de los años, y en esta reedición, el autor nos va guiando en cada uno de ellos, aconsejándonos, al final de los mismos, hacia dónde deben ir nuestros pasos, indicándonos la siguiente página a leer, que él nos recomienda, pero que nosotros, lectores impenitentes, podemos acatar o revelarnos, y así evitar el tenebroso camino que nos ha preparado para descender, desde los abismos de la monstruosidad hasta las lejanas estrellas que, algunas veces, no lo parecen tanto.

Tal vez las palabras iniciales que nos invitan a pasar al citado relato No hay prisa, "el azar es la fuerza más poderosa del Universo", sirva para definir el libro que hace poco cerré con la sensación de pérdida, pues no deseaba que se terminase. Sí, es cierto, recordaba muchos relatos, sabía cómo iban a terminar, no me han cogido de sorpresa, ¿pero quién no disfruta del placer de un buen recuerdo, de ese primer beso, de esa comida especial que prepara nuestra madre, de esa película que hemos visto cien veces y nos volvemos a disponer a ver nuevamente?

José Ignacio es un narrador, un cuenta-dor excelente, muy a tener en cuenta, y que ya cuenta en el panorama literario.

Ha sido todo un placer y un acierto de Pedro Escudero.

Francisco Javier Illán Vivas