Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 7 de mayo de 2013

Dulce Julio

(A Rick Wrigt, teclista de “Pink Floyd)

No volveremos a nadar en el dulce julio,
el sol saldrá, los campos abrirán gigantes manos de colores,
la mar no cesará,
pero no, Rick, el dulce julio se nos marchó con la ceniza de los miércoles,
año tras año, odre tras odre, novia tras novia,
nos hemos quedado varados en esta rada sin fondo, sin poseidónea manta, sin salida,
y han sido tantos los solos de guitarra que hemos sentido posibles,
tantas barbacoas han encendido nuestro sexos sin que nadie avisara de que
....................................................................................el sol se pondría,
no nos es suficiente,
nunca lo puede ser, Rick, tú te has muerto,
la traición de los amigos, las notas del Maestral, todo esto ha colmado los
...............................................................................................adarves,
y estamos lejos, Sr. Wright, muy lejos, de lo que fuimos,
todos nos hemos muerto, Rick, llegan los agostos pero no reímos al estío,
llegan los coños pero deseamos al prójimo,
llegan las leyes pero llenamos de mierda las togas, y no queremos,
no queremos
veredictos,
solo sueños, perfiles de ojos llorosos con las legañas del ayer,
el dulce julio, Sr. Wright, por Dios tu dulce julio,
una caricia de la juventud perdida, el calentor del mediodía en la cara,
la ceremonia de los bancos de pueblo y las risas,
algo que sea de verdad, el cobalto dulce del regalo, el ayer
frente a esta cascada de los haberes negros y las deudas ya tan
tan
repartidas.

Andrés Carrillo de las Heras