NAIPES DE LUNA.
.
El viento no mira mi alimento,
la tierra es parte de mi locura,
mis noches son noches de hora oscura,
su labor es vientre
entre nombres donde el aire se estrella.
El viento no tiene un pronombre
y la luna no vuela,
y la noche no escampa.
Mis gotas de luna, mis gotas del alma,
mis sueños chocan contra mis piedras hermosas:
el filo de la cerradura,
el ojo del nuevo amanecer
y los pies suspirando otra vez.
Cuando me despido de la tierra exhausta
y me dispongo a vencer aquel aire,
aquella noche, aquel silbido de Dios,
y me mezo como mi mano en su cuna
y las gotas van formando locuras de amor,
locuras del alma… Me rindo yo...
y me dispongo a despegar mis pies,
mi vida tiene dos alas de plumas varias.
La noche tiende a amanecer
y yo me detengo en mi aurora azul cielo,
que se escribe sin nombre,
que me dice un te quiero;
y yo, mientras tanto, vuelo
con tu nombre...
Nublado.
.
Mi aire
.
Naipes de luna…
.
. ARCOÍRIS DE SILENCIO.
.
Velatorio de un velero,
cruel, sin ojo, sin frontera ni edificio donde dormir
este sueño sin igual,
donde los andares libran del mal.
He batido mi contienda de indiferente astro,
perlado de mi amor; pontifica paciencia, resiliencia de verdad.
He soñado en mi riel
de metamorfosis, como kafka,
que una vez quisiera verla el mar,
sus olas y su mar de majestad.
He rogado al diente de león,
de migraciones con besos de anocheceres de luz y melancolía.
Quiero montar en tu navío,
regalarle el mar el duende que no es mío,
la sinrazón aparente de mi luna que me mira de soslayo
e indiferente verso para ti.
Por ti, por tu valor, por tu desdicha,
vida mía, por una flor que se menea a ambos costados
con el lirio de una fragancia en flor la flor de veras.
He saltado en paracaídas
con la mochila llena de alma,
con los ojos nublados de amor,
fragancia amniótica,
dulzor de melocotón.
Escrito mi nombre en verso. Lo escrito pidiendo
perdón, señor. Vuela alto,
sueño…
.
Arcoíris de silencio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario