«La novela negra no consiste en descubrir quién mató, sino por qué alguien decidió hacerlo»
Francisco Javier Illán Vivas vuelve a las librerías con Crimen en el paraíso salado, segunda entrega protagonizada por el inspector Isco Vivas. Aprovechamos la publicación para hablar con él sobre sus referentes, la evolución de su detective y el estado actual de la novela negra.
1. Ya comentamos la semana pasada que después de Versos envenenados, Isco Vivas regresa con una nueva investigación. ¿Quién es realmente Isco?
Es un policía que intenta hacer bien su trabajo, pero también un hombre lleno de contradicciones. Nunca he querido construir un héroe perfecto. Me interesan mucho más los personajes que dudan, que se equivocan y que deben convivir con las consecuencias de sus decisiones.
2. ¿Cuándo nació Isco Vivas?
No nació de golpe. Fue apareciendo poco a poco, casi como si empezara a hablar por su cuenta. Con cada novela descubro aspectos nuevos de él que ni siquiera conocía cuando escribí la anterior.
3. Muchos lectores encuentran en Isco un aire a los detectives clásicos.
Es inevitable. He leído mucha novela negra clásica y esa influencia permanece. Chandler, Hammett o Ross Macdonald forman parte de mi educación literaria.
4. Si tuviera que señalar una influencia principal, ¿cuál sería?
Probablemente Raymond Chandler. No tanto por las tramas como por la voz narrativa. Philip Marlowe observa el mundo con ironía, pero debajo de esa ironía hay una enorme tristeza. Ese equilibrio siempre me ha fascinado.
5. ¿También hay algo de Sam Spade?
Sí. Hammett fue más seco, más directo. Me interesa esa economía narrativa donde una frase bien escrita vale más que una página de explicaciones.
6. Entre los autores más modernos, ¿a quién destacaría?
Henning Mankell. Kurt Wallander demuestra que un detective puede resolver casos mientras su propia vida se desmorona. Esa humanidad me parece fundamental. Sigo también los casos de Mat Fernández, de Javier Hernández Velázquez. Y esta semana he conocido a otro peculiar detective, Miguel Sánchez, de L.W Veider.
7. ¿Cómo ha evolucionado la novela negra desde aquellos clásicos?
Hoy importa mucho más la psicología. Antes predominaba el misterio; ahora nos interesa comprender las heridas de los personajes. Creo que el género ha ganado profundidad.
8. En sus novelas el crimen parece ser solo el punto de partida.
Exactamente. El asesinato pone la historia en marcha, pero el verdadero interés está en las personas que permanecen vivas.
9. ¿Qué intenta evitar cuando escribe novela negra?
Los personajes planos. Me incomodan los villanos que son malos porque sí y los policías que siempre tienen razón.
10. Isco Vivas narra en primera persona. ¿Por qué esa elección?
Porque obliga al lector a caminar junto a él. Solo sabemos lo que él sabe, sentimos sus dudas y también cometemos sus errores.
11. ¿Le resulta difícil mantener esa voz durante toda una novela?
Muchísimo. La primera persona exige coherencia absoluta. Cada pensamiento debe sonar como Isco y no como el autor.
12. ¿Qué papel juega la ironía en sus investigaciones?
Es una forma de supervivencia. Los policías reales desarrollan mecanismos para soportar situaciones muy duras. En Isco, la ironía cumple precisamente esa función.
13. ¿Existe documentación detrás de sus novelas?
Muchísima. Aunque intento que no se note. El lector debe sentir que todo resulta natural, no que el autor está exhibiendo lo que ha investigado.
14. ¿Qué importancia tiene el escenario?
Enorme. El lugar donde ocurre un crimen condiciona la historia. En Crimen en el paraíso salado, las salinas y el paisaje de San Pedro del Pinatar terminan formando parte de la investigación.
15. ¿Qué espera encontrar un lector que se acerque por primera vez a Isco Vivas?
Un personaje que evoluciona. No quiero que cada novela empiece desde cero. Las experiencias dejan cicatrices, y esas cicatrices también cuentan historias.
16. ¿Le preocupa comparar a Isco con otros detectives de la literatura?
No especialmente. Todos los autores dialogamos con quienes hemos leído. Lo importante es que, poco a poco, Isco encuentre su propia voz.
17. ¿Qué cree que define una buena novela negra?
Que el lector siga pensando en ella cuando la termina. No por el asesino, sino por las preguntas que deja abiertas.
18. ¿Qué le gustaría aportar al género?
Historias donde la investigación policial sea importante, pero donde el verdadero centro sea siempre el ser humano. Al final, los crímenes cambian; las pasiones que los provocan llevan siglos siendo las mismas.
19. Después de dos novelas, ¿qué ha aprendido de Isco Vivas?
Que los personajes también sorprenden a sus autores. A veces toma decisiones que no había previsto, y cuando eso ocurre suelo descubrir que la novela mejora.
20. Para terminar, ¿cómo definiría la saga en una sola frase?
Diría que las novelas de Isco Vivas hablan menos de cómo se resuelve un crimen que de cómo un crimen transforma para siempre a quienes sobreviven.


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