Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 11 de agosto de 2026

Kyparíssis, el hermoso ciprés, de M.D. Álvarez

 


¿Qué me diríais si os digo que el porte, la altura y la frondosidad del ciprés se deben al amor de Apolo hacia una hermosa humana llamada Kyparíssis? 

Un buen día, Apolo transitaba por los cielos y vislumbró a la joven doncella disfrutando de un baño de sol. Se enamoró a primera vista, descendió de los cielos en su magnífico carro celestial y yació con ella, tras de lo cual la abandonó. 

Ella, al verse ultrajada y mancillada, lloró desconsolada la pérdida de su amado. El joven Apolo, arrepentido, la convirtió en un hermoso ciprés.​ Las hojas se tiñeron de un verde oscuro, perenne y sombrío, reflejo eterno del luto que inundó su alma herida.

M. D. Álvarez 

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