Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

domingo, 30 de agosto de 2026

Hablando de Crimen en el paraíso salado con su autor, 4ª parte

 


«Una novela no termina cuando el escritor pone el punto final»

Cuarta y última entrega de la larga charla que hemos mantenido con Francisco Javier Illán Vivas alrededor de Crimen en el paraíso salado, segunda novela protagonizada por el inspector Isco Vivas, después de Versos envenenados. En esta ocasión hablamos con el autor sobre documentación, construcción de personajes, investigación policial, corrección editorial y sobre lo que significa volver a enfrentarse a un personaje después de haber publicado su primera aventura.

Una entrevista dirigida más al escritor que al lector.

1. Después de Versos envenenados, ¿qué ha cambiado en su manera de escribir a Isco Vivas?

Ha cambiado el conocimiento que tengo del personaje. Cuando escribí Versos envenenados, estaba descubriendo quién era Isco. Ahora sé mejor cómo piensa, cómo habla y, sobre todo, qué cosas puede hacer y cuáles no.

Pero también he aprendido que un personaje no debe quedar encerrado en una ficha. Tiene que evolucionar. Si después de una novela Isco siguiera siendo exactamente el mismo, en algo habría fallado.

2. ¿Cuándo comienza realmente el trabajo de una novela de estas características?

Mucho antes de escribir la primera línea. Empieza con preguntas. ¿Dónde ocurrirá? ¿Quién será la víctima? ¿Por qué? ¿Quién puede tener un motivo? Y, sobre todo, qué quiero contar además del crimen.

Después viene una etapa bastante menos literaria: documentación, notas, comprobaciones y más comprobaciones.

Fíjate si bastante antes, que he tardado ocho años en terminarla y ya en Versos envenenados dejé anunciado en el epílogo hacia dónde iba la trama.

3. ¿Cómo documenta una investigación policial?

Intento partir de fuentes fiables y, cuando es posible, contrastar la información. También aprovecho conocimientos adquiridos durante años de lectura y conversaciones, pero procuro no escribir aquello que no puedo sostener.

En una novela negra hay una tentación peligrosa: inventar una explicación porque suena bien. Yo intento resistirme a ella.

Mi formación como criminólogo y criminalista me han sido muy útiles.

4. ¿Eso significa que toda la investigación de la novela es técnicamente real?

No. Es ficción. Y sería absurdo pretender que una novela es un manual policial. Pero sí intento que el lector no encuentre continuamente situaciones que le hagan pensar: «Esto no puede suceder así».

La verosimilitud es más importante que la exactitud absoluta.

5. ¿Qué documentación requiere más trabajo?

La relacionada con los procedimientos, los lugares y las sustancias o métodos que aparecen en la trama. También la geografía.

Si Isco tiene que recorrer una determinada calle, necesito saber que esa calle existe, que el recorrido tiene sentido y que los establecimientos, fachadas y elementos que cite, existen.

6. En Crimen en el paraíso salado el escenario tiene una importancia especial.

Sí. San Pedro del Pinatar y las Salinas y Arenales forman parte de la novela desde su concepción. No quería colocar allí la historia simplemente porque el paisaje fuese bonito. Quería aprovechar sus características para la propia narración.

7. ¿Visitar los lugares antes de escribir es importante?

Muchísimo. Una fotografía proporciona información, pero estar físicamente allí aporta otras cosas: distancias, sonidos, olores, luz, sensación de espacio.

Hay detalles que jamás habría escrito si no hubiese estado en esos lugares.


 

8. ¿Cuánto de lo que investiga termina apareciendo en la novela?

Muchísimo menos de lo que uno podría imaginar. La documentación es como el iceberg. El lector ve una parte pequeña.

Si he investigado durante horas para escribir correctamente dos líneas, esas dos líneas son las que deben aparecer. No necesito demostrarle al lector todo lo que he trabajado.

9. ¿Cómo construye a los personajes secundarios?

Intento que tengan una función narrativa, pero también una vida propia. No me interesa que existan únicamente para proporcionar una pista a Isco.

Eso he hecho con Carmen y Marta, con el inspector Puche... y espero que ocurra con otros personajes que han aparecido por primera vez en esta segunda entrega.

Incluso un personaje que aparece unas pocas páginas debe parecer capaz de seguir viviendo cuando el protagonista abandona la escena.

10. ¿Y cómo decide quién es el asesino?

Procuro saberlo antes de llegar al final. De otro modo sería muy difícil construir las pistas de manera honesta.

Una vez sé quién lo hizo, tengo que conseguir que el lector pueda mirar hacia atrás y pensar: «Estaba ahí y no lo vi».

11. ¿Es difícil ocultar información al lector sin hacer trampas?

Es uno de los mayores problemas de la novela policial. No quiero engañar al lector ocultándole deliberadamente un dato imprescindible.

Prefiero distraer su atención con otros elementos. La diferencia parece pequeña, pero para mí es fundamental.

12. En esta novela Isco también se equivoca.

Y debe hacerlo. Un investigador que nunca se equivoca resulta poco humano y, además, puede terminar siendo aburrido.

Los errores de Isco tienen consecuencias y forman parte de su evolución como personaje.

13. Cambiemos de tercio. ¿Qué importancia tiene la corrección editorial?

Toda. Y aquí tuve una experiencia especialmente intensa.

Cuando una editorial entra de verdad en un manuscrito, aparecen cosas que el autor ya no ve. Repeticiones, frases innecesarias, problemas de ritmo, pequeñas incoherencias...

Y algunas correcciones me han dolido.

14. ¿Acepta fácilmente que le cambien un texto que ha escrito?

No siempre. Sería mentira decir lo contrario.

Hay correcciones que acepto inmediatamente porque comprendo que mejoran el texto. Y hay otras que necesito discutir. El autor también debe defender sus decisiones cuando tiene razones para hacerlo.

15. ¿Qué ha aprendido de ese proceso de corrección?

Que escribir y corregir son trabajos diferentes. Cuando escribes estás construyendo. Cuando corriges tienes que ser capaz de desmontar lo que has construido.

Y quizá la lección más importante: una frase que te encanta puede ser una frase que sobra.

16. ¿Ha cambiado mucho Crimen en el paraíso salado durante la corrección?

Algo. Y probablemente hubiese cambiado todavía algo más si, como te he dicho, no hubiese mantenido mi criterio. Una novela publicada no es exactamente la novela que el escritor tenía en la cabeza cuando comenzó a escribirla.

La corrección editorial forma parte de su nacimiento.

17. ¿Qué diferencia encuentra entre corregir uno mismo y que te corrija otra persona?

El autor conoce demasiado bien su propio texto. Completa mentalmente las frases, recuerda lo que quería decir y deja de ver determinadas repeticiones.

Un corrector, o un editor, no tiene esa información privilegiada. Lee lo que realmente está escrito.

18. ¿Qué relación tiene con el papel y la lectura en papel?

Para mí sigue siendo imprescindible. Después de trabajar mucho tiempo en pantalla, imprimir una novela y leerla como lector, no como escritor, cambia la perspectiva.

El papel tiene una capacidad extraordinaria para revelar errores que la pantalla consigue esconder.

19. ¿Qué ha aprendido escribiendo la segunda novela que no sabía cuando escribió Versos envenenados?

Que una saga exige memoria. No basta con recordar la trama anterior. Hay que recordar edades, relaciones, lugares, hábitos, fechas, decisiones y heridas.

La continuidad puede convertirse en un enemigo silencioso.

20. Después de dos novelas, ¿qué le queda por descubrir de Isco Vivas?

Probablemente bastante. Y eso es lo que hace que quiera seguir escribiéndolo.

Con Versos envenenados presenté al personaje. Con Crimen en el paraíso salado empecé a descubrir hasta dónde puede llegar.

Ahora toca averiguar qué consecuencias tendrán las decisiones que ha tomado.


 

sábado, 29 de agosto de 2026

Historias de África, de Cleopatra Smith (Reseña nº 1165)

 


Cleopatra Smith
Historias de África
Terra Ignota Ediciones, abril 2026

Cleopatra Smith es ya una habitual en estos no tan abruptos Acantilados de papel.

Con la presente son tres las obras que he tenido el placer de leer y de comentar en este lugar y, ello, unido a la amistad que creo nos profesamos gracias a la literatura. En persona no nos vimos hasta una visita suya a la Feria del Libro de Almería, y ya éramos unos habituales en leernos mutuamente nuestras obras.

Hoy con Historias de África, la he conocido un poco más. Es una obra de sus recuerdos a partir de cuando a su padre lo trasladan a Togo por motivos de trabajo y, durante tres años, su mente de adolescente alucinó, primero con lo que creyó encontraría y luego con lo que encontró y vivió.

Los recuerdos en el libro se van narrando conforme vienen a su memoria, como es lógico. Han pasado los suficientes años como para no recordarlo cronológicamente todo. Algo que, además, sería imposible a estas alturas del tiempo.

Pero es así como todos recordamos los años vividos en la adolescencia, la juventud o el año pasado. Difícilmente los guardamos como en un álbum de fotos... que no sé si eso seguirá existiendo en los tiempos de la IA y otras tecnologías.

Durante esta semana he disfrutado leyendo, y reviviendo, con ella sus 25 recuerdos que os invito a descubrir.

PD: Mi prima Dioni protagonizó una simpática anécdota en Facebook. Escribió que le había encantado la película. Y sí, si os gustó Memorias de África, leed Historias de África

Francisco Javier Illán Vivas

martes, 25 de agosto de 2026

Garras de oso, de M.D. Álvarez

 


Seguro que nadie conoce el origen de la planta garras de oso, pues os la voy a contar. Allá por la antigua Grecia, cuando los hombres convivían con los dioses, una bella ninfa, amada por el soberano de los dioses, concibió a un precioso bebé. Pero ya sabéis cómo se las gastaba la reina de los dioses cuando descubría a alguna de sus rivales; ni todo el poder del rey de los dioses se igualaría a la ira de su esposa. Pero esperad, me estoy desviando.

La joven ninfa y su retoño fueron convertidos en una osa y su cachorro. La osa luchó con valor contra los cazadores que la vengativa esposa del señor de los cielos había enviado para proteger a su joven retoño, pero murieron a manos del más atroz de los cazadores. El divino lanzador de rayos, al ver a su amada y su vástago muertos, los convirtió en la hermosa plantita garra de oso, para eterna burla a la reina de los dioses, que nada podía hacer para acabar con las muchas amantes de su esposo.

M. D. Álvarez 

sábado, 22 de agosto de 2026

De reyes y de reinas, de Luis Barberá (Reseña nº 1164)

 


 

Luis Barberá
De reyes y de reinas
M.A.R. Editor, octubre 2025

Que estamos ante una obra monumental, a nadie debe caerle en duda: 614 páginas nos contemplan. Una historia que se centra en el siglo XIII, cuando la unión de tres reinos cristianos, Castilla, Aragón y Navarra se unen para para luchar, y derrotar, al califa Abú abd Allah Muhammad al-Násir, en las Navas de Tolosa.

Significará un hito histórico al acabar con el poder alhomade, que ponía en peligro la existencia de la propia Europa.

Dos reinos cristianos no participaron: León y Portugal, a pesar de que el rey de éste último envió un pequeño grupo de fuerzas militares.

El acontecimiento, también, en la península ibérica significó que Castilla se convirtiera en la principal potencia, sobre todo al unir León bajo la corona de Fernando III. Será éste, y Jaime I el que muchos conocimos como El Conquistador, los que decidan acabar con los reinos no cristianos de la península.

Pero la novela de mi amigo Luis Barberá trata de mucho más de la historia por todos conocida y narrada desde su siempre precisa pluma: las reinas, las mujeres que estuvieron detrás de aquellos reyes que vivieron en lucha casi toda su vida.

Con esta novela, el autor alicantino sigue desgranando los acontecimientos ocurridos en la península ibérica después del 711 y, con ojo de historiador, nos narra también lo que nunca nos dijeron: hubo acuerdos entre cristianos y musulmanes contra otros cristianos, o al contrario, y que por esa circunstancia la llamada Reconquista, término que a mí me encanta, tardó ocho siglos.

Y, aunque no lo sean en la memoria colectiva, Luis Barberá sí sabe que lo fueron en la historia real, aquellas mujeres: Berenguela de Castilla, Violante de Aragón, Beatriz de Suabia, Constanza de Aragón y otras féminas que igualmente que sus padres, esposos o hijos, marcaron en devenir de la historia.

Francisco Javier Illán Vivas 

jueves, 20 de agosto de 2026

Poemas de Beatriz Martín Navarro

 


NAIPES DE LUNA.
.
El viento no mira mi alimento,
la tierra es parte de mi locura,
mis noches son noches de hora oscura,
su labor es vientre
entre nombres donde el aire se estrella.
El viento no tiene un pronombre
y la luna no vuela,
y la noche no escampa.
Mis gotas de luna, mis gotas del alma,
mis sueños chocan contra mis piedras hermosas:
el filo de la cerradura,
el ojo del nuevo amanecer
y los pies suspirando otra vez.
Cuando me despido de la tierra exhausta
y me dispongo a vencer aquel aire,
aquella noche, aquel silbido de Dios,
y me mezo como mi mano en su cuna
y las gotas van formando locuras de amor,
locuras del alma… Me rindo yo...
y me dispongo a despegar mis pies,
mi vida tiene dos alas de plumas varias.
La noche tiende a amanecer
y yo me detengo en mi aurora azul cielo,
que se escribe sin nombre,
que me dice un te quiero;
y yo, mientras tanto, vuelo
con tu nombre...
Nublado.
.
Mi aire
.
Naipes de luna…
.

. ARCOÍRIS DE SILENCIO.
.
Velatorio de un velero,
cruel, sin ojo, sin frontera ni edificio donde dormir
este sueño sin igual,
donde los andares libran del mal.
He batido mi contienda de indiferente astro,
perlado de mi amor; pontifica paciencia, resiliencia de verdad.
He soñado en mi riel
de metamorfosis, como kafka,
que una vez quisiera verla el mar,
sus olas y su mar de majestad.
He rogado al diente de león,
de migraciones con besos de anocheceres de luz y melancolía.
Quiero montar en tu navío,
regalarle el mar el duende que no es mío,
la sinrazón aparente de mi luna que me mira de soslayo
e indiferente verso para ti.
Por ti, por tu valor, por tu desdicha,
vida mía, por una flor que se menea a ambos costados
con el lirio de una fragancia en flor la flor de veras.
He saltado en paracaídas
con la mochila llena de alma,
con los ojos nublados de amor,
fragancia amniótica,
dulzor de melocotón.
Escrito mi nombre en verso. Lo escrito pidiendo
perdón, señor. Vuela alto,
sueño…
.
Arcoíris de silencio.

martes, 18 de agosto de 2026

Una humilde semilla, de M.D. Álvarez

 


Un posible origen del diente de león es que, hacia los albores de la civilización, los dioses disfrutaban de privilegios sobre la raza humana. 

Sin embargo, al ver que sus hijas eran mancilladas día sí, día también, pusieron trampas para impedir que estos llegaran hasta ellas. 

Pero el rey de los dioses, un hábil Don Juan, se las arreglaba para burlar la vigilancia, utilizando todo tipo de artimañas. 

Una de las más elaboradas fue cuando se transformó en una humilde planta de cuyas semillas se valió, pues eran tan gráciles y delicadas que se dispersaban por doquier, cayendo sobre dóciles doncellas que, incautas, eran fecundadas por Zeus.

M. D. Álvarez



domingo, 16 de agosto de 2026

Hablando de Crimen en el paraíso salado con su autor, 3ª parte

 


 

«Quería que San Pedro del Pinatar no fuese solamente el escenario: quería que el lector caminara por sus calles»

Como os venimos informando, Francisco Javier Illán Vivas publica Crimen en el paraíso salado, segunda novela protagonizada por el inspector Isco Vivas. La investigación comienza en las dunas del Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar y convierte el paisaje del Mar Menor en parte esencial de la historia.

Hablamos con el autor sobre literatura, territorio y memoria.

1. ¿Por qué San Pedro del Pinatar?

Porque lo conozco y porque siempre he pensado que es uno de esos lugares que tienen una enorme capacidad literaria. Tiene mar, salinas, dunas, historia, calles reconocibles y una personalidad propia. Cuando decidí escribir esta segunda aventura de Isco Vivas, me pareció natural llevarlo traerlo aquí. De hecho, ya preparé esto cuando, al final de Versos envenenados, dejé escrito que Isco Vivas se había retirado a recuperarse a San Pedro del Pinatar.

2. ¿Qué importancia tienen las Salinas y Arenales en la novela?

Mucha. El primer cadáver aparece precisamente en las dunas del Parque Regional. Pero las Salinas no están ahí simplemente para que el lector sepa dónde ocurre la acción. Quiero que el paisaje tenga presencia, que se sienta el viento, la sal, la luz y ese contraste entre la belleza del entorno y la violencia del crimen.


3. ¿Qué tiene de literario un paisaje como el de San Pedro del Pinatar?

Precisamente aquello que podría parecer menos literario: su normalidad. Es un lugar al que la gente va a pasear, a bañarse, a observar aves o simplemente a disfrutar del paisaje. Colocar allí un crimen altera completamente la percepción del lector. El paraíso deja de ser completamente inocente.

4. El título, Crimen en el paraíso salado, parece jugar precisamente con esa contradicción.

Exactamente. El título nació de esa idea. Tenemos un paisaje extraordinariamente hermoso y, al mismo tiempo, una historia bastante oscura. Me gustaba que las dos cosas aparecieran juntas.

5. ¿Hay un propósito de reivindicación del patrimonio natural del Mar Menor?

No escribiría una novela para hacer una reivindicación institucional, pero sí existe orgullo por el territorio. Si la novela consigue que alguien que no conoce las Salinas y Arenales sienta curiosidad por visitarlas, ya habrá conseguido algo importante.

6. ¿El lector que conozca San Pedro del Pinatar reconocerá lugares?

Reconocerá muchos. Aparecen calles, establecimientos, restaurantes, espacios culturales y otros lugares que forman parte de la vida cotidiana de la localidad. Piensa en la gran cantidad de personas que vienen a pasar sus vacaciones a San Pedro y alrededores, desde muchas partes de España y de Europa. Se sentirán dentro de la novela al reconocer los espacios que aparecen.

7. Incluso aparecen personas reales.

Sí, y es una de las cosas que más me divierten. Lo hice con el primer caso del inspector y funcionó. Hay personajes reales que aparecen casi como los cameos de una película. Son pequeñas apariciones, guiños para quienes conocen el lugar. Quiero que el lector sienta eso de: "a ese le conozco".

8. ¿Esas personas reales se convierten en personajes de ficción?

No exactamente. El personaje literario puede tomar prestado un nombre o una presencia reconocible, pero no pretende ser un retrato de la persona real. Es un juego literario y, sobre todo, una manera de conseguir que el territorio resulte más auténtico. Al principio de la obra comento que son tratadas de forma ficticia.

9. ¿Por qué le interesa introducir esos pequeños detalles reales?

Porque cuando uno lee una novela ambientada en un lugar que conoce, disfruta reconociéndolo. Hay una complicidad especial: «yo he estado ahí». Quería provocar precisamente esa sensación.

10. ¿Ha utilizado también restaurantes y establecimientos reales?

Sí. Algunos lugares aparecen porque forman parte de la geografía cotidiana de San Pedro del Pinatar. Para mí era importante no inventar una ciudad de cartón piedra, sino trabajar con la ciudad real.


11. ¿Eso obliga a documentarse de otra manera?

Por supuesto. Cuando escribes sobre un lugar que existe, el lector local puede detectar inmediatamente cualquier error. Una calle mal situada o un establecimiento donde no corresponde pueden romper la ilusión narrativa.

12. ¿Qué relación mantiene usted con el Mar Menor?

Es un territorio muy cercano, tanto geográfica como emocionalmente. Forma parte de nuestro paisaje y de nuestra memoria. Y creo que los escritores tenemos también la responsabilidad —sin convertir necesariamente una novela en un manifiesto— de dejar constancia de los lugares que conocemos.

Por ese motivo estoy decidido a iniciar una serie de encuentros de autoras y autores que escriban sobre el Mar Menor, en un ciclo anual. 

Además, desde hace más de un lustro, vivo en San Pedro del Pinatar.

13. ¿La novela podría haberse situado en cualquier otra localidad?

No. Y eso es importante. Si hubiese trasladado la historia a otra ciudad, habría tenido que cambiar muchas cosas. San Pedro del Pinatar condiciona determinados escenarios, desplazamientos y situaciones de la trama.

14. ¿Qué le aporta Murcia a una novela negra?

Una cosa que me interesa mucho: el contraste. Tenemos una luz extraordinaria, paisajes abiertos y una vida cotidiana aparentemente tranquila. Poner ahí una historia negra produce un efecto muy particular.

15. ¿Hay también una Murcia reconocible más allá de San Pedro?

Sí. De hecho, la novela comienza en el Hogar Sacerdotal de Murcia capital. Inmediatamente nos trasladamos a San Pedro del Pinatar, que ocupa un lugar fundamental, la historia se mueve por otros espacios y permite ampliar la geografía de Isco Vivas.

16. Esta es la segunda aventura del inspector Isco Vivas. ¿Está convirtiéndose San Pedro en parte de su universo literario?

En esta novela, desde luego. Isco ya tiene una geografía propia, y cada lugar termina dejando alguna huella en él. Me interesa que sus investigaciones no ocurran en escenarios intercambiables... aunque puede que, tras lo ocurrido al final de la novela, él se vea en la necesidad de cambiar de escenario.

17. ¿Qué cree que puede aportar una novela negra ambientada en el Mar Menor frente a las habituales grandes ciudades del género?

Precisamente demostrar que no necesitamos Nueva York, París o Estocolmo para contar una historia negra. Nuestro territorio tiene escenarios magníficos para el género. A veces basta con mirar lo que tenemos delante.


18. ¿Qué le gustaría que pensara un lector de San Pedro al terminar la novela?

Me gustaría que dijera: «Reconocí ese lugar». Y, si además piensa que el autor ha conseguido transmitir algo de la personalidad de San Pedro del Pinatar, me daré por satisfecho.

19. ¿Y qué espera del lector que no conozca la localidad?

Que termine la novela con ganas de conocerla. La literatura también puede ser una forma de viajar.

En algún momento planificaremos también la ruta de Crimen en el paraíso salado, ya he hablado con una de las personas que más se mueven en organizar eventos de esa índole: Ana Velasco Moreno. 

20. Si tuviera que presentar Crimen en el paraíso salado a alguien que todavía no conoce a Isco Vivas, ¿qué le diría?

Que venga a San Pedro del Pinatar con Isco. Que camine con él por las salinas, que mire las dunas y el Mar Menor y que recuerde que incluso en los lugares que parecen más tranquilos puede esconderse una historia de novela negra.


viernes, 14 de agosto de 2026

Espejo de monos alumbrados, de José Siles (Reseña nº 1163)



José Siles
Espejo de monos alumbrados
Ediciones Vitruvio, 2025

Tengo que confesar que cuando leí el título me imaginé a miles y miles de personas viendo a veinticuatro monos corriendo detrás de un balón y, el día doce de agosto de 2026, a los miembros del gobierno pendientes de un eclipse... pero nada de eso contiene el poemario. Que me perdone el autor por esos primeros pensamientos.

Porque nada más abrirlo nos encontramos con un excelente prólogo de Francisco Javier Díez de Revenga, como nos tiene acostumbrados.

Lo irreal, la fascinación de lo irreal, donde los "monos" son una constante en las 174 páginas del libro que os comentamos esta semana.

¿Qué tiene la poesía para que, quienes la aman, la lee, la escriben, llenen tantos recintos y tantos lugares a lo largo de la geografía nacional? Cuando cerré el libro pensé en las palabras de otro gran poeta y amigo: Guillermo Carnero, que nos dijo, a Fulgencio Martínez y a mí, que la poesía podía y debía ocupar en el mundo actual el lugar vacante que antaño ocuparon en occidente las creencias, los valores y las utopías.

Bastante de eso encontramos en Espejo de monos alumbrados, no busca el autor sustituirlas, pero sí inducir al lector a preguntarse muchas cosas. Porque, cito otra vez a Carnero, una sociedad que se limita a sobrevivir sin preguntas acerca de las incógnitas y las claves de la vida individual y colectiva, está muerta.

Primero fue la leyenda, y ésta se convirtió en mito, el poemario navega por ese mundo, pero también por los fantasmas e historias de ese pasado que han ido conformando nuestra vida, nuestra cultura, que para mí está en claro retroceso.

Tú, desconocido lector, deberás leerlo para descubrir si el autor encuentra lo que busca o es un frustrante viaje hacia el regreso del mono.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 13 de agosto de 2026

Libros reseñados en julio de 2026

Cinco libros se han comentado este mes de julio de 2026: Muertes inocentes, de Guillermina Sánchez Oró, con 1554 lecturas; Vanitas vanitatis, de Antonio Pergar, con 1383 lecturas; Interpretación de la mentira, de Luis Leante, con 1664 lecturas; Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes, con 1339 lecturas; y Lingua Mortis, de L.W Veider, con 1411 lecturas.

martes, 11 de agosto de 2026

Kyparíssis, el hermoso ciprés, de M.D. Álvarez

 


¿Qué me diríais si os digo que el porte, la altura y la frondosidad del ciprés se deben al amor de Apolo hacia una hermosa humana llamada Kyparíssis? 

Un buen día, Apolo transitaba por los cielos y vislumbró a la joven doncella disfrutando de un baño de sol. Se enamoró a primera vista, descendió de los cielos en su magnífico carro celestial y yació con ella, tras de lo cual la abandonó. 

Ella, al verse ultrajada y mancillada, lloró desconsolada la pérdida de su amado. El joven Apolo, arrepentido, la convirtió en un hermoso ciprés.​ Las hojas se tiñeron de un verde oscuro, perenne y sombrío, reflejo eterno del luto que inundó su alma herida.

M. D. Álvarez 

domingo, 9 de agosto de 2026

Hablando de Crimen en el paraíso salado con su autor 2ª parte

 


«La novela negra no consiste en descubrir quién mató, sino por qué alguien decidió hacerlo»

Francisco Javier Illán Vivas vuelve a las librerías con Crimen en el paraíso salado, segunda entrega protagonizada por el inspector Isco Vivas. Aprovechamos la publicación para hablar con él sobre sus referentes, la evolución de su detective y el estado actual de la novela negra.

1. Ya comentamos la semana pasada que después de Versos envenenados, Isco Vivas regresa con una nueva investigación. ¿Quién es realmente Isco?

Es un policía que intenta hacer bien su trabajo, pero también un hombre lleno de contradicciones. Nunca he querido construir un héroe perfecto. Me interesan mucho más los personajes que dudan, que se equivocan y que deben convivir con las consecuencias de sus decisiones.

2. ¿Cuándo nació Isco Vivas?

No nació de golpe. Fue apareciendo poco a poco, casi como si empezara a hablar por su cuenta. Con cada novela descubro aspectos nuevos de él que ni siquiera conocía cuando escribí la anterior.

3. Muchos lectores encuentran en Isco un aire a los detectives clásicos.

Es inevitable. He leído mucha novela negra clásica y esa influencia permanece. Chandler, Hammett o Ross Macdonald forman parte de mi educación literaria.

4. Si tuviera que señalar una influencia principal, ¿cuál sería?

Probablemente Raymond Chandler. No tanto por las tramas como por la voz narrativa. Philip Marlowe observa el mundo con ironía, pero debajo de esa ironía hay una enorme tristeza. Ese equilibrio siempre me ha fascinado.

5. ¿También hay algo de Sam Spade?

Sí. Hammett fue más seco, más directo. Me interesa esa economía narrativa donde una frase bien escrita vale más que una página de explicaciones.

6. Entre los autores más modernos, ¿a quién destacaría?

A Henning Mankell. Kurt Wallander demuestra que un detective puede resolver casos mientras su propia vida se desmorona. Esa humanidad me parece fundamental. Sigo también los casos de Mat Fernández, de Javier Hernández Velázquez. Y estas últimas semanas he conocido a dos detectives llamados Miguel: Miguel Sánchez, de L.W Veider; y Miguel el Buscapruebas, de Guillermina Sánchez Oró. De sus obras Lingua Mortis y Muertes inocentes, respectivamente.

7. ¿Cómo ha evolucionado la novela negra desde aquellos clásicos?

Hoy importa mucho más la psicología. Antes predominaba el misterio; ahora nos interesa comprender las heridas de los personajes. Creo que el género ha ganado profundidad.

8. En sus novelas el crimen parece ser solo el punto de partida.

Exactamente. El asesinato pone la historia en marcha, pero el verdadero interés está en las personas que permanecen vivas.

9. ¿Qué intenta evitar cuando escribe novela negra?

Los personajes planos. Me incomodan los villanos que son malos porque sí y los policías que siempre tienen razón.

10. Isco Vivas narra en primera persona. ¿Por qué esa elección?

Porque obliga al lector a caminar junto a él. Solo sabemos lo que él sabe, sentimos sus dudas y también cometemos sus errores.

11. ¿Le resulta difícil mantener esa voz durante toda una novela?

Muchísimo. La primera persona exige coherencia absoluta. Cada pensamiento debe sonar como Isco y no como el autor.

12. ¿Qué papel juega la ironía en sus investigaciones?

Es una forma de supervivencia. Los policías reales desarrollan mecanismos para soportar situaciones muy duras. En Isco, la ironía cumple precisamente esa función.

13. ¿Existe documentación detrás de sus novelas?

Muchísima. Aunque intento que no se note. El lector debe sentir que todo resulta natural, no que el autor está exhibiendo lo que ha investigado.

14. ¿Qué importancia tiene el escenario?

Enorme. El lugar donde ocurre un crimen condiciona la historia. En Crimen en el paraíso salado, las salinas y el paisaje de San Pedro del Pinatar terminan formando parte de la investigación.

15. ¿Qué espera encontrar un lector que se acerque por primera vez a Isco Vivas?

Un personaje que evoluciona. No quiero que cada novela empiece desde cero. Las experiencias dejan cicatrices, y esas cicatrices también cuentan historias.

16. ¿Le preocupa comparar a Isco con otros detectives de la literatura?

No especialmente. Todos los autores dialogamos con quienes hemos leído. Lo importante es que, poco a poco, Isco encuentre su propia voz.

17. ¿Qué cree que define una buena novela negra?

Que el lector siga pensando en ella cuando la termina. No por el asesino, sino por las preguntas que deja abiertas.

18. ¿Qué le gustaría aportar al género?

Historias donde la investigación policial sea importante, pero donde el verdadero centro sea siempre el ser humano. Al final, los crímenes cambian; las pasiones que los provocan llevan siglos siendo las mismas.

19. Después de dos novelas, ¿qué ha aprendido de Isco Vivas?

Que los personajes también sorprenden a sus autores. A veces toma decisiones que no había previsto, y cuando eso ocurre suelo descubrir que la novela mejora.

20. Para terminar, ¿cómo definiría la saga en una sola frase?

Diría que las novelas de Isco Vivas hablan menos de cómo se resuelve un crimen que de cómo un crimen transforma para siempre a quienes sobreviven.

viernes, 7 de agosto de 2026

Historias imposibles, de Miguel Ángel López (Reseña nº 1162)

 


Miguel Ángel López
Historias imposibles
Editorial Suseya, mayo 2026

Después de ocho años, una obra del entonces Magnus Dagon regresa a estos no tan abruptos Acantilados de papel.

En 2013 ya comentamos otra de sus obras y la actual, ya firmada con su propio nombre, ha sido por su interés personal, lo que le agradecemos.

En su ya conocida línea convierte la realidad en una fina línea que es fácil atravesar, hacia uno y hacia otro lado. Diez relatos de su especial mundo, con una sorpresa que alegrará a cualquier lector: el autor nos descubre los secretos de cada uno de ellos al final del mismo.

Ya comenté por entonces que hay libros con los cuales me siento identificado desde el primer momento, y con la obra de Miguel Ángel me pasa. Aunque discutiría con él si Reiskolen es el mejor relato que ha escrito, lo cual daría para una muy interesante charla.

Ya os contaba entonces que con cada nueva obra va consolidando su mundo de terror existencial, y aquí, en Historias imposibles, hay buena prueba de ello.

Además, a lo largo de los relatos nos va haciendo guiños a la literatura universal, como esa a Alicia y al Conejo Blanco.

Si quieres disfrutar un buen rato de lo inexplicable, de cómo la muerte debe morir, o de su inquietante y oscura fantasía, con toques propios de un gourmet del terror, te recomiendo Historias imposibles.

Francisco Javier Illán Vivas

martes, 4 de agosto de 2026

El origen de la cevadilla de ratón, de M.D. Álvarez

 


 

La cebadilla de ratón, también conocida por el nombre de zaragüelle o espiguilla, tiene su origen en la mitología griega como un regalo de la diosa Deméter. Pero tranquilos, que os voy a contar el porqué de esta delicada y estilizada plantita.

Deméter, tras perder a su hija, se sumió en la tristeza y desatendió sus deberes divinos, condenando a la hambruna a una de las primeras civilizaciones. Iba en busca de la hermosa Perséfone, pero no la hallaba por ningún lugar. Los dioses, airados por las protestas de los creyentes, pidieron al joven pastor Acamán que revelara que la joven Perséfone había sido raptada por Hades.

El joven Acamán suplicó perdón a la divina señora; todos conocían su furia en lo que concernía a su preciosa hija. Deméter lo tranquilizó y le otorgó la venia de hablar. Acamán informó del paradero de la bella Perséfone, y la magna Deméter, en agradecimiento, le regaló unas espigas de estilizada apariencia y le ordenó que las plantara en un terreno ligeramente húmedo para que él y su familia tuvieran comida.

M. D. Álvarez