Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 31 de julio de 2026

Lingua Mortis, de Lw Veider (Reseña nº 1161)

 


L.W Veider
Lingua Mortis
Octubre 2022

Hay libros extraños, y libros que hay que leer despacio, hasta que el autor, la autora en este caso, decide que a partir de la página 200 no te va dejar ni respirar.

Laura es encontrada tras algunas fechas enterrada y su cadáver muestra señales de haber sido atacado por alimañas del bosque. No es la primera víctima que la policía encuentra en los alrededores, ya son varias jóvenes y no pasarán muchas fechas para que aparezcan dos más.

El caso de las muertes anteriores a Laura lo llevaba el detective Sánchez, pero ha sido apartado del caso por el Comisario, una mujer que prefiere se dirijan a ella en masculino.

En este lío de asuntos internos en el equipo que investiga, aparecer otro detective, Javier Marín, pero Sánchez no se aparta del caso, ni sus compañeros dejan de informarle a pesar de la prohibición al respecto por parte del comisario.

¿Y qué pasa con Laura? Bueno, ha muerto, pero no está muerta. Su presencia no es física, sino etérea, y acompaña a los policías en sus pesquisas y es, a partir de esa página que os cito, cuando Veider no te deja respirar y no puedes dejar de pasar una página y otra y otra hasta saber quién es el asesino, por qué cree tener una misión y, sobre todo, porqué la Muerte ha dejado escapar a Laura.

La autora me recomendó esta novela entre su repertorio, y le agradezco el consejo. No la había leído hasta la fecha, pero a partir de ahora seré uno de sus lectores. A ver qué más se le ocurre a su inquieta cabeza.

Lingua Mortis, un noir paranormal que os sorprenderá.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

martes, 28 de julio de 2026

Vimana de Visnú, de M.D. Álvarez

 


Su familia descubrió una de aquellas carrozas celestes, la de Visnú. Aquel vehículo tenía la envergadura de un edificio de 50 plantas. Lo descubrieron en una mina abandonada, en una descomunal abertura.

Los mineros huyeron asustados; el vehículo era de un material cálido al tacto. No parecía tener ventanillas ni puertas. Marcus ojeó unos grabados en un lateral de aquel vimana; se parecía al sánscrito अहं विष्णुं सेवयामि*. Descifró el grabado y lo recitó. Hubo un leve zumbido y un panel se deslizó hacia arriba. Marcus, un chico carismático e inteligente, se había formado en el Instituto Indio de Ciencias de Bangalore

Entró en el gigantesco vimana; algo lo guiaba a seguir adelante, una fuerza lo empujaba a seguir avanzando hasta llegar al centro de mando. El vimana despedía una cálida luminiscencia que, al llegar a la sala de mando, se hizo más intensa. Marcus vio un gigantesco ser de color azul que parecía dormido a los mandos de su carroza. Se aproximó y pudo comprobar que tenía clavada una माला* en su corazón. Marcus no se lo pensó y extrajo la divina Vel del pecho de Visnú. En cuanto la retiró, la herida comenzó a cerrarse y el gigante abrió los ojos, mirando al joven guerrero que sostenía el arma del dios de la guerra, Murugan.

—Di tu nombre, oh joven de alma noble —resonó la voz del dios en su mente.

—Mi nombre es Marcus, serenísima divinidad —refirió Marcus, postrándose ante el gigante.

—Levántate, noble Marcus. Tú me has despertado y liberado de la maléfica Vel. Pídeme lo que quieras —respondió el gran dios.

—No quiero nada, tan solo haber servido fielmente —respondió Marcus, alzándose.

—Lo has hecho bien. Ve y difunde mi resurgimiento —dijo el gigante, mostrando su siempre amable rostro a su humilde adepto, Marcus.

M. D. Álvarez 

Traducción de términos en sánscrito. 
अहं विष्णुं* सेवयामि।*. Yo sirvo, a Visnú. 
भाला*: Jabalina..

sábado, 25 de julio de 2026

Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes (Reseña nº 1160)

 


Antonio Fernández Fuentes
Poemas de la existencia
La Fragua del Trovador, 2025

La poesía es un acto de rebeldía en el mundo que nos ha tocado vivir, en de la inmediatez, el de las pantallas de móviles, no ya ordenadores o tablets, que el pequeño instrumento que todos llevamos en el bolsillo se los ha merendado, el de publicar contenido inmediato, 30 segundos, 45 segundos máximo los reels, y a otra cosa.

Pero también es verdad que la poesía permite que cientos de miles de personas escriban pensando que lo que hacen es poesía... en la Región de Murcia, por ejemplo, hay más poetas que habitantes, un caso que debería estudiar Iker.

Encontrar a un autor como Antonio Fernández Fuentes, que escribe (y publica) poesía sobre todo en sonetos, es la rebeldía máxima. Él también escribe verso libre, por supuesto, y odas, y elegías y coplas, pero casi siempre, sobre todo en los recitales, se decanta por el soneto, para mí la forma más perfecta de la poesía. Como os digo, un Revolucionario en toda regla.

Pero además cuida el lenguaje, ahora que también nos empeñamos en que desaparezca la forma correcta de escribir o de hablar, y nos habla de la existencia, de aquello que a las personas nos hacen seres humanos, de las alegrías y de las decepciones, del amor y del desamor, de la vida. En resumen, de lo que realmente importa cuando te sientas, te detienes un momento y te dejas abrazar por las palabras.

La prologuista, María García Romero cita al poeta Pascual López Sánchez y nos recuerda sus palabras: "un poema, un poemario, si lo lees una vez, es posible que te deje huérfano de emociones, si lo lees dos veces estarás más cerca de su transcendencia".

Avisados quedáis.

Francisco Javier Illán Vivas 

PD: Si le queréis conocer un poco más pincha AQUÍ 

jueves, 23 de julio de 2026

Setenta, de Antonio Fernández Fuentes


 

SETENTA

Al final miraré para otro lado,
con sienes plateadas por el frío,
por las brisas sonámbulas de hastío
donde el tiempo infinito se ha parado.

Soy otro sol que sigue coronado
con resplandor efímero y baldío
como las noches de este sentir mío,
con su luna de un súbito dorado.

Estos setenta pesan como losas,
como crisol de luces que se alejan
en busca de otras sendas más hermosas.

Aquellos que me quieren me aconsejan
inhalar el perfume de las rosas,
yo prefiero vivir, si al fin me dejan.

Antonio Fernández Fuentes
De su poemario Poemas de la existencia 

martes, 21 de julio de 2026

El origen la la zarzamora, de M.D. Álvarez

 


Yarilo era el dios eslavo de la fertilidad que deambulaba por las tierras de la gran madre Escitia, una región cuajada de pueblos guerreros y bellas doncellas de ardiente sangre. Esta es la historia de una de ellas; su nombre era Zlatica, quien, tras pasar el día cazando, se relajó en una hermosa laguna bañada por el cálido sol. Yarilo acertó a pasar por aquel lugar justo cuando la bella Zlatica se bañaba desnuda.

La observó desde el linde de un bosquecillo de abedules. Ella se percató del apuesto mancebo sin saber que aquel gallardo ser era el dios de la primavera.

Sin ningún pudor, salió de la laguna dirigiéndose hacia donde se encontraba Yarilo, que ardía en deseos de poseerla. El encuentro, breve pero tan intenso como el estío, dejó en la joven una huella imborrable; sin embargo, al ver al dios partir hacia el sur, la joven Zlatica quedó apesadumbrada.

Yarilo, conmovido por la profunda tristeza de la joven, la transformó en una hermosa zarzamora para que su amor perdurara en la tierra, otorgando a sus frutos el color morado como símbolo sagrado.

M. D. Álvarez 

sábado, 18 de julio de 2026

Interpretación de la mentira, de Luis Leante (Reseña nº 1159)

 


 

Luis Leante
Interpretación de la mentira
M.A.R. Editor, 2025

Me hice con este ejemplar en la pasada Feria del Libro de Murcia 2025, pues tuve la oportunidad, como ya va siendo habitual, coincidir con el autor en la caseta de nuestro editor. 

Es una novela enorme, primero por el tamaño, 370 páginas, luego por el contenido. Es a lo que nos tiene acostumbrados Leante: obras profundas, donde juega con los personajes, con sus sentimientos, y nos va llevando hacia un final que muchas veces nos sorprende.

Dice la contraportada: "¿qué mueve a un escritor a contar historias que no han sucedido, o que han sucedido de forma distinta a como las cuenta". Y todos cuantos escribimos nos sentiremos tentados a entrar en la obra del caravaqueño y conocer a Celso D'Atri, a Susana, a Espinosa, a Soto, a Beltrán y al narrador, porque la historia que nos cuenta es la de todos los que han escrito, o los que hemos tenido ilusión por escribir y, sobre todo, a aquellos que se comportan como si hubiesen ganado el premio Planeta o, más aún, el Nobel de Literatura, que en este mundillo hay muchos.

Todo comienza en la entrega de un prestigioso premio literario, en la escena de la entrega del premio y en la muerte de un aborrecible abogado en la casa de Celso, y en la llamada de éste al narrador para que le ayude a sacar de su casa al fallecido.

Hay comienzan los recuerdos, porque ninguno de ellos olvidará el verano de 1980, tres excusas para narrar los recuerdos que rodean a la banda que formaban los anteriormente citados. Recuerdos de todos nosotros, como bien apunta la contraportada, todos los que soñamos podemos vernos interpretados en esta estupenda obra de Luis Leante.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

martes, 14 de julio de 2026

El niño del árbol de Júpiter, de M.D. Álvarez

 


Lo depositaron en una pequeña canastilla que colgaron de una de las ramas de un frondoso y majestuoso árbol de Júpiter. El chiquitín apenas contaba con un mes de vida, pero sobre él pesaba una gran maldición. 

Sus amados padres no tuvieron el valor de matarlo, pues sus dulces ojitos azules los miraban con amor y ternura. No conocía las causas de tal abandono, pero jamás los culpó; no emitió ningún llanto.

Fue encontrado por una gran osa a la que llamaremos Arkoúda que, con sus aterradoras zarpas, lo descolgó con mimo. Algo en aquellos dulces ojillos azules la cautivó; había perdido a su osezno y amamantó a aquel pequeño benjamín, lo adoptó y fue la madre más protectora y amorosa de la región. Creció rápido, fuerte y agreste, pero nunca perdió su mirada de inocencia.

Cuando cumplió la mayoría de edad, la maldición se hizo presente. Arkoúda se dio cuenta de que su joven cachorro tenía un linaje licantrópico, pero su fuerza de voluntad logró dominar a su furibundo lobo. 

Él comprendió que, si no lo hubieran abandonado, no habría sobrevivido. Y deseo visitar a sus padres. Arkoúda había conservado la canastilla y la manita donde aquel dulce querubín fue envuelto; todavía conservaba el aro de su amada madre, jazmines y lavanda.

Una noche en la que cazaba junto a su madre, Arkoúda, él percibió aquel agradable aroma. Ella no trató de retenerlo; es más, le animó a seguirlo y conocer a sus padres. Sabía que su joven cachorro retornaría junto a ella, pues no conocía otro mundo que no fuera el amoroso bosque y las criaturas que en él poblaban.

M. D. Álvarez

viernes, 10 de julio de 2026

Vanitas vanitatis, de Antonio Pergar (Reseña nº 1158)

 


 

Antonio PerGar
Vanitas Vanitatis
Amazon, marzo 2023

Vanitas vanitatis, o más exactamente Vanitas vanitatum, traducido como vanidad de vanidades, no se refiere al orgullo o la soberbia, sino que en su sentido original alude a la vacuidad, futilidad e insignificancia de los placeres y bienes terrenales frente a la certeza de la muerte.

Ya nos lo dice el autor en la página 0: todos los escritos incluidos en este libro son posteriores a una curva que giró por completo mi vida, plasmados en un sentimiento eviterno que tiene principio, pero no final.

Conocí al autor gracias al programa que presento en Protagonistas, de Canal Molina Fibra, cuando le tuve como invitado y hablamos de la vida, de la muerte, de lo humano y de lo divino. Me contó que todo comenzó en diciembre de 2017.

Sufrió un accidente, por eso le dedica los textos, además a muchas personas que le ayudaron, que estuvieron con él, a sus neuronas "por no abandonarme pese a no haber sido capaz de protegerlas con un casco" y a la muerte "por no querer poder conmigo".

Creo que estas líneas anteriores, con sus palabras originales, os darán una idea de lo que representa esta Vanidad de Vanidades,  o más exactamente, vanitas vanitatum et omnia vanitas.

Podéis encontrar el libro en Amazon, arriba, en el título, tenéis el enlace.

Francisco Javier Illán Vivas 

martes, 7 de julio de 2026

Hermes y el gordolobo, de M.D. Álvarez

 


Otro origen de una de las plantas más increíbles que he visto en mi vida es el gordolobo o verbascum thapsus. Sus orígenes se pierden en los albores de la primera civilización, cuando los dioses poblaban este planeta y se servían de sus dones para protegerse. 

El gordolobo fue creado por Hermes a petición de su divino padre, Zeus, que temía los encantamientos de su regia esposa, la cual se servía de sortilegios para castigar a su mujeriego esposo por sus devaneos amorosos. 

Según cuentan las leyendas, Hermes entregó esta planta al divino Odiseo para protegerlo de los encantamientos de la hechicera Circe.

Se dice que Odiseo guardó el gordolobo como un tesoro sagrado, pues sabía que en sus hojas dormía la astucia divina capaz de doblegar cualquier hechizo antiguo. El hecho de que se encuentre en cualquier camino se debe a que las semillas fueron esparcidas por los caminos, ya que la bolsa donde tan magno héroe transportaba este tesoro tenía un pequeño agujero.  

M. D. Álvarez

viernes, 3 de julio de 2026

Muertes inocentes, de Guillermina Sánchez Oró (Reseña nº 1157)

 


Guillermina Sánchez Oró
Muertes inocentes
Dokusou Ediciones, octubre de 2025

 Normalmente escribimos sobre aquello que vivimos, pero hay veces en que los libros son algo más, son algo personal, que forma parte no ya de lo que vivimos, sino de lo que hemos vivido.

Y estamos ante uno de esos libros. Quienes tenemos la suerte de conocer a Guillermina, y no solo de conocerla, sino de gozar de su amistad, hemos oído más de una vez una historia relacionada con su familia, no ya la que nos narró en su anterior novela, Voces rotas, que también, sino sobre aspectos de su vida mucho más cercanos.

En la presente obra nos narra la historia de una persona violenta, psicópatica, a la que llama Ginés, pero también de las personas que sufrieron sus acciones. Destacan dos de ellos: África, con quien tuvo una relación; y Ramón, el amigo de la infancia.

Ginés, un superviviente por encima del bien y del mal, sobre todo del mal, no duda en cometer asesinatos, traiciones a quienes confían en él, y vivir en una continua huida de la justicia, a la que le es difícil adelantarse a sus acciones violentas.

Conoceremos también a otras personas que, mientras leía la novela, iba recordando las palabras de la autora, cuando nos contaba diferentes momentos de la vida de un familiar muy cercano que tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino del tal Ginés. Sí, esta novela me ha parecido muy personal de Guillermina, muy profunda y que seguro ella necesitaba sacarla a la luz para, probablemente, descargar parte de la carga con la que ha vivido casi toda su vida.

Hay otro personaje fundamental en la trama, Miguel Buscapruebas, un detective que jugará un papel importantísimo en la captura de Ginés y, más aún, en el apoyo psicológico y personal a las víctimas de sus crímenes. 

Ha creado la autora un detective que probablemente lo leamos más veces en el futuro, una vez cerrada la historia de Ginés, un hombre capaz de todo por sobrevivir.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

jueves, 2 de julio de 2026

Libros reseñados en junio de 2026


 

Durante el mes de junio se comentaron cuatro libros, todos con un importante seguimiento: 10 años de guerra, de Pedro González Núñez; Crimen en el Paraíso salado, de Francisco Javier Illán Vivas; Poesía completa, de Francisco Javier Illán Vivas; y Los días largos, de Teresa Galeote Dalama.