Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 29 de octubre de 2024

La maldita Cabbage Patch Kids, de M.D. Álvarez

 


Aún juega, sin avergonzarse, con nosotras, sus muñecas. Después de su regreso del hospital, donde le cosieron aquellas preciosas cicatrices en sus muñecas, siguió jugando a los médicos y obedeciendo a lo que la rolliza muñeca repollo le decía que hiciera con el cúter en su pubescente cuerpo, mientras las demás muñequitas asistían horrorizadas y aterrorizadas a aquel salvaje juego que jugaba con ella, sabedora de que su influjo era pernicioso.

Jugaba obedeciéndola para que no dañara a sus preciosas muñecas, que ocultaba de su vista para que no las tocara y destrozara sus preciosos cuerpecitos. La repollo fue un regalo maquiavélico de un viejo asesino en serie.

M. D. Álvarez

domingo, 27 de octubre de 2024

El mundo olvidado de Dios, de Jon Muga (Reseña nº 1087)

 


Jon Muga
El mundo olvidado de Dios (Parte 1: Los clanes)
Europa Ediciones, agosto 2022

Conocí a Jon Muga gracias a un miembro de la ejecutiva de la Asociación de Amigos de los Museos, y después nos vimos en la Feria del Libro de Torrevieja, algo que se ha convertido en una relación afectuosa entre amantes de la literatura. De hecho, fue uno de los autores que invité en la pasada Feria del Libro de San Pedro del Pinatar, cuyas dos primeras jornadas tuve el honor de coordinar.

Allí me hice con un ejemplar de esta monumental obra, de 1183 páginas. ¡Y él me avisaba que era sólo la primera parte! He tardado, es cierto, en llevarla a mis manos para iniciar su lectura, ir conociendo a los personajes y las circunstancias que rodean al personaje principal, Hillun, y su viaje iniciático en busca de sus orígenes, de las raíces que no le sujetan a ninguna tierra, pero que él cree que encontrará la que le sea propicia.

Obras de este volumen representan para el lector igualmente un viaje que, como el de Hillun, puede que no sepas donde te llevará ni lo que encontrarás a lo largo del mismo, si consigues llegar al final. Un final, por cierto, que el autor nacido en Euskadi, pero afincado en la costa mediterránea, nos deja abierto, con esos puntos suspensivos que ahora parecen estar tan de moda (incluso en las resoluciones judiciales).

No estamos ante una novela de fantasía épica al estilo, sino que es un mundo futuro, o de un pasado alternativo, de como será, de como fue... o de como es, ya que el lector encontrará, en este viaje, y en lo que rodea al personaje principal, muchos semejanzas con el que vivimos desde hace unos años a esta parte, y donde el autor nos va dejando detalles convertidos en escenas de la trama.

Por momentos, me iba recodando otro mundo olvidado de la mano de Dios, que publicó hace unos años mi buen amigo Andrés Díaz Sánchez, El Imperio contra Dios, porque el hombre (o esos diferentes seres no humanos que pueblan la novela que nos ocupa), se convierten en el peor enemigo de su propia supervivencia.

Tendremos que aguardar la continuación de esos puntos suspensivos, para conocer a dónde el destino lleva a Hilun y a Juno, para conocer lo que Jon nos esconde.

Francisco Javier Illán Vivas

martes, 22 de octubre de 2024

El monstruo. Segunda parte. De M.D. Álvarez


 

Su último duelo casi acaba con él. Aquel monstruo lo atacó con todas sus fuerzas justo cuando se internaba en el pequeño templo dedicado a los grandes dioses donde antiguas leyendas contaban que estaba escondido el Escudo del Destino, un artilugio destinado a canalizar todas las fuerzas de los dioses. 


Llegó a la gran sala decorada con grandes bajorrelieves que contaban las hazañas de los más poderosos dioses que se enfrentaron a titanes y gigantes, ayudados por el Escudo del Destino. Allí, en medio de la gran sala, se hallaba, sobre un pedestal, un formidable escudo de oro bruñido, con incrustaciones de piedras preciosas y la cabeza de Medusa grabada en el umbo. Se ajustó las enarmas, fijándolas bien a su brazo, y se dirigió a acabar con semejante monstruo. Debía canalizar todas sus energías, y el escudo se encargaría de concentrar todas sus fuerzas en un solo golpe que tendría la energía de mil dioses.

Al verlo aparecer, aquel ser titánico se lanzó en un ataque suicida, pero fue desintegrado con un férreo y aterrador golpe de mil dioses. 

Nuestro héroe consiguió destruir a aquel engendro, quedó casi exhausto, pero con las fuerzas suficientes como para llegar a uno de los mundos habitables, reponer fuerzas y regresar a su amado planeta azul  

Con el Escudo del Destino en su poder, nuestro héroe emprendió el viaje hacia el mundo habitable más cercano. Cada paso era un recordatorio de la batalla que había librado, pero también de la fuerza que había encontrado en su interior. Al llegar, fue recibido por una comunidad de seres sabios que lo ayudaron a sanar sus heridas y recuperar su energía. 

Durante su estancia, aprendió nuevas técnicas y estrategias, preparándose para futuros desafíos. Con renovada determinación, se dispuso a regresar a su planeta azul, sabiendo que aún quedaban muchas batallas por librar y misterios por descubrir.

M. D.  Álvarez

domingo, 20 de octubre de 2024

El mundo de la línea infinita, de Mariaje López (Reseña nº 1086)


 

 

Mariaje López
El mundo de la línea infinita
M.A.R. Editor, marzo de 2024

Ocurre muy pocas veces, la verdad, al menos a mi me sucede.  Es cuando abres un libro y comienzas a leer y ves que el autor, la autora, está tocada de la magia de saber lo que nos está contando, sentirlo y descubrir cómo narrárnoslo para tocarnos en lo más profundo del sentimiento.

Esto me ha pasado con el libro que os comento esta semana. Ya había leído a Mariaje, incluso tuve el honor de presentar una de sus obras en la librería de Diego Marín hace ya un tiempo, pero eran otros campos creativos, más oscuros, no tocados, como nos lo describía Óscar del Canto en su programa Al alba, de Radio Clásica, de las esferas celestiales.

Leyendo me sentí como cuando tenía entre mis manos Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. No es poesía, pero está tocada con la magia de la siringa de Pan, cuando competía con el ruiseñor.

Ya el autor del prólogo, el amigo Salvador Robles Miras, a quien deseo lo mejor en estos difíciles momentos, nos lo avisaba: estamos ante algo muy especial y delicado. Y ya en la segunda entrada, no voy a decir relato, ni cuento, la segunda narración hizo que vibrase hasta la última de mis células, incluso aquella que hasta ese día jamás se había inquietado ni fijado en nada.

Separación, de la que os hablo, es un canto a la vida, a la de cada uno de nosotros, y os invito a leerlo. Solo con esa pequeña muestra entenderéis por qué este libro está tocado de la magia que justifica todo lo que hemos leído hasta el día de hoy. Incluso me atrevo a decir lo que leeremos a partir de hoy.

Francisco Javier Illán Vivas

miércoles, 16 de octubre de 2024

La mariquita de 22 puntos, de M.D. Álvarez

 


Aquella mariquita era muy especial; tenía en sus alas la friolera cantidad de 22 puntos, que equivalían a un año por cada punto. Estaba tomando el sol sobre una gran margarita cuando un atronador corta césped se acercaba inexorablemente hacia su territorio. 

Todos los demás insectos huían del devastador monstruo de dientes de hierro, pero aquella valiente mariquita se quedó a defender su primorosa flor. 

Cuando faltaban algo más de diez metros para que el monstruo engullera su flor, ella se lanzó en un salvaje y furibundo ataque al gigantesco ser de devoradores dientes. 

Su final fue trágico; murió al ser seccionada por la mitad, pero pudo ver cómo su bella flor se salvaba.  

M. D. Álvarez