Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

jueves, 8 de agosto de 2024

Selección poética de Laura Pérez Torregrosa

TODO TÚ

 

Si te van a querer a medias, mejor que no te quieran.

Que te quieran completo. Todo tú.

Con tu piel blanca o morena.

Tus ojos verdes o negros.

Tu carne firme o tierna.

Con tus arrebatos y prisas.

Con ese fuego en el pecho que todo incendia.

Con tus miedos y locuras.

Con la verdad y la incertidumbre.

Con ese afán de apasionarte por la vida.

Porque mereces la alegría y la pena.

Eres realmente extraordinario seas como seas.

Pero…si te van a querer a ratos, mejor que no te quieran.

 

 

ALICE IN CHAINS

 

Ahora que no estás me baño en tu playa.

Gozo del canto nocturno del mar que tantas veces acarició tu cuerpo desnudo.

La orilla me describe cómo era la sonrisa de tu espalda.

Me dibuja en la arena la línea tímida de tu cintura

con la que tantas veces me hice un nudo.

 

Recuerdo cómo la brisa levantaba la comisura de tu falda.

Rompen las olas en llanto cuando recuerdan el movimiento ondulado de tu pelo.

Arlequines eran tus ojos saltando sobre la espuma del mundo.

 

Me pedías poemas imposibles escritos sobre el cielo.

Yo te miraba porque me parecías el verso más profundo.

Te sumergías en el agua y tu imagen me evaporaba.

Aparecías de repente llevando el mar sobre tu velo.

No lo sabías, pero en ese instante,

tú eras el océano.

 

 

EL LEVE TEMBLOR DE TU CUERPO

 

Cuando sueltas todos tus demonios por la boca,

tus ángeles vienen a buscarme.

Quieren que te cure la piel.

Quieren que mis besos calmen el rojo de tus yemas.

Y que mis mordiscos ahuyenten la electricidad de tu pecho.

 

Tienes la inquietud ardiendo en la frente.

Y, cuando me miras, tu rayo fulminante, me atraviesa el cuello.

Voy a prenderte la espalda.

He robado tus cerillas.

Mis manos tienen hambre y fuego.

Quieren seguir tocando, de puntillas, el leve temblor de tu cuerpo.

 

 

OJALÁ TE QUIERAS TANTO COMO TE MERECES

 

Mírate mujer, mírate por dentro.

¿Ves esa llama que te recorre el pecho?

Sácala y enciende con ella el Universo.

Eres voz, valor, curiosidad, sabiduría.

Eres lucha, aprendizaje, libertad, independencia, respeto.

Fortaleza, igualdad, intuición.

Creatividad, entusiasmo, sensibilidad y valentía.

¿Hablamos de lo importante que fuiste y eres

para la ciencia, para el deporte, para la historia, para el arte,

para la familia?

Pero sobre todo...

¿Te das cuenta de lo importante que eres para ti?

Si quieres hablar, que no te callen.

Si necesitas fluir, correr o explotar, que se aparten.

Y si quieres brillar, no permitas que te apaguen.

Hoy, ahora, mañana y siempre recuerda una cosa:

recuerda que tú eres lo más importante.

 

 

PURO

 

Yo te quiero libre.

Libre de cargas y tormentas.

Con el corazón renovado

y la piel lista para nuevas experiencias.

Te quiero así: sin almizcle.

Sin orégano, sin canela.

Para aderezarte con mis labios.

Para saborearte como yo quiera.

 

 

EL PIJAMA ROÑOSO DE LOS DOMINGOS

 

Echar de menos es tener el corazón cosido y querer arrancarle las puntadas.

Es tener una parte de tu cuerpo hueca y que cuando camines,

escuches cómo el eco de tu dolor chirría a cada paso inútil que das.

Echar de menos es nutrir tu piel de cobardía y querer arrancarte la piel

muerta que te queda.

Es que te crujan los sesos por la mañana.

Y que revienten de insatisfacción por la noche.

Es el paladar seco. La campanilla que no suena.

El estómago tras haberse bebido un cocktail Molotov.

Echar de menos es la cima de la montaña más alta a la que nunca llegas.

El pijama roñoso de los domingos que no quieres tirar.

 

Laura Pérez Torregrosa es Licenciada en Pedagogía. Lectora, escritora, poeta y comunicadora por pasión. Ama la poesía desde que su abuela Josefa se la recitaba cuando era una niña.Comenzó a publicar sus primeros versos en la Revista Cultural del Instituto en el que estudiaba.
Y así continuó publicando hasta la Universidad. Participaba en concursos literarios y algunos poemas y relatos fueron premiados.
Creció con la idea de publicar un libro algún día. Y ese día llegó cuando fue profesora de Lengua y Literatura y Apoyo Educativo. Sus alumnos adolescentes leían sus versos durante las clases y ellos le animaron a publicar. De pequeña era muy tímida, pero escribir le ayudaba a poder expresar sus emociones sin miedo.
Recitar le hace sentir libre. Segura. Completamente dueña de sí misma.
Fue colaboradora de varios programas de radio durante más de seis años, en Onda Regional de Murcia, y allí pudo disfrutar de sus dos pasiones: la poesía y la comunicación.
En ocasiones coordina y presenta eventos culturales, festivales de música y ha sido reportera en un programa murciano. Sus años más intrépidos y felices.
Tiempo después, hizo realidad un sueño, publicar su primer libro: “El cuello es el segundo corazón que tenemos”.
Un poemario lleno de emociones, de aprendizaje, de pasión, de sinceridad, de recuerdos y vivencias maravillosas.
Define su libro como una puerta abierta a esas oportunidades y personas que están llegando hasta ella para aprender, para seguir caminando, para crecer y poder sacar todo lo que lleva dentro.
Hace un año, Laura fue la primera murciana que quedó semifinalista en el concurso de poesía L de Lírica del Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Madrid.
En el mes de junio de este año, Laura resultó ser la ganadora del primer premio de poesía II Concurso de Lectura “La Canal” de Aljucer, Murcia.

martes, 6 de agosto de 2024

Angkorg, de M.D. Álvarez

 


Eran las ruinas mejor conservadas de todo Camboya. Los bajorrelieves más maravillosos y mejor logrados se encontraban ocultos en la profunda selva. Pero lo verdaderamente extraordinario e inexplicable fue cuando los descubrieron. El templo Bayon, donde los rostros con la sonrisa más enigmática eran idénticos al de mi esposa, Li Wang. Ella quedó petrificada ante la magnitud de mi hallazgo.

Lo que nunca me contó es que ella pertenecía a la casa real de Jayavarnam II, que reinó a comienzos del año 802 d. C. El rostro tenía una enigmática sonrisa que representaba el rostro de Indra Avalokiteshvara mirando hacia los cuatro puntos cardinales.

Cuentan que la sonrisa de las cuatro faces transmitía una paz increíble e insondable. Las 54 torres con cuatro rostros en cada torre le daban a la ciudad un aspecto inquietante. 

Las ceibas habían tomado la ciudad, engulléndola casi por completo, dejando a simple vista uno de los enigmáticos rostros que daban paso a los más intrincados misterios. 

En sus muros se hallaban los bajorrelieves más largos y mejor conservados del mundo, donde se cuentan las historias de grandes batallas entrelazadas con diosas bailarinas. 

Todo el conjunto de bajorrelieves se puede comparar con la Ilíada, aunque de mucha mayor magnitud. Podría tratarse de una de las mayores representaciones del Mahabharata. Y mi mujer era descendiente de los grandes reyes de aquel imperio de guerreros y dioses.

M. D. Álvarez

domingo, 4 de agosto de 2024

Descifrarte, de Alejandro Pérez Guillén (Reseña nº 1075)


 

Alejandro Pérez Guillén
Descifrarte
Ediciones Alfar, 2023

Hay autores con los que he disfrutado durante años de sus obras, y que son casi fijos en esta sección de acantilados no tan abruptos, aunque puedan parecerlo.


Uno de ellos es Alejandro Pérez Guillén, el albaceas testamentario de mi entrañable biblioteca personal que podéis visitar en Benalup-Casas Viejas gracias a su empeño y a su amor por los libros y por que estén al alcance de cualquier lector interesado.

Como nos seguimos en Facebook y otras redes sociales, hace un par de días publicó en su muro una entrada que titulaba "Amor a borbotones..." y me dije que era la entrada perfecta para el poemario que he tenido el placer de leer durante esta semana y, por cierto, del cual también yo os he adelantado algo en mi muro facebookiense.

Pues creo que así es Alejandro, un poeta enamorado a borbotones, y aquí lo interpreto como hirviendo, permanentemente volcánico. Y lo dice en uno de los primeros poemas "...la vida se enciende en tus caderas./Desde entonces no he sabido apagarme", ni creo que lo haga nunca. Pero este poema también nos habla del mar, ese mar que tanto amamos: "quiero vivir/ en una casa cerca de la playa/ y pasear contigo por la orilla,/ como olas de espuma que no se cansan/ de lamer el corazón de la arena.", un corazón que es el del poeta de la eterna sonrisa.

En estos años que conozco al poeta le he visto en buenos momentos, pero también en otros menos buenos. Lo que nunca ha faltado en su rostro es esa perpetua sonrisa, como la vehemente nieve de las altas montañas, que nunca desaparece, pase el tiempo que pase. "... el tiempo se detiene/ si te miro, como se mira el mar", y allí, junto al Mediterráneo, disfruté con cada verso del poeta.

Alejandro nos presenta, insisto, un poemario que es un regalo para los sentidos, como apunta Eva María Márquez Roldán en la contraportada: "donde es posible conciliar la pasión con la ternura", y él, nos lo recuerda una y otra vez: "Me miro las manos. ¡Qué hermoso/es tenerlas manchadas de caricias!"

Leedlo, se os llenarán también los ojos de amor a borbotones.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 1 de agosto de 2024

Selección poética de Francisco Saura Pérez

XXIII
En otro tiempo recogimos chapinas esparcidas como estrellas al azar,
entreabrimos una senda en el carrizal,
construimos un refugio para protegernos del viento y de la lluvia,
columpios y helechos, una barcaza vuelta del revés,
cigarrillos y la seguridad de un mundo que nunca cambiaría
porque era inabarcable de tanto amor que desdeñaba.
De aquello nada queda,
solo la madera podrida flotando en la muerte
que se nos anuncia como el mar que fue,
¿de qué más podemos mentir?:
para eso están las leyes que hablan de la resurrección.


XXIII
Allí hubo un mar.
Las leyendas lo recuerdan amortajado de sal y de luz,
y ahora que solo es pasado,
lo sentimos como lugar de encuentro
de un futuro de dignidad serena.
Y si los poetas no mienten,
y por la hierba alta suena la música
(acaso un piano o un violín o una orquesta
dibujando susurros en el baile de los flamencos),
y si unos niños pasean en bicicleta y recogen caracolas,
y escuchan el plañir del universo
contemplando el nacimiento de la luna,
veremos el día vestido con su mejores galas,
caballos trotando sobre las crestas de las olas,
y a los bucaneros enterrando tesoros
en la dorada arena de una bahía danzante.

VI
La luna,
la luna dibujando serpientes en la mansedumbre del mar,
recorriendo con su boca la luz de los senderos de las algas,
revelando en la mirada los secretos que tu silencio oculta.
Anoche te amé bajo la luna de agosto,
abrí los ventanales de la madrugada para que su luz iluminara todo tu cuerpo,
disipé las nubes, y la humedad del cielo, y el aire mismo,
me susurró que descorriera los cortinajes de tu corazón,
para que su luz iluminara tu rostro,
y tus senos,
y el silencio de tus ojos.

VIII
Creemos que no hay obstáculos,
que la luz ilumina el camino,
estela de luciérnagas que asciende
y se hace miel cuando un grito unánime
pide y no claudica.

XI
Desperté con hambre en la mirada,
anhelo de un cuerpo
que no pude acechar en la madrugada.
La tempestad nos devolvió a la penumbra de las velas,
al vaho de los ventanales cerrados,
al brillo de la sal,
y a las sábanas húmedas.
Me dejaste por un libro
de agua, por una estrofa de Conde,
por la cera caliente goteando en el papel,
por un paisaje de lluvia torrencial.
Regresaste al alba
para beber de las fuentes del romanticismo,
pero la tormenta ya solo era lejano recuerdo
de un mundo salvaje donde todo era posible.


Francisco Saura Pérez.  Murcia, 1964.
En 2021 publicó en la editorial digital Abismos del Suroeste "Primer cuaderno de Praga". Repetiría, en septiembre de 2022, en la misma editorial con "En la piel de un Dios". Colaborador habitual en diarios y revistas digitales.
El menor de los mares” (septiembre de 1923) es el tercer libro de poesía que publica, una exposición sentimental, de reflexión consciente y de bosquejo de las inquietudes formuladas sobre una verdad troncal: el convencimiento de que somos realmente hijos de esos mares que nos sobrevivirán a todos a pesar de nuestro profundo maltrato.
Los poemas aquí seleccionados forman parte de este último poemario.