Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 26 de abril de 2014

Zaparratrina y la fiesta del pijama, de Loli Pérez de la Hoyica (Reseña nº 638)

Pérez de la Hoyica
Ilustraciones de Granadilla
Zaparratrina y la fiesta del pijama
Editorial ADIH, marzo de 2014

"Zarrapatrina es una niña con el pelo negro y algo arisco pero a ella le gusta así...", este es el comienzo del cuento de Loli Pérez de la Hoyica que nos describe las aventuras de Zaparratrina y cuya imagen podemos ver en la portada, dibujada por Laura Sánchez (Granadilla), que también acompaña con otras ilustraciones las setenta páginas de este cuento infantil.

Zaparratrina, además, tiene diez años, y esa edad sólo se cumple una vez en la vida, como apunta Marisa López Soria en la contraportada.

Ella espera el gran regalo, la gran aventura: una fiesta de pijamas, que su madre le ha prometido que podrá organizar para su décimo cumpleaños.

¿Una fiesta del pijama? Para quien esto escribe ha sido siempre un gran secreto, el gran y misterioso secreto que ha acompañado a mis hermanas en mi infancia. Ni en mis sueños más fantásticos creo que pude llegar a imaginarme lo que ocurría en aquellas fiestas del pijama...

Loli Pérez de la Hoyica nos descubrirá qué hay antes, qué ocurre durante y... casi, casi, qué hay después. Y para ello, no sólo utiliza la palabra, también las imágenes.

Hoy, sábado, 26 de abril, a las 18,30 horas, se presenta este cuento ilustrado en Moratalla, en el Ayuntamiento de la localidad.

Vente a descubrir qué es la fiesta del pijama...

Francisco Javier Illán Vivas

viernes, 25 de abril de 2014

Las bellas extranjeras, de Mircea Cărtărescu (Reseña nº 637)



Mircea Cărtărescu
Las bellas extranjeras
Impedimenta, 2014


En la nouvelle que da título al volumen nos cuenta el propio Mircea Cărtărescu que ‘el artista es una cinta de Moebius en la que por un lado desfila la cultura (…) y por otro la locura, las tendencias autodestructivas (…)’ No es esta sentencia ajustada a lo que me gustaría resaltar de Cărtărescu pero me sirve para apuntar la dualidad del artista y delimitar esa frontera que se extiende entre el narrador onírico, intuitivo e hiperbólico de Cegador o Nostalgia y el autor ácido, cómico, irónico y fatalmente divertido de Las bellas extranjeras.

En más de una ocasión ha declarado el autor rumano que solo le interesa escribir sobre sí mismo.  De hecho, las tres historias que componen este libro están narradas en primera persona, siendo el propio Cărtărescu -el autor rumano de cierto renombre en algún caso, o joven escritor en ciernes en otro- el gran protagonista de todas ellas.

En el primer relato titulado <Ántrax> nos introduce en una hilarante y casi surrealista historia en la que recibe un paquete sospechoso. Irá a la policía y desde entonces se verá inmiscuido en una peripecia de lo más cómico, con personajes pintorescos, casi caricaturizados y que, si tenemos en cuenta que posiblemente este suceso acaeciera en la realidad, cobra tintes demenciales, pero totalmente cómicos. Una aventura cotidiana que nos presenta una  realidad distorsionada, cercana al mundo del cómic pero que en la Bucarest actual no esté reñida con la cotidianidad. 

Resultará que la carta proviene de un enajenado artista moderno cuyas esperpénticas y últimas intenciones deberá desvelar el lector adentrándose en esta pequeña pieza de corte autobiográfico pero que, contada con tanta frescura y naturalidad, parece subvertir todos los cánones de la literatura confesional o memorística. También, aprovechará Cărtărescu para dar un varapalo a todos los estamentos de su Rumanía natal: desde la administración pública, la policía, pasando por el mundo periodístico, hasta alcanzar de lleno al ámbito literario.

De hecho, la gran bofetada se la lleva el mundo de las letras en la segunda pieza de esta curiosa antología: <Las bellas extranjeras>.
 
Es invitado, junto a once escritores de su país, a una visita cultural a Francia. Allí se verá envuelto en una serie de situaciones de lo más variopintas. Enredos provocados por desencuentros culturales, malentendidos lingüísticos y otros tantos incidentes que se jalonan en su periplo francés.

De camino, aprovechará para hacer ‘comentarios’ sobre el mundillo de la cultura en general y de la literatura en particular. Nos contará también otras escalas en su periplo literario-vital. Por ejemplo, aquella vez que viajó a un curioso pueblo de Italia a recoger un premio. La gala se celebró en un centro penitenciario de máxima seguridad; allí mantuvo una conversación con una interesante enfermera que resultó ser una de las enfermas mentales recluidas en el centro. 

Los escritores rumanos, al igual que los periodistas novatos, los incultos presentadores de televisión y  muchos otros miembros del colectivo de la Cultura, no quedan indemnes a la pluma satírica de este Cărtărescu fresco y desenfadado, irreverente y mordaz. Destila veneno, pero lo hace con un amargor tan sutil, divertido, natural y sincero que no podemos dejar de encariñarnos con él e incluso apiadarnos por todos los desmanes a los que ha sido sometido en su carrera de escritor. En varias ocasiones llega a afirmar que lo único que no se le perdona a un escritor entre sus congéneres es el éxito. Ciertamente, si el éxito está reñido con la calidad, Cărtărescu es uno de los más exitosos escritores de nuestros tiempos, y me temo que, también el más odiado.

La última pieza, la más breve y titulada <El viaje del hambre> se inscribe en el mismo itinerario que las anteriores: ironía, lenguaje coloquial, estilo directo y nada artificioso y mimbres autobiográficos, esta vez apuntando a la más temprana época de escritor.

Para conocer totalmente el mundo literario de Cărtărescu hay que pasear por estas desternillantes líneas en las que se desentiende de su solemnidad más lírica, de su onirismo barroco y de su densidad metafísica,  y se limita a diseccionar sarcásticamente el mundo cultural en el que ha tenido que subsistir.

 El escritor es un ser solitario pero que debe darse, lamentablemente para tímidos e introvertidos como nuestro Mircea, al mundo. Afortunadamente, el horror y los malos tragos han sido transformados en ironía, en pasatiempo, en definitiva, en literatura de mucha calidad y más divertimento.

Un Cărtărescu diferente, su otra mitad.

Pedro Pujante

jueves, 24 de abril de 2014

Presentación de Zaparratrina y la fiesta del pijama, de Loli Pérez de la Hoyica

Será el próximo sábado, 26 de abril, a las 18:30 horas, en el salón de actos del Ayuntamiento de Moratalla.

El cuento, editado por Editorial ADIH, está ilustrado por Laura Sánchez (Granadilla).

miércoles, 23 de abril de 2014

Selección poética de Mariángeles Ibernón Valero



Quince años II   (La edad que no viví )

Quise volver y no pude,
sentir ese pájaro dulce,
entrañable que no tuve.

Quise correr hacia un tiempo,
cargado de ilusiones,
que en mi vida carecieron.

Quise coger con mis manos,
esperanzas de una niña,
que a esa edad estaba perdida.

Hoy vuelvo y puedo.
Siento un tiempo.
Corro y tengo en mis manos, en mi cuerpo,
ese pájaro de esperanza,
que a mis quince años , prendió el vuelo.


Quince años III   ( A cobijo del frío )

Las palabras recorrían mi cabeza,
en las noches solitarias junto al fuego,
aún así mi vida era fría,
reflejo de un calor incomprendido.

No seguía un orden establecido,
ni estructuras a medida con mi traje,
me tocó sentir un tiempo de penumbra,
y mis ojos luz  dieron a sus pesares.

Con desorden ordenado para mis primaveras
feliz andé y felíz forjé un camino
afán de superación divino
en esos días despoblados.

Volver a mis quince hoy,
después de latir dormido,
mi corazón allí encontró cobijo,
y mis esperanzas abrazaron mi frío.


Quince años IV    ( Un futuro que no viví ayer )

Sonriendo en mi memoria
voy pensando en lo de ayer
una voz que repetía :
¡No soy niña!...¡Soy mujer!

Mujer que ha de forjar
pájaro libre de una eternidad,
sueño constante de lo que fue
rima asonante de algún querer.

En la ventana asomada está
sus pupilas de luz han de brillar
porque el amor que viene hoy
cómplice es de las caricias en su piel.

Y va construyendo sueños
en medio de ese caudal
de lucha por lo que siente
luchando por su ideal.

Hoy el mundo se postra
junto a ti, te coge de la mano
te intenta hacer feliz,
futuro deseado...en estos quince años.



Quince años V    ( Manantial callado )

Hoy sentada en un rincón de mi cuarto,
buscaba maneras, que no me soltaran en este camino.
Y quise volar, con alas de fuego,
sin pausas, sin frenos, todo por sentir.

Correr tras la vida, mojarme de ella,
absorta tenerla, quererla feliz.

Pájaro que no volverá, semilla dorada que empieza a brotar,
manantial callado de mi juventud, testimonio puro...en mi corazón.

Vuelvo los ojos y ya te me fuiste,
corta  y pequeña estancia tuviste,
quise abrazarla en mi soledad,
pude abrazarla en libertad.

Mª Ángeles Ibernón Valero

martes, 22 de abril de 2014

Selección poética de Isabel Ascensión Martínez Miralles

Pacto de luz

Se hace la luz y mi alma es grande
cuando vivo en la eterna gratitud
de saberme unigénita y bendita
en medio del peligro y de la nada.
No puede el caos anular la estrella
que me alumbra en la noche del destierro.
Existe un pacto con la Luz, por siempre,
que eterniza el lenguaje de las hadas
en mi torpe hilvanar la realidad.
Elfos y sílfides, ondinas , duendes,
Ganesh, iluminados, Tara, Gaia,
la del Búfalo Blanco y mi María,
Nazareno Jesús, ángel custodio,
Kuan Yin, Melquisedec y Saint Germain…
Su aliento llega, pasado el medio siglo,
al oído infantil que en mí pervive,
el que el tiempo transmuta en su peonza,
el que salta, feliz, las desventuras,
alegre tirachinas que ejecuta
al Goliat presuntuoso de las sombras.


 
Sueños lúcidos

Era la inocencia cálida, solemne,
el asombro feliz en la mirada,
la dulzura en la arena y en el agua,
eterno devaneo de los instantes.
Era el sueño, verdad más que evidente,
realidad incontenible, a manos llenas,
borbotones de magia sin palabras,
hechuras de misterio y de alegría.
¿Cuándo fue la expulsión de aquel dominio,
de la gracia infinita y sus contornos?
Hoy me adentro en la fe de los recuerdos,
a sabiendas de que hay un mundo nuevo,
un mundo nuevo en la visión del niño,
que se esconde en mi alma desde entonces.
A él, a ella, niño, niña, mago,
maga, infinito poder, transmutación
de la noche en ráfaga estelar,
en mis sueños lúcidos invoco
y le imploro el retorno de la dicha
que, cual faro radiante, me alumbraba.


Isabel Ascensión M. Miralles (Los Ramos, Murcia, 1961). Profesora de literatura. Es miembro del Liceo Poético de Benidorm y su delegada en la Región de Murcia. Coordinadora de eventos culturales de repercusión internacional.