Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

jueves, 5 de septiembre de 2024

Tarde de tormenta, de Ildefonso Vilches

 


Hoy he recordado aquella tarde de tormenta, de cielo azul oscuro casi violeta, de lagunas en los parques y de barrancos en las calles empinadas. Fui a recogerte a la estación de tren. Venías de la capital, del colegio mayor, para pasar las navidades con tu familia, y conmigo. Estábamos enamorados como niños, como lo que éramos; y allí, al posar el primer pie sobre el andén, te esperaba yo con los brazos abiertos y los labios buscando los tuyos. Nos besamos y al oído me prometiste cientos de reinos.

En esta tarde, como en aquella, los truenos suenan broncos, los charcos salpican a los transeúntes y varios riachuelos invaden la carretera que nos lleva a la estación.

Tú, no me esperas. Ni te lo imaginas. Yo, jamás había sido tan decidida. Al levantarme me he arropado con un abrigo de atrevimiento, y con la esperanza renovada. Te aguardamos a la salida, en el aparcamiento, y bastante nerviosas. Al fin te vemos entre los cristales: vienes con la mirada caída, cansado y como arrastrando la maleta. Han pasado ya unos cuantos años, pero sé lo que tengo que decir, y te lo diré.

Salimos a tu encuentro y lo primero que hago es sostenerte la maleta. Tú, nos miras  sorprendido, de repente los ojos se te despliegan y el azul rebota con brillos en todos los charcos. No puedo refrenarme y, con las lágrimas brotando, no pienso en otra cosa sino en abrazarte.

Pero la tarde se ha tornado finalmente más oscura, gris casi negra. Caen relámpagos y el agua turbia, embarrada, lo enloda todo. Tras muchos años, volvía a “nuestra” estación a esperarte, pero esta vez no lo hacía sola, venía Lucía de mi mano. Ella, también te esperaba con impacienta, y con mucha ilusión. Yo, sinceramente, había estado, en vano, descontando los días hasta este encuentro. Tú, en cambio, ni me has mirado, te has agachado, has besado a Lucía, la has aupado y, entre risas, has vuelto el rostro buscando el de ella, que venía unos pasos más atrás empujando otra maleta. Entonces he deseado no estar allí, esperándote cargada de creencias. Y he tenido que volverme de espaldas para dejar que las lágrimas reblandecieran mi ingenuidad.

 

Fotografía y Texto: © Ildefonso Vilches

martes, 3 de septiembre de 2024

Edén 7, de M.D. Álvarez

 


Totalmente erradicada del planeta, exclamó el androide.


¿Estás seguro? preguntó la segunda unidad al ver aparecer al bípedo con dos cabezas y cuatro brazos que corría hacia ellos.

¡Ahora sí! sentenció después de fulminar con su desintegrador a la indefensa criatura.

¡Podemos comenzar de nuevo! Vamos mal de tiempo, ya sabes cómo se pone el jefe si no cumplimos los plazos.

Vale, lo intentaremos de nuevo. Espero que esta vez nos salga mejor. No sé para qué tanto esfuerzo. Luego llega el jefe y decreta su total extinción.

Ya, pero mientras tanto nosotros tenemos trabajo, dijo la unidad dirigiéndose hacia el platillo volante.

M. D. Alvarez

sábado, 31 de agosto de 2024

El renacer del guerrero, de Germán Hernández (Reseña nº 1079)

 


Germán Hernández
El renacer del guerrero
Ediciones Auri, 2023

De un tiempo a esta parte, y gracias a haber organizado una feria de autores en San Pedro del Pinatar el pasado mes de abril de 2024, estoy leyendo a autoras y autores locales, a los que aprovecho también para que el club de lectura Salicornia, de la Concejalía de Igualdad, y el club de lectura del Hogar del Pensionista les vayan conociendo.

La obra que nos ocupa, escrita por el autor de San Javier, Germán Hernández, tiene como colofón la batalla de Uclés lugar, donde, curiosamente, la historia ha conocido dos importantes batallas: en 1108 y en 1809, una contra los almoravides de Alí Ibn Yusuf (que perdieron los cristianos comandados por Alfonso VI de León), y la otra contra los franceses.

Nos ocupa, por tanto, la de 1108, donde el autor, a lo largo de la novela, para llegar a ese momento culminante, nos narrará las circunstancias que motivaron la atormentada vida de Rodrigo de Castro. No trata la novela de la batalla que citamos más arriba, sino que es el momento culminante, hacia allí dirigen todos los pasos los protagonistas, de un hombre, Rodrigo, que era hijo de un maltratador, y donde tiene mucha incidencia la Iglesia, como no podía ser de otro modo en aquellos tiempos.

No estamos ante una novela histórica, no. A pesar de que aparezcan muchos personajes históricos. Una trama que va bordeando la licencia creativa del autor con personajes históricos, desde León a Roma, desde Alfonso VI de León al papa Urbano II a Pascual II.

Como anécdota, el protagonista, posiblemente el mejor guerrero de su tiempo, así nos lo describe el autor, no tiene clara su sexualidad, y eso le llega a graves problemas con sacerdotes y cardenales.

Una interesante novela de ficción histórica para conocer a Germán Hernández.

Francisco Javier Illán Vivas

martes, 27 de agosto de 2024

Cartas y rosario, de M.D. Álvarez

 


El cabo Hopkins repartía las cartas con la izquierda, mientras que con la derecha pasaba las cuentas del rosario que le habían regalado.


Un secreto que le obligó a no mostrar a su derecha lo que hacía su izquierda.

Era famoso por su maestría repartiendo, como por su beatitud rezando, y no era de extrañar que mientras jugaba recitara el rosario.

Por eso sus amigos se sorprendieron cuando lo encontraron muerto en su habitación con la baraja en su mano derecha y el rosario en su mano izquierda.

¿Había descubierto su derecha lo que hacía su izquierda?

M. D. Álvarez

domingo, 25 de agosto de 2024

Frenopatía, de Samuel Moreno (Reseña nº 1078)

 


Samuel Moreno
Frenopatía
Editorial Mirahadas, 2023

Decidir si lo que estás viviendo es la realidad, un alucinación o un sueño, es lo que le ocurre al protagonista de esta novela, Antonio, un caló que decidió matar a sus padres y que se despierta, una mañana cerca de Navidad, en la planta psiquiátrica del Santa Lucía.

Nos contará su historia, en primera persona, de los días que transcurre en el hospital, para él una cárcel, hasta que el Xeplion haga su cometido y pueda volver a la realidad, si es que soporta esa realidad, pues conforme va recobrando "la cordura", tiene más miedo a lo que hay fuera de aquellas cuatro paredes.

¿Qué le llevó allí? Alcohol y drogas, todas las que pudiese meterse, esnifar o inyectarse. Además de creerse la reencarnación de Jesucristo.

Pero se va dando cuenta que no, no es el Jesucristo gitano. Conocerá a otros internos con los que irá abriéndose poco a poco, especialmente con su último compañero de habitación, un Mayú; pero también con Celia, con la Canicas, con Josefa... y con los profesionales, Juan Pedro, Marina, Carlos... 

El autor nos adentra, con su relato, en la vida diaria, en las rutinas, en las costumbres, de una planta psiquiátrica y en conocer a los asistidos, desde el punto de vista de estos.

Un acierto del autor, y del editor, la brevedad de la novela y la brevedad de cada capítulo, lo que facilita mucho la lectura casi seguida hasta terminarla.

Francisco Javier Illán Vivas