Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 14 de enero de 2014

Escribe poeta, escribe



Escribe poeta escribe, sacúdete la indolencia.
Tiende el paso sobre el folio, graba en el papel tu huella,
busca el fondo del aspecto y explícalo a tu manera
y sin adornos ni apaños dile al mundo lo que piensas.
Unos pasarán de largo, otros pasarán de cerca,
y es posible que, hasta alguno te mire con aspereza
y murmure por lo bajo maldiciendo tus poemas
porque estará oyendo algo que no cabe en su cabeza.
Dirán que eres un iluso, que cambiaste de planeta,
te acusaran  de evadirte, de declamar incoherencias,
creerán que vives en Babia y que no tienes ni idea
de cómo funciona el mundo que nos tocó en la ruleta.

Lo que no sabe esa gente, es que hay veces que el poeta
alza la vista más lejos de lo que la suya llega
y con verbo limpio y claro aporta opciones e ideas
para evitar ciertas cosas que es mejor que no sucedan.
Siempre será la poesía una fuente de agua fresca
donde mitiguen la sed los que caminan por sendas
de incomprensión, de injusticias, de desanimo y tristeza,
los que sufren en sus carnes el olvido y la violencia.
Alza la voz entre todos, que se escuchen bien tus quejas.
Son tus armas la palabra y el valor de defenderla.
Que no te compren jamás con promesas de riqueza.
Rasga el velo con tus versos, grítale al viento, poeta.

Corren tiempos de penuria para todos estos temas.
Ya no trinan los jilgueros, la paloma ya no vuela,
el trovador está mudo, la poesía sin audiencia,
la paz en busca y captura, la razón en cuarentena,
y los chalados de siempre que ensucian y pisotean
los valores y el sentido, el pundonor, la vergüenza,
arramblan a saco lleno, medran exportando penas.
Denunciar estos abusos es propio de los poetas.
 
El viento lleva tus versos de voz templada y serena
para que crezca el viñedo y cuaje la sementera,
abre surcos en las almas y los traslada a la tierra
y así florece el naranjo y son buenas las cosechas.

Si descorres la cortina que tiende la noche negra
habrá gozo en el plantío y mucha mies en las eras,
el buen juicio triunfará, pues remorderá conciencias.
Para que esto sea posible… Sigue escribiendo poeta.
                                                    


Pedro Ortuño Ibáñez