La borraja, conocida también por el popular nombre de lengua de vaca, es una planta de orígenes mitológicos.
Según
los antiguos sabios, la creó el sacudidor de la tierra, el gran
Poseidón, para calmar el dolor de una de sus muchas conquistas, más
exactamente el de Pasífae, hija del sol, que ni por un momento se
percató de las arteras razones del magnánimo dios de los océanos.
Este le dio a comer un manojo de aquella hierba singular cuando, con la apariencia de un majestuoso toro blanco, la hizo suya.
Al
cabo de nueve días, Pasífae dio a luz a un precioso bebé con cabeza de
toro que fue encerrado por el rey Minos en el laberinto que ideó Dédalo,
ocultando así el fruto de la infidelidad de su esposa con el dios que
sostiene la tierra.
M. D. Álvarez

No hay comentarios:
Publicar un comentario