Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 11 de octubre de 2013

Porque nunca fue suyo, de Fernando López Guisado (Reseña nº 559)



Fernando López Guisado
Porque nunca fue suyo
Ed.  Alacena Roja.  2013


Ya desde el inicio de esta obra, en el prólogo de Manuel Lacarta, se alude al desafío que puede suponer sacar viejas ropas del armario e intentar vernos con ellas en la forma en que nos veíamos tiempo atrás, cuando aquella nos quedaba a la medida, tanto en el cuerpo como en el alma. 

De la misma manera, este Porque nunca fue suyo, es el resurgir de la voz poética de un Fernando López que permaneció en silencio por quién sabe qué… A quienes lo conocemos desde hace poco tiempo, en nada nos influye este paréntesis en su poesía, y observamos que el talle del traje le queda a la perfección. No sobra ni falta género. Y el cuerpo de la obra luce como recién estrenado. 

A modo de guía, el autor nos indica unas pautas para abordar este libro. Yo las he leído detenidamente, pero he decidido prescindir de ellas.

«La poesía no hay que entenderla, hay que sentirla» me dijo en una ocasión una persona muy querida.

Yo me guie por su consejo y comencé a sentir el poema. Desde entonces leo versos casi a diario y unas veces los comprendo, otras me identifico con ellos y las más, me sumerjo en sus latidos y sigo su ritmo.

Así, con esta personal lectura paseo durante estos días por la pluma de Fernando López. Me recreo en el detalle de su verbo y oscilo entre la comprensión y mi propio sentimiento. Me detengo en cada una de sus esquinas y me adentro en sus parcelas. Adueñándome de su palabra me duelo en su tristeza mientras permanece en mis oídos la última palabra pronunciada por los labios muertos; y mi cuerpo, convertido en arena, se escurre entre las manos de los sin culpa. Por momentos me crezco ante la ira que el cuervo, con su risa, me provoca y quisiera levantar el vuelo desde mi asiento de primera fila para evadirme con la niña que, violada por el mundo, llora su hambre en los campos secos por el frío.

En este paseo he vuelto, no una, sino varias veces, a alguna de sus páginas para permanecer por unos instantes en un verso en particular. Después, he desandado los pasos y me he detenido otra vez en otro de otra página cualquiera, sin prestar atención al título escrito con distinto formato y color. Así voy y vengo de poema en poema, de verso en verso. Y de entre todos ellos, de momento —solo de momento—, entresaco este que transcribo como fin de mi comentario, en la certeza de que en pocos días, habré de detenerme en la degustación de cualquier otro de los que conforman este Porque nunca fue suyo.

…Solo quise un sueño
inspirar un sueño
como un susurro en la voz del aire.

Lola Estal

(Este libro se puede adquirir a través de  Alacena Roja Editorial, en su página web. En formato impreso y en digital).