Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 17 de octubre de 2026

Libros reseñados en septiembre de 2026

 

Durante el mes de septiembre se comentaron cuatro obras: Círculo cerrado, de Julio Pavanetti, con 1040 lecturas; El hueco en la piel, de Fernando Jimeno Martín, con 1073 lecturas; Crimen en el paraíso salado, de Francisco Javier Illán Vivas, con 1308 lecturas; y Lo que quedó entre líneas, de Catina Rubio, con 1147 lecturas.

jueves, 15 de octubre de 2026

Libros abiertos: Nuevos ejemplares llegados


 

Libros llegados a la redacción: Oficio de poeta, de José Ángel Castillo; Esta flor de azahar, aquellas lágrimas de abril, de Christian Nieto Tavira; y Calle libertad, de Joaquín Gómez Carrillo. 

martes, 13 de octubre de 2026

La herencia de sangre, de M.D. Álvarez

 


—Mira quién ha cazado un auténtico wurdulac, -dijo el príncipe, señalando a su mejor cazador con una sonrisa endiablada.

​El cazador se inclinó ante el príncipe, pero al levantar la cabeza, sus ojos brillaron con un destello ámbar. 

La wurdulac, aún encadenada, soltó una risa seca: —No me has cazado, hijo. He dejado que me atraparas.

​El príncipe palideció. El cazador sintió un ardor en el pecho: la mordedura de la noche anterior no había sido un sueño. Los guardias retrocedieron al ver cómo sus colmillos se alargaban. 

—Bienvenido a la jauría —susurró la joven wurdulac, rompiendo sus cadenas con un tirón. El príncipe ordenó disparar, pero ya era tarde: el mejor cazador era ahora el más voraz de los monstruos.

M. D. Álvarez 

viernes, 9 de octubre de 2026

Nada en su sitio, de Natalia Cantero (Reseña nº 1170)

 

 


Natalia Cantero

Nada en su sitio
Talentura, junio 2026

Estoy teniendo suerte en mis últimas lecturas, pues cuando he cerrado el libro, lo he dejado en la mesilla, debajo de la pila pendiente, para volverlo a leer. Y eso, a la directora de Acantilados de papel le gusta, porque sabe que son libros que ella va a leer sin equivocarse.

Conocí a Natalia en las redes sociales, pues no pude ir a la presentación de su obra en la ínclita Librería Cantero, su casa. Hasta que concretamos que participara en mi programa Protagonistas de Canal Molina Fibra, donde hablamos durante casi una hora de su vida y de su obra, de esta, y de las que vengan en el futuro.

Me ha gustado mucho su forma de ver el mundo que la rodea, ella que trabaja rodeada de libros en la Biblioteca Nacional (tenemos, por cierto, una cita pendiente para visitarla).

Porque aunque parezca que nada está en su sitio, ella desde pequeña se educó en lo contrario, en que cada libro estuviese donde le correspondía. Y sus relatos son, al final así, aunque haya una niña que sea incapaz de terminar una frase tan sencilla como "Una niña se escapa y sus padres ____". La autora nos va dando detalles para que comprendamos por qué no es capaz, o no quiere, terminar la frase.

Son relatos breves y con mucha chispa (punzantes los adjetiva la contraportada). Algunas veces con una pizca de absurdo, pero ¿quién no ha sufrido el sentarse en un tren, en un autobús, en un microbús, en el sentido contrario a la circulación, cuando el mundo pasa ante nuestros ojos al contrario y vamos viendo el pasado, no el porvenir. Yo puedo decir que me angustio, como el personaje de otro de los cuentos.

Y esta trágica semana donde los políticos españoles, los más carroñeros del mundo mundial que yo conozco (que es solo a los de este pudibundo país) hay otro relato que me ha parecido muy apropiado: Cambio climático. Un inquilino que alquila lo alquilado, mientras va quedándose cada vez con menos espacio en el piso. Me parece genial lo que nos cuenta: enhorabuena, Natalia.

Así podéis seguir avanzando en esta centena de páginas que os harán pasar un buen rato. Porque yo, como os digo, me reservo este librito para disfrutarlo con una nueva lectura dentro de unos meses.

PD: Natalia estará el viernes 16 de octubre en la caseta n.º 20, en la Feria del Libro de Murcia. Aprovechad para haceros con un ejemplar. 

Francisco Javier Illán Vivas

martes, 6 de octubre de 2026

El origen de la frambuesa, de M.D. Álvarez



¿De dónde surgió la frambuesa?  
Este es un mito que atañe a la diosa egipcia Hathor y a su adorado Sobek.

Según cuentan las tradiciones, Sobek amaba profundamente a Hathor, pero no se creía digno de ella, pues la pretendían tanto Horus como Ra. Sin embargo, ella había visto algo en el dios del Nilo, una determinación tal que puso a prueba a los tres, diciendo:  
"Seré de aquel que me traiga el presente más dulce y sabroso."

Horus viajó por el mundo en busca de un presente para ella, pero todo lo que probaba le parecía insípido o desagradable al gusto.

Ra hizo lo propio, pero lo buscó en el Amenti, donde todo lo que probaba le sabía amargo.

Sobek, en cambio, no buscó tal fruto ni en la tierra ni en el inframundo; lo creó como una planta de tallos largos y hojas verdosas por el haz, blanquecinas y pubescentes por el envés, y divididas normalmente en tres o cinco hojitas dentadas. Con flores pequeñas, de color blanco o rosado, que aparecen agrupadas en pequeños racimos, el fruto presenta una piel aterciopelada y un tono rojo escarlata clásico.

Sobek tomó el fruto de tan digna planta; probándolo, supo que su dulzor y melosidad lo convertirían en el ganador de la mano de Hathor.

M. D. Álvarez