Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 12 de marzo de 2022

Rumbo a Sirio, de Norma García Coirolo (Reseña nº 985)

 


Norma García Coirolo
Rumbo a Sirio
Versos compartidos Editorial, abril de 2021

Una antología personal de cualquier autora o autor es todo un reto, un reto personal para ella y un reto personal para todos cuantos accedan a su lectura pues pone en nuestras manos, en este caso concreto, 53 años de vida. 

Además, Norma García pretende que sea una obra que brille tanto como Alfa Canis Maioris, o Sirio, la estrella más brillante del hemisferio celeste sur. 

Aceptado el reto, el lector va a encontrar casi toda una vida, las ilusiones y las decepciones, el amor y el desamor, secretos, vida, muerte, todo nos lo desvela en palabras, libres como un viento que nos llega desde el otro lado del Atlántico, para hacernos partícipes de cada momento importante de más de diez lustros de vida.

No se esconde la autora, se nos ha querido mostrar como es, como siente, como ha vivido y como encara la esperanza de lo por vivir.

Cien poemas, de diferentes extensiones, completan una antología personal que se abre con un extenso prólogo-estudio de Isabel Ascensión Martínez Miralles.

Una cita con la vida desde Uruguay.

Francisco Javier Illán Vivas 


jueves, 10 de marzo de 2022

Cómo llegué a la escritura, por Harmonie Botella

 

Estos días me pidieron que diera una charla sobre el proceso de la escritura. No me gusta sentar catedra y preferí hablar de los cimientos de la grafía, es decir la lectura.

Evoqué mis recuerdos de lectora precoz que me abrieron las puertas de los misterios, de las maravillas, de las aventuras.

A los cuatro o cinco años, aún no leía y los padres no contaban cuentos como ahora, descubrí asombrosas historias a través de los audiolibros. Se trataba de historias sorprendentes contadas en disco de vinillos e ilustrados en valiosos libros. Así descubrí a Blanca Nieves, Caperucita, Cenicientas, los 3 cerditos… y toda la fauna de los cuentos y tesoros infantiles.

Mundo fantástico que borraba la cruda realidad del frío, del cambio, de mi yo perdido en una urbe diferente.

En cuanto supe leer arrase con los libros de las mini bibliotecas que teníamos en cada clase e inventaba cuentos que leía a mis hermanos y compañeras de clase.

El colofón fue cuando mis padres alquilaron un apartamento en los Pirineos, apartamento que estaba en la primera planta del ayuntamiento.

En esta inmensa sala del consistorio, sólo una mesa, una silla y toneladas de libros que habían pertenecido a la escuela del pueblo.

Descubrí a Jules Vernes y sus mundos ficticios y a veces reales, a las hijas del Doctor Grant y la fauna y la flora pirenaica.

Esto fue el punto de partida de mi incursión en las letras. Deseo a través de la lectura de saber, descubrir nuevos horizontes, nuevas vidas, nuevas culturas.

Fui durante casi toda mi vida un ratoncito de bibliotecas leyendo, investigando bebiendo la cultura, la historia y la literatura como una persona que no podía nunca calmar la sed de conocimiento.

Y llego un momento en que quise ser emisora o creadora de contenidos porque tenía muchos temas que compartir con mi entorno: la belleza de la naturaleza, el amor, la amistad y la protesta femenina…

Y nació la magia a partir de ese momento de ser oída y escuchada en la radio a través de mis poemas.

Pasaron muchos años con la escritura semi arrinconada por mi actividad laboral. educar a mis hijas y escribir algún que otro artículo pedagógico, tesina o memoria.

Se me olvidó la creatividad en los cajones ciegos del cerebro. Y un día frente a la desesperación, a la amargura de la vida resurgió bajo la forma de las páginas de mi primer libro: Ojos que no ven.

El resto de la historia ya la conocen, está en los meandros de Google o en las estanterías de su casa.

miércoles, 9 de marzo de 2022

Te sueño en mi mañana, esperanza, de María Teresa Fandiño



Esperanza ¿eres gata o zorra? Esquivas
las ingenuas preguntas entre ancianos.
¿Y los niños? Serena entre las divas,
¿qué discurso pondrás entre sus manos?

¿Qué futuro darás a las cautivas
tierras, yermas ahora?: Sangre, hermanos
destrozados cual almas fugitivas,
¿charloteo en corralas de villanos?

Veo estrellas que brillan en bolsillos
que, escondidas en sus guantes de lana,
titilan por el canto de los grillos.

Te veré cada día, de mañana:
libre, en paz, las chiquillas y hombrecillos
en la escuela; y mi tierra en la ventana.


María Teresa Fandiño

miércoles, 2 de marzo de 2022

Las calles que vendrán, de Rosa Campos Gómez (Reseña nº 984)

 


Rosa Campos Gómez
Las calles que vendrán
Editorial Almadenes, septiembre de 2021

Como lector impenitente me agrada encontrarme con un libro como el que nos ocupa esta semana: relatos. Breves algunos, muy breves otros, y también de más de diez páginas. Es el complemento ideal del viaje en metro, en tren, del momento final del día antes de apagar la luz, y Rosa Campos, en este canto a las calles que vendrán, o que ya han llegado, nos regala momentos de palabras plenas de belleza.

Es cierto que en estas fechas la vieja Europa, como se la cita, está sufriendo en sus calles lo que ya nadie podía imaginarse, cuando una potencia nuclear avasalla a todo un pueblo, guiados por la locura de un nuevo Hitler escondido en la piel de un comunista o excomunista, que tanto monta monta tanto.

Pero la autora quiere creer en la solidaridad de las calles en las que vivimos, y más en las que vendrán, plenas de esperanza en el entendimiento de la singularidad de cada uno y la Humanidad en busca de un bien común para todos los habitantes de este moribundo planeta.

Son veintidós relatos que se cierran con unas notas de la autora, y una suerte de canción que une muchas de esas notas y explica, en parte, el contenido del libro, si es que fuese necesario tras el espléndido prólogo de Mariam Cano Motos.

De ella me permito esta cita: "Y conocer al que no es o no piensa como nosotros, el mejor asfalto para propiciar el encuentro, en esas calles que, sin duda, vendrán". Ojalá cunda el ejemplo entre todos. Por el momento, os animo a leer Las calles que vendrán.

Francisco Javier Illán Vivas

miércoles, 16 de febrero de 2022

La sacerdotisa, de Amira Avil (Reseña nº 983)


Amira Avil
La sacerdotisa
M.A.R. Editor, 2021

Una novela de fantasía donde los protagonistas no encajan en los roles sociales de la época y, que al lector avezado en esos mundos que tanto nos hacen soñar, puede que tampoco le encajen. Es uno de los puntos fuertes de la novela que nos ocupa y que fue finalista del II premio Villiers de L'Isle Adam de novela fantástica.

Su autora, que aquí se esconde tras un pseudónimo, es sobradamente conocida en el mundo literario, sobre todo a partir de La leyenda de las dos piratas. Y con esta novela inicia una pentalogía alrededor de tres o cuatro personajes que irán cautivando al lector a medida que avanza por sus páginas.

Nos encontramos con dos mundos opuestos que podrían ser tan actuales que sorprenderán que podrían no tener cabida en el género fantástico, pero es tan rico, tan profundo y tan extenso, que Amira Avil nos lleva hasta el límite en el inicio de su pentalogía.

Allende, la aspirante a sacerdotisa que se convierte en maga; Enéi, el ateo que termina convirtiéndose en sacerdote de Esiorg, el dios de la luz; Énguer el bibliotecario que descubre secretos en los que nadie había reparado; y Ursus, nos irán conduciendo en un mundo donde el resultado final queda pendiente de resolver.

El determinismo, la libertad personal de elección y la circularidad de la historia se dan la mano en esta novela de fantasía que, repetimos, sorprenderá a los lectores por indagar nuevos mundos dentro del mundo fantástico.

Francisco Javier Illán Vivas