Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 12 de diciembre de 2015

Amasando el tiempo, de Marcos Santander Llona (Reseña nº 755)

Marcos Santander Llona
Amasando el tiempo
Mundopalabras, 2015

El tiempo es uno de los conceptos sobre los que gira la poesía universal, como lo es el amor, el desamor, y el espacio. En la poesía que nos ocupa en este libro, el primero y el último, tiempo y espacio, son temas sobre los que Marcos Santander Llona nos escribe, acercándonos, hasta casi hacerlos nuestros, sus espacios -estos, por supuesto- y su tiempo, el mismo que amasa con palabras.

Poemas repletos de espacios, de lugares vividos, de lugares tan cercanos al autor que son parte de él y él, también, parte de ellos. Y, a través de las palabras, consigue que tales espacios (paisajes, calles, plazas, ciudades, pueblos) sean también nuestros, de cada lector, que verá reflejados en los versos lugares comunes.

Cuando releí el poemario, ya sabéis mi costumbre de hacerlo, desconocido lector de estos no tan abruptos Acantilados de papel, volví a detenerme en un poema especial, que creo marca el sentido profundo del libro, del espacio y del tiempo del autor.

Está en la página 21, lo titula Mi patria (reproduzco los primeros versos):

Mi patria es aquella pequeña
que no mata en su nombre,
es aquel árbol o aquel arroyo,
en una caminata.
...

Ha sido un enorme encuentro la poesía de Marcos Santander.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 10 de diciembre de 2015

Selección poética de Ulises Varsovia, de Goteo, 2012

Tan solamente

Tan solamente volver a verla
después de decenios de extravío,
y tocar otra vez sus labios
con mis labios de sed compulsiva,
y llevarla al tálamo nupcial
como a un fruto largamente ansiado,
o una flor de salvaje perfume
trastornando mi razón humana.

Oh, volver a descender con ella
al supremo acto de la redención,
en un clima de abejas estivales
libando en el cáliz mórbido
de una rosa de néctar secreto,

oh, volver a deshojar sus pétalos
hasta desnudar su cuerpo lácteo,
y penetrar en el antro sagrado
de una doncella por fin mía,
eternamente mía, así, desnuda.

Y si ahora un esfuerzo enorme,
y si ahora un esfuerzo supremo
de mi voluntad enamorada,
te trajera aquí, mujer excelsa,
trozo de mí perdido en el tiempo.

Pero lejos estás en las edades,
lejos en las vegetaciones,
y en vano mi sed de náufrago
estira hacia ti sus secos labios.


Goteo

De una gota que se desprenda
de mi existencia, y ya nunca más
regrese al lentísimo cómputo
del desgaste, cayendo sin fin
al océano inconmensurable
de la muerte, en el reverso ciego.

De esa gota las hojas secas
desconectándose del tiempo
entre la fronda de septiembre,
remontando el filo homicida
de un calendario implacable
a orillas de un gran precipicio.

Gota a gota las letras dispersas
de tu alfabeto tributicio,
al filo ya de la víspera,
en bandada los buitres rondando
un cuerpo cuya última gota
desprendiéndose de los relojes.


Entrecruce

Entrecruce de todos los tiempos
en el desamparo temporal
de una hora vacía de substancia,
ay, vacía de agente y memoria.

Aquí tu sitio de tinieblas,
aquí, en la absoluta ceguera
de uno que buscándose sin fin
entre cartas y fotografías,
mudo de voces ininteligibles.

Quién, hermano mayor, quién, viajero
por todas las generaciones
de una familia sin raíces,
sin huellas por la nomenclatura,

quién, quién tu presencia de niebla
entre las estatuas malheridas,
quién el otro que tú mismo dormido
bajo el velo de la retina
de todos los tuyos huyéndote,

y dónde la substancia primordial
de esta hora vacía de tiempo,
vacía de huellas y raíces,
en el entrecruce insubstancial
de todos los tiempos destruidos.


Números totales

Números totales los insectos
orbitando mi tarda conciencia
tan de anochecida súbita,
tan de desnudez noviémbrica,
huyendo aterrorizada
con todas sus luces perseguidas,

números que espeso zumbido
en torno y en torno y en torno,
como si alguien recordándome
desde una lágrima indefinible,
o colapso de mis vigías
temblando de miedo en la intemperie.

Bajo el peso de sus raudas alas,
sobrecogido de concomitancias,
ay, quién la que desde el lecho
enseñándome su fresco pubis,
quién, quién la que tupido velo
bajo sus ojos de rubor y olvido.

Cercano a los últimos límites,
lleno de un rumor parecido
a números totales orbitándome,
¡qué miedo volver a recordarla

en su lecho de casta vitalicia!

Ulises Varsovia

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Veinte aniversario del Premio internacional de poesía Luis Santamarina


El próximo viernes, 11 de diciembre, se presentará el XX Premio internacional de poesía Luis Santamarina, en la Universidad de Murcia, que organiza la Asociación cultural Pueblo y Arte de Cieza.

Esta edición ha recaído en el poeta murciano Salvador Moreno Pérez, por su poemario "Apuntes en sucio".

Siendo accesit el poeta cubano Luis de la Paz, con "De espacios y sombras".

Ambos estarán presentes en el acto que se celebrará, a partir de las 19,30 horas en el aula Jorge Guillén de la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia, campus de La Merced.

viernes, 4 de diciembre de 2015

De la indignación a la rebeldía, Varios Autores (Reseña nº 754)

Eduardo Galeano, Julio Anguita, Jean-Léon Beauvois, Slavoj Zizek, Simon Critchley, Carlos Taibo, Amador Fernández-Savater, Joaquín Leguina, Santiago Alba Rico, Juan Ignacio de la Fuente Cevasco, Miguel Ángel Hernández Navarro, Byung-Chul Han, Teresa Galeote, José Luis García Rodríguez, Carmelo Anaya, Pedro Amorós, Bernardo Pérez Andreo y Jorge Majfud.
De la indignación a la rebeldía
Ediciones Irreverentes, 2013.


El origen de este libro está en el ensayo Ilusionistas, de Noam Chomsky, que comentamos en esta misma sección hace ya un tiempo (VER).

Bernardo Pérez Andreo y Pedro Amorós Juan se decidieron, siguiendo la irreverente, inconformista y activa línea de la Editorial Irreverentes, a reunir a un destacadísimo grupo de intelectuales de todo el mundo para que escribiesen y presentasen propuestas de cómo dar un paso más, cómo ir más allá de la indignación.

Para mí ha sido una lectura muy enriquecedora, porque además de haber participado activamente en todo aquello que se llamó el 15-M, el paso del tiempo ha ido desencantando las ilusiones, la indignación ha devenido en resignación y los que fueron líderes de un movimiento se han convertido en instrumentos de conseguir escaños para asegurarse la vida. Nada nuevo bajo el sol.

Y digo enriquecedora, y muy recomendable, porque entre la nómina de este grupo de intelectuales, que reproducimos arriba, hay textos y propuestas que ojala algún día alguien fuese capaz de verdad de devolver aquello de el gobierno del pueblo y para el pueblo. 

Leedlo, ya me contaréis.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 3 de diciembre de 2015

Selección poética de Clemen Corbalán

GORRIÓN

Sin nada que perder,
gorrión ambulante,
vagas de árbol en árbol,
de estanque en estanque.

Juegas a ser libre,
a llegar hasta el cielo.

Gorrión solitario,
perdido,
aventurero.


DE PASO

Estoy sólo de paso.

Camino, me detengo.
Retrocedo, adelanto.

Pero siempre de paso.

A veces creo haber
encontrado un hogar
donde se me ha invitado
de paso.

Observo la vida de las gentes,
en ella participo.

Pero la hora de la marcha llega.
Y vuelvo a ser consciente
de que sólo estoy de paso.

La vida también pasa.
La vida. Los caminos.
Las pisadas efímeras.
Las lágrimas.
Los desengaños.

Tras un breve descanso,
otra vez al camino.
A crear otra historia
que al fin será pasado.

Sueños, verdes paisajes,
gentes pensantes
que están también de paso.

Agarrada a mi cruz y a mi destino,
todo lo que poseo.

Mi Historia, mi Soledad,
Mi Fuerza.

En la mochila, derrotas, alegrías
y el orgullo de saberme en el camino,
feliz por el logro de haber vuelto
y reanudar la marcha.


MIEDO

Tengo miedo de todo:

De perderme por los aires.
De abandonar la partida.
De no saber, de no ser.
De ocultar la cabeza.
De quedarme dormida.
De dejarme derrotar
por las dudas y la insidia.
De habituarme a la inercia.

De que el miedo sea mi guía.


UN SUEÑO, LA VIDA.

¡Qué extraño! La vida me parece,
como dijo Calderón, un sueño.

¿Cuál es la realidad, y cuál la fantasía?
Mi cabeza ya apenas lo discierne.
Mi propia realidad, mis metas e ilusiones
yacen adormecidas bajo una espesa nieve.

He querido volar… ¿lo he conseguido?

A veces me he sentido ligera como pluma
y he creído estar atravesando
libremente los aires.

Entonces he pensado: “¿Qué más da?,
¿Qué más da si estoy o no volando?”
Lo he vivido así, o así lo he soñado.
Me he embadurnado el alma
de pequeños momentos de existencia.

Quizá por eso aún persigo con vehemencia
ese ungüento de vida, esa pomada
que penetre en los poros de mi sueño
y atraiga sensaciones desde dentro

que despierten mi piel y mi mirada.