Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 22 de noviembre de 2013

Figuras de la historia de Roma, de Theodor Mommsen (Reseña nº 576)

Theodor Mommsen
Figuras de la historia de Roma
Renacimiento, 2013


Aunque me reconozco un ignorante de la historia latina, he de confesar que no me he podido resistir a leer y comentar este volumen titulado Figuras de la historia de Roma. Lo firma Theodor Mommsen. Para los que no recuerden o ignoren este nombre bastará con aclarar que fue Premio Nobel de Literatura en 1902. Fue Mommsen un filólogo, jurista e historiador, y autor de una obra de profundo calado intelectual que hoy día sigue gozando de gran interés. No obstante, este volumen que nos ocupa es asequible y muy recomendable para todos los públicos.

En menos de doscientas páginas hace un recorrido por las vidas de ilustres romanos. Una tarea que pretendía ser más extensa pero que solamente alcanzó el período republicano. Esta historia de historias comienza con Aníbal (247 a.C.- 183 a.C) y acaba en Cicerón (106 a. C. - 43 a. C.).

Además del rigor de este historiador hay que añadir una prosa cuidada que combina erudición y claridad. Por lo tanto, Figuras de la historia romana se puede considerar un libro de gran valor documental, ameno y, por supuesto, valioso para hacernos una idea de aquellas vidas latinas que marcaron el curso de nuestra historia. Y es que leyendo a Mommsen se tiene la impresión de estar viendo a los personajes que describe, como si el propio autor los hubiese conocido de primera mano. 
 
Theodor Mommsen es un continuador de los biografistas clásicos y asume los recursos de la preceptiva retórica: describir el linaje, antepasados, profesión, principales hechos de la vida del personaje biografiado y rasgos de su personalidad, etc. Para finalizar, a menudo, se incluye el tema de su muerte. Es llamativo que en estas Figuras se haya destacado la de dos personajes en capítulos aparte: Aníbal y Escipión.

Además, como a su modo hiciera el griego Plutarco en sus celebérrimas Vidas paralelas, equipara en algunos momentos a los personajes romanos con figuras modernas: Washington, Cromwell…

Su pasión, que a veces se convierte en juicio sobre el personaje relatado, no resta un ápice de verosimilitud, viveza y objetividad al relato.

Son, por lo tanto, estas breves biografías una forma amena de acercarse a la historia romana y entender el espíritu de una época a través de sus verdaderos creadores y protagonistas.

Pedro Pujante