Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 12 de agosto de 2014

El guardián de mi hermano, de Carmelo Anaya (Reseña nº 686)

Carmelo Anaya
El guardián de mi hermano
M.A.R. Editor, diciembre de 2013

El comisario Carrillo fue trasladado al pequeño pueblo de Baria casi como un regalo, un lugar donde no tendría casi trabajo y podría darse la buena vida, pero él comprenderá pronto que no es ningún regalo ni que su trabajo va a ser únicamente burográcito, muy al contrario.

La muerte de un respetable hombre de la localidad (no la busquéis en los mapas, se encuentra en una geografía reconocible, pero en la mente de su autor, Carmelo Anaya) va a desatar los acontecimientos en una sociedad hastiada, cansada de que los recortes, las penurias y la pérdida de toda esperanza que no sea malvivir o trabajar como esclavos. Y, aún así, los empresarios prefieren a "africanos del norte que trabajan en las explotaciones agrícolas", como se lee en la contraportada.

Ya os podéis hacer una idea del caldo que nos ha preparado Carmelo Anaya en su novela, y a partir de él, el surgimiento de un grupo de asesinos que acaban con una familia inmigrante musulmana y, casi al mismo tiempo, la presentación de un partido político, Movimiento Español Tradicionalista; la llegada de dos investigadores desde Madrid, con órdenes de dirigir la investigación, y las conexciones que se irán descuibriendo entre ONG´s, Ayuntamientos, Comunidad Autónoma, partidos, sindicatos...

Una novela muy actual, que demuestra el conocimiento del autor respecto al mundo que le rodea, bien ambientada, bien descrita, que transcurre en apenas nueve días, escrita con una prosa que te invita a seguir leyendo y en donde, el racismo y la xenofobia, tanto de quienes llegan a un país para intentar imponer sus costumbres y sus leyes, como de los que viven en ese país y quieren imponer las suyas, desencadena cuando la sociedad únicamente tiene como objetivo sobrevivir.

Francisco Javier Illán Vivas