Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 6 de febrero de 2016

Juguetes de lo desconocido, de Fernando Hernández González (Reseña nº 760)

Fernando Hernández González
Juguetes de lo desconocido
Mundopalabras, 2015

Estamos ante una novela policíaca, o ante una novela romántica, terminada en drama. O la mezcla de ambas, pero separadas en la primera, y en la segunda y tercera parte, como si formasen parte de tramas diferentes.

La primera parte es la vida en común, desde el principio, de Isabel y Juan, de una pareja feliz, que aún lo podría haber sido más tras caerle a él un premio millonario de juegos de azar, pero que el cáncer truncó trágicamente y lleva a Juan Coroso a la bebida, a perder el trabajo, a verse abandonado por todos cuantos le conocían y, será gracias a un asesino en serie, conocido casi al final de la novela como Faustino García Consuegra, quien se cruzará en su camino (lo desconocido, para el autor de esta novela) y le reivindicará ante sus amigos y familia, cuando la trama se precipita hacia el final como una lucha contra el tiempo por localizar a una joven antes de que el desquiciado asesino acabe con su vida.

Fernando Hernández González, policía local, se defiende bien en la descripción de esta novela, sobre todo en las partes segunda y tercera: el duelo, digámoslo así, de dos mentes: la de Juan Coroso y la de Faustino García, una en busca de mantener con vida a la víctima, la otra en busca de satisfacer sus instintos asesinos en la joven estudiante de la Universidad de Santiago de Compostela.

Pero, este impenitente lector, echa en falta que el autor hubiese mezclado los acontecimientos a lo largo de la novela, que no estuviese separado el perfecto mundo de Isabel y Juan de los asesinatos de Faustino, pues éste no existe hasta la segunda parte, y que hubiese cuidado más alguno de los tiempos de la trama, pues en algún momento parecen desvanecerse.

A pesar de ello, Juguetes de lo desconocido es una entretenida novela que nos anuncia un autor del que podemos esperar nuevas entregas, pues estamos ante su primera obra publicada.

Francisco Javier Illán Vivas

jueves, 4 de febrero de 2016

Te conocí corriendo

Te conocí corriendo
abriendo aquel camino
entre verdes trigales
de los campos de lino,
      ... y corriendo
buscabas el destino
donde alondras y tórtolas
laboraban su nido.

Te conocí corriendo
al más limpio sentido
sobre la espesa estepa,
moviendo airadamente
tu cabello fino,
     ... y corriendo
la huella del sino
pisaste para siempre
e indújome al olvido,
mas tu alegría inmensa
te agudizó el oído
palpitando el cerebro
como aspa de molino,
    ... y corriendo
convertiste el ocaso
opaco en cristalino
donde brillan las alas
y se oye el canto fino
del alegre jilguero,
fetiche gran amigo,
que vuela tan alegre
y se para en espinos
para que no se pinche
la luz de mis sentidos,
donde esperan mis brazos
que nos mantenga unidos.

José Martínez Navarro

lunes, 1 de febrero de 2016

Convocatoria del III Certamen Ángeles Palazón González de Cuentos de Navidad


Con el objeto de fomentar el cuento de Navidad, convocamos a todos los interesados a participar en la publicación colectiva que llevará por título Cuentos de Navidad, III Certamen Ángeles Palazón González.
  
1. Podrán presentarse a la misma cualesquiera autores que envíen obras originales en español y sin sus derechos comprometidos con terceros. Los autores sólo podrán enviar una obra. La recepción de obras comienza hoy 2 de enero de 2016.


2. Los cuentos deberán tener como objeto principal de la narración la Navidad. En esta tercera convocatoria se valorará que los relatos giren alrededor del milagro de Navidad ocurrido en la vigilia de Navidad de 1914. (Pincha en el nombre y leer enlace).


3. Tendrán una extensión de entre cinco y ocho folios, tamaño A4. Letra Times New Roman, tamaño 12. Interlineado doble.


4. Las obras se enviarán, bajo pseudónimo o nombre real, a Grupo de literatura Extramurosagora.nao1@gmail.com  en el asunto "Para Cuentos de Navidad". Al mensaje se adjuntará currículum de una extensión no superior a media cuartilla (quince líneas) A4 que sirva de presentación del autor. Los relatos irán en formato .doc, .rtf u open.

  
5. La fecha límite de remisión de originales será el 31 de mayo de 2016.


6. Un jurado compuesto por miembros del Grupo de literatura los Extramuros realizará una selección de entre 10 y 20 relatos.


7. Estos relatos seleccionados se publicarán en una antología única no exclusiva (es decir, los autores podrán seguir disponiendo de sus textos libremente) tanto en formato papel como en formato electrónico. Esta antología procurará estar a disposición de los interesados en el segundo semestre de 2016.

8. Los autores ceden sus derechos económicos para los primeros 500 ejemplares publicados (en formato papel y/o digital) de la antología.

A partir de éstos, y si el autor no renunciase a ello, cada participante de la antología recibirá anualmente un 1% del PVP (Precio de venta al público) de los ejemplares vendidos en formato papel, así como un 2% del PVP para los ejemplares en formato electrónico.


9. Se considerará que los participantes aceptan estas bases por el mero hecho de participar en el certamen. 


10. Será potestad del Grupo de literatura los Extramuros resolver cualquier cuestión referente a esta convocatoria que no quede contemplada en las bases de la misma.

11. El 21 de junio de 2016, fecha en la que Ángeles Palazón González cumpliría 102 años, se hará público la relación de seleccionados.

12. Aquellos relatos no seleccionados, y que los autores den su consentimiento, podrán ser publicados en la edición digital de Hablando de libros

En la imagen:  Wikimedia Commons/Robson Harold B/Imperial War Museum/Public Domain

sábado, 30 de enero de 2016

Víctor Ros y el gran robo del oro español, de Jerónimo Tristante (Reseña nº 759)

Jerónimo Tristante
Víctor Ros y el gran robo del oro español
Plaza y Janés Editores, 2015


Cada género tiene su público y no seré yo quien tire piedras contra ninguno de ellos porque sería apedrear a la propia literatura.

Hoy presentamos a uno de los grandes en el género. Llevado ya a la televisión, Víctor Ros será cada vez más familiar a nuestros lectores encarnado en Carles Francino. Su inseparable sufraguista, sí he escrito bien, sufraguista española que llegó a nuestras pantallas bastante antes que la buena película que tenemos ahora en cartelera, Clara Alvear –interpretada por Esmeralda Moya- en este caso, tiene una aparición menos destacada pero con sorpresa allá por el ecuador de la novela.

Son tantas las buenas sorpresas que, por un lado, sé que debo callarlas para que cada lector tenga su premio según avance la lectura; por otro, hay una tan genial, que no puedo dejar de anticipar sin decir ni dónde ni cuándo se va a producir. Si Víctor Ros viaja a Londres a resolver un caso, no puede menos que encontrarse con Sherlock Holmes, <elemental querido Watson> Es un encuentro tan bien escrito y tan bonito, que si son capaces de meterse en la historia y vivirlo de manera intertextual, se les pueden poner los pelos de punta.

En todo caso, aunque novela histórica y policíaca, hay cuestiones muy interesantes y muy bien trabajadas tanto en la serie como en el libro. Allá por principios del siglo XX Londres estaba a la vanguardia de la industria europea. Era una ciudad imponente llena de ricos y pobres. Las reflexiones son muy acertadas ya que, cien años después, se ha visto que fueron varias las generaciones de trabajadores que abandonaron la agricultura para ingresar en una industria. Supuso la ruina de familias enteras. La miseria del agricultor provocó un trasvase al sector industrial que se tradujo en más miseria, inmigración y dos guerras mundiales. Ahí es nada.

Sin embargo, el bueno de Víctor Ros, siempre observador atento de todas las circunstancias, se da cuenta de que Londres no para de trabajar. Es una ciudad en la que todos hacen algo desde mucho antes de que amanezca. Efectivamente, el carácter flemático británico contrasta con el muy mediterráneo de Madrid y qué no decir de Barcelona, Murcia, Valencia, Almería, Málaga, Tarragona… Ciudades auténticamente mediterráneas que tienen, nos guste o no, otra forma de vida, otro sentido del humor y otros planteamientos vitales. ¿Mejores, peores? Distintos. Jerónimo Tristante vuelve a dar con una clave de entendimiento que hemos visto casi todos en Ocho apellidos vascos, la convivencia. Y es que este puñado de españoles en ese Londres flemático plantean escenarios tan disparatados y divertidos como los de la película, eso sí, en un género que no es comedia pero que tiene ese ingrediente básico muy bien empleado por el autor.

Formalmente, es el libro ideal para esta época del año, ni ligero ni pesado, sino todo lo contrario, tanto en el contenido como en el continente. Ideal para retomar el hábito lector después de las vacaciones y leído, pasar por la feria del libro, Sant Jordi está a la vuelta de la esquina como quien dice y San Isidro también, con lo cual podemos llevarlo para que nos lo firmen y comprar algo más que siempre es buena idea. Seguro que Víctor, que diga, Jerónimo, está encantado de firmarlo. En la cubierta, Carlos, que diga, Víctor, observa la ciudad de Londres al fondo, en blanco y negro e imponente, que contrastan con ese tono castaño de la cabellera del protagonista. Como estrenamos año, propongo una nueva coletilla de cierre. <Mejor leer> que diría el mercado inmobiliario.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado