Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 1 de agosto de 2020

Amamos el Mar Menor, de VV.AA. (Reseña nº 932)

VV.AA.
Amamos el Mar Menor
VegamediaPress Ediciones, 2020

Pocos libros interesan tanto como aquellos que al lector le hablan de aquello que quiere leer, y en el caso que nos ocupa, son muy pocos los murcianos a los que no les interesa la debacle medioambiental que azota a la llamada Laguna Salada murciana.

Amamos el Mar Menor no es un libro fácil, pues no puede serlo cuando tantos son los autores que han participado en la convocatoria realizada por el diario digital Vegamediapress.com y que han coordinado Jesús Pons, su director, y el destacado periodista José Juan Cano Vera.

Tal vez nos sorprenda su inicio, con poemas de Carmen Conde pero, tras degustarlos como la entrada de un buen menú, veremos que son tan apropiados como el mejor de los prólogos.

Os hablaba de la variedad de autores, y de su categoría profesional, pues pocos fueron los que no respondieron a la llamada de los coordinadores para dar su opinión al respecto. Como José Luis Díaz Manzanera, fiscal superior de la Región de Murcia, que reflexiona sobre el medio ambiente; Juan Mariano Pérez Abad, nos cuenta las memorias de un bañista al por Menor; Alberto Garre, expresidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, que eleva un grito para salvar el Mar Menor; el empresario Miguel del Toro reflexiona sobre el Mar Menor, que es un compromiso de todos; Fernando de la Hera Oca pone a su artículo el mismo título que el libro, y lo inicia con una oportunísima cita del Génesis 1, 9-10; Francisco Miguel Muñoz Garre, nos desvela algo que, posiblemente, ya se sabe: el Mar Menor era una frágil joya en manos de una panda de bribones ineptos, avaros e incompetentes, en sus propias palabras; el abogado Diego de Ramón Hernández se centra en los aspectos del derecho y el Mar Menor; Jesús de las Heras, como escritor, hace la comparación entre el Mar Muerto y el Marito Muerto o Mar Menor; Joaquín Vela Fernández, alcalde de Las Torres de Cotillas nos habla de que se le ha muerto un amigo; José María Hernández no puede evitar una exclamación, ¡menos mal que todos amamos el Mar Menor!, donde la ironía está muy presente en cada palabra; Marta Molina escribe sobre las guerras interminables del agua en España; Rosa Roda nos describe cómo estamos abandonados al cinismo; Pedro Luis Angosto nos insiste una vez más en lo que han hecho con el Mar Menor; el periodista Carlos Prieto se adentra en el informe ignorado que alertó de la catástrofe ya hace 20 años y que nadie quiso leer; Clemente Álvarez, también periodista nos estampa contra la realidad, al hacernos ver, si queremos verlo, que el desprecio al medio ambiente siempre se vuelve contra nosotros; es algo en lo que insiste José Antonio López Guerrero, que el Mar Menor lleva décadas enfermo y nadie ha querido verlo; Adolfo Fernández Aguilar pone la pica definitiva, al hablarnos de este apocalipsis murciano; incluso éste que os escribe, Francisco Javier Illán Vivas, ha tenido la oportunidad de hablarnos de la evolución del Mar Menor y su entorno en una adaptación de El viejo y el Mar... Menor.

José Juan Cano Vera será el encargado de cerrar el libro, en un epílogo a modo de versos, apropiado nuevamente, tras recordarnos que este no ha sido un libro maravilloso, ni un cuento oriental, ni un guión de cine, sino el drama de toda una Comunidad autónoma olvidada y de un mundo enfermo.

Os lo decía al principio, no es un libro fácil, como no lo puede ser por el tema que trata y por que son veinte, al menos, las formas que nos presenta de ver un gravísimo problema con el que nos ha tocado vivir a esta generación.

Francisco Javier Illán Vivas