Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 6 de febrero de 2026

Panocho,s Metal, de Jesús Cánovas Martínez (Reseña nº 1138)

 


Jesús Cánovas Martínez
Panocho's Metal
AESC Editores, 2025

 

Trescientas páginas para disfrutar de la fina ironía, a veces muy afilada, de Jesús Cánovas Martínez, quien una vez más nos sorprende con una entrega de su producción literaria y, ¿por qué no decirlo? de sus personajes tan especiales.

Ya en la 5 la dedicatoria, a todos los don Ciruelos que habitan el mundo, nos avisa de que vamos a volver a encontrarnos con personajes especiales: Ginebro Carajillos, Flauto Pijel, Pepe Almorrano... y el propio Rosendo, o el narrador en primera persona, que debe soportar los continuos "plas, plas, plas" en la espalda de su amada Blanca.

Él y Blanca forman una pareja casi perfecta, hasta que en su vida, o en un recorrido por Murcia, unas fiestas cualquiera, coinciden con Rosita y Rosendo, y a partir de ese momento muchas cosas van a cambiar. ¿Por qué no llevaron a su hijita Sirenita a la fiesta? Tal vez así se hubiesen evitado la racanería de Rosendo y él los interminables "plas, plas, plas".

Por momentos esta novela, que se lee casi sin darte cuenta, me ha recordado la serie Seinfeld, donde no debes buscar ningún mensaje que cale, nada importante, solo el placer de la lectura. Claro que yo, desde El Baboso, del mismo autor, siempre voy buscando parecidos entre sus personajes con personas reales.

Todo parece banal al principio, pero no lo es. Os recomiendo que entréis, paseéis con estos cuatro personajes por Murcia y disfrutéis de los diálogos tan "chispeantes" con los que, como siempre, Jesús Cánovas nos hace disfrutar con cada entrega.

Francisco Javier Illán Vivas 

martes, 3 de febrero de 2026

El corazón del bosque, de M.D. Álvarez (1 de 2)

 


A punto de acabar el año, no tenía noticias de él. Lo añoraba desde que se fue. De pronto, un reflejo llamó poderosamente su atención; ese reflejo venía de lo más profundo del bosque, allí donde el sol jamás llegó. Algo avanzaba, desprendiendo una tenue luz que amenazaba con ser engullido por las sombras. Era él, no podía ser otro; solo él podía enfrentarse a las sombras durante todo un año y regresar con ella, como le prometió. Salió con una linterna para que tuviera un referente de localización.

Lo vio aparecer bajo un rayo de luna que hizo que su luz se magnificara. La vio y se detuvo; su mirada reflejaba todos los horrores sufridos en las profundidades del bosque. Su rostro, más delgado y pálido, reflejaba el dolor. Ella corrió hacia él y lo abrazó. Bajo sus rayos, notó lo delgado que estaba; lo sostuvo con cuidado y lo llevó a la cabaña. 

Lo sentó a la mesa y avivó el fuego, calentando un asado que él devoró despacio. 

Cuidadosamente, dejó un saquito de tela sobre la mesa.

—¿Lo encontraste? dijo, mirando fijamente la bolsita.

—Te prometí traerte el corazón del bosque, dijo él con una voz tranquila pero cansada.

Ella lo miró; él era capaz de todo por amor y la quería más que a su vida.

Ella le preparó un baño caliente y le ayudó a quitarse sus ropas, gastadas por un año. Su cuerpo estaba casi en los huesos, aunque lo peor eran las atroces cicatrices.

—Mi sol, ¿por qué no volviste antes? susurró, sollozando.

—Te dije que no volvería hasta haber conquistado el corazón del bosque.

—¿Pero a qué precio? dijo ella, limpiando con delicadeza su cuerpo.

—No te preocupes, con tu ayuda y tus guisos estaré como nuevo en poco tiempo —dijo él, besándola.

Tras ayudarlo a bañarse, lo envolvió en la gran manta de oso que él cazó para ella.

Continuará...

M. D. Álvarez 

domingo, 1 de febrero de 2026

Estadísticas de Acantilados de papel durante Enero de 2026


 

 

Nuestro Acantilados de papel nos sigue sorprendiendo: 41.103 visitas durante enero, hasta las 22:30 horas del día 31 de enero.

1.106.905 visitas desde siempre, y sigue aumentando. 

2.887 visitas el viernes.

2.480 visitas el sábado.

Y hoy empezamos un nuevo recuento.  

viernes, 30 de enero de 2026

Voces rotas, de Guillermina Sánchez Oró (Reseña nº 1137)

 


 

Guillermina Sánchez Oró
Voces rotas
Octubre Negro Ediciones, 2025

Dar el salto desde la poesía a la novela es un reto que muchas veces no nos atrevemos a dar, por la dificultad de mantener una trama que no se deshaga entre las manos, y Guillermina Sánchez Oró se ha atrevido, además, con una novela negra y con una editorial, Octubre Negro Ediciones, que está apostando fuerte por el género. Patrocina concursos y eventos de literatura de género noir en Sitges, en Madrid, en... y además, de un tiempo a esta parte, apuesta también por otros géneros literarios.

Pues ese riesgo lo recorrió la autora murciana nacida al otro lado del Mediterráneo y con éxito, solo hay que ver las imágenes de la presentación en el Ayuntamiento de Murcia, Edificio Moneo, con lleno hasta la bandera y personas de pie. Fue un evento para quitarse el sombrero.

¿Pero qué tiene esta novela?  Destacable son los capítulos cortos, como fotografías, escenas cinematográficas más bien, que permiten leer de continuo o a pequeños sorbos en esta sociedad de las prisas. Creo que es una novela idónea para esos desplazamientos donde, en vez de mirar el móvil, puedes leerte uno o dos capítulos sin apenas darte cuenta.

Tiene también, y creo no equivocarme, mucho de Guillermina, de sus experiencias vitales, de lo que ha vivido que ha sabido insertarlo en la novela como si, algunas fases de la trama, le fuesen ajenas.

Y tiene una profunda crítica a determinados delitos, que son execrables, y que con ágil pluma ha sabido ir desentrañándolos a nuestros ojos y buscar, en los personajes, cómo acabar con ellos. 

Viajaremos por España, por el norte de África, por Inglaterra... con descripciones precisas de una autora que conoce esos paisajes y esas ciudades. Me parece otro acierto, ya que acerca la novela al lector, como si lo estuviera viviendo y, si conoce los lugares, más aún. 

Yo no debo desentrañar más en este comentario, pues a Judit, Maribel, Fátima,... no les gustaría.

Buscad la novela, tenéis arriba el enlace, y leedla. De nada.

Francisco Javier Illán Vivas