Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

martes, 13 de enero de 2026

La cuenta pendiente, de M.D. Álvarez (2 de 4)

 


Angie recogió el billete de cien dólares, con la boca ligeramente abierta. No por el dinero en sí, sino por la sinceridad palpable en el gesto de Marcus y el tono sombrío con el que se había despedido.

—Marcus, espera —dijo ella, con una nota de arrepentimiento que sustituyó a la furia.

Él ya estaba de espaldas, caminando hacia la puerta con la cabeza gacha, como si cargara un peso invisible sobre sus hombros. Los clientes del bar habían vuelto a sus conversaciones, pero el eco del enfrentamiento seguía flotando en el aire.

Angie se giró hacia la caja, devolviendo el cambio de los otros clientes, pero sus ojos estaban fijos en la espalda ancha de Marcus, que estaba a punto de cruzar el umbral.
"50 dólares de cuenta... 50 dólares de propina... No es la cuenta lo que le duele," pensó.

Se mordió el labio, contando veinte dólares y dejándolos cuidadosamente bajo la caja. Tomó el billete de cincuenta, el cambio que le correspondía, y corrió tras él, sin importarle los cuchicheos que generaba su repentino movimiento.

—¡Marcus! —gritó, llegando justo cuando él ponía una mano sobre el pomo de la puerta.
Él se detuvo, pero no se giró. Su postura era de derrota total.

—¿Qué pasa, Angie? ¿Aún me queda algo más por pagar? —Su voz sonó quebrada, desprovista de su habitual tono de broma o evasión.

Ella se acercó y lo tomó del brazo, obligándolo suavemente a darse la vuelta. En sus ojos, ya no había rastro de la ira de hacía un minuto, solo una preocupación sincera.

—No, tonto —dijo, ofreciéndole el billete de cincuenta dólares—. Toma, este es tu cambio.

Marcus miró el billete y luego a ella.
—Quédatelo —murmuró—. Lo necesitas más que yo, o al menos, te lo mereces por aguantarme.

—Marcus, no es sobre el dinero —explicó ella, deslizando el billete en el bolsillo de su chaqueta—. Es sobre la confianza. Sabes que la cuenta no es un problema. Es que siempre huyes, Marcus. Siempre te escaqueas de todo lo que es difícil, incluyéndome.

Él suspiró, cerrando los ojos por un instante.
—Lo sé, Angie. Siento haber actuado como un... como un cobarde. Tienes razón, siempre me escaqueo. Pero esta noche... te prometo que no me escaquearé.

Abrió los ojos y la miró directamente.
—Esa invitación... ¿sigue en pie? Te veré esta noche, fuera de aquí. ¿O la he arruinado de nuevo?

Angie sonrió, suavemente.
—Tendrás que esforzarte un poco más para arruinar eso, Marcus. Te espero a las ocho, en el parque, ¿te parece?

—A las ocho, en el parque. Lo pagaré yo —dijo él, con una sonrisa pequeña y genuina.

—Más te vale —respondió ella, dándole un apretón en el brazo antes de soltarlo y volver al bar, dejando que Marcus se marchara, esta vez, con un paso más ligero.

Continuará...

M. D. Álvarez 

sábado, 10 de enero de 2026

Memorias de un alegre poeta, de Vincent L. Zepol (Reseña nº 1135)

 


 

Vincent L. Zepol
Memorias de un alegre poeta
Editorial Grupo J3V

No esperéis encontrar poesía, pero sí narrativa muy poética, que en algunos casos rima entre renglones. Nos encontramos ante una serie de relatos cortos, de vivencias tal vez, donde el autor, de Sangonera la Verde, enlaza el final de cada uno con el principio del siguiente, y nos describe cierta transformación personal a lo largo de las 153 páginas.

Creo que solo hay dos relatos-vivencias que no enlazan el final de una con el principio de la otra, pero eso no es lo importante, si acaso, es una anécdota.

Conocí al autor en la I Feria del Libro de Sangonera la Verde, que tuve a bien dirigir y coordinar, celebrada a principios de octubre pasado y que nació, como otras, con ánimo de continuar en el tiempo. Allí hablamos de literatura, de sus inquietudes, de sus proyectos futuros, y me alegré haber conocido un nuevo autor que cultiva tanto la poesía como el relato breve.

Si queréis conocer a una firma que está abriéndose paso, tenéis la oportunidad en el enlace del título, donde podréis adquirirla.

Francisco Javier Illán Vivas


 

miércoles, 7 de enero de 2026

Un río de amores, de Katy Cano Sarabia (Reseña nº 1134)

 


Katy Cano Sarabia
Un río de amores
Azarbe, octubre 2016 

Encontrarme con estos poemarios de la colección A orillas del Segura, de la entrañable editorial Azarbe, fue una de las sorpresas de la I Feria del Libro de Alguazas, celebrada el pasado año 2025. Allí coincidí con la autora, que tuvo a bien regalarme un ejemplar de su primer poemario, y con la prologuista, una buena amiga, María Ángeles Moragues Chazarra, conocedora como nadie de la literatura que se ha venido desarrollando durante los últimos años del pasado siglo y del presente.

La poesía de Katy Sarabia se acerca mucho a la autobiografía, aunque, como apunta la citada Moragues, pasada por el tamiz de la imaginación de la autora. El poemario está dividido en tres partes: Decires del alma; La loma, río de añoranzas; y Estrellas en mi cielo

A lo largo de los cincuenta y pocos poemas, la autora nos va desvelando su yo, algo que ya observamos en su nota introductoria, "Algo sobre mí", a continuación del prólogo.

Para ella, ser poeta es "dejarse llevar por el corazón,/ es sentir la pureza del sentimiento/ es querer y proyectar amor".

Un poemario, en fin, que nos trae a otros tiempos, no sólo por la editorial que lo publicó, sino porque estando ya descatalogado, es una reliquia que merece un lugar en estos no tan abruptos Acantilados de papel.

Francisco Javier Illán Vivas 

martes, 6 de enero de 2026

La cuenta pendiente, de M.D. Álvarez (1 de 4)


 

Cuando me vas a pagar lo que me debes, preguntó Angie furiosa por el hecho de que él siempre se escaqueaba de pagar la cuenta.

Él se quedó paralizado ante el tono brusco de ella.

—Angie, ¿sabes cuántos chavos llevo en el bolsillo? —preguntó Marcus, tratando de suavizar el nuevo escaqueo.

—Marcus, tú eres el único que cobra un salario, no me vengas con adivinanzas.

Marcus sintió todas las miradas clavadas en él, así que se giró, sacó la billetera y un fajo de billetes de ella. 

—¿Cuánto es la cuenta? —preguntó en voz baja.

—50 dólares —respondió sorprendida Angie ante el repentino cambio de actitud de Marcus.

—Toma, quédate con la vuelta —dijo Marcus, poniendo un billete de 100 dólares sobre el mostrador. 

—Te veo esta noche —rezongó, triste.

Continuará...

M. D. Álvarez 

viernes, 2 de enero de 2026

Sonetos para la eternidad, de José Martínez Giménez (Reseña nº 1133)

 


José Martínez Giménez
Sonetos para la eternidad
Bookalia Ediciones, junio 2025

En un mundo en que los poetas (que ya hay más, muchos más, miles y miles más, que lectores) escriben con la cabeza, que muchas veces no leen, ni siquiera lo que ellos y ellas mismas escriben, encontrarse con la poesía de José Martínez Giménez, es un placer.

Si, además, el autor, te hace el honor de contar contigo para la presentación del poemario en su casa, en Las Torres de Cotillas, una agradable tarde de verano, rodeado de tantas amistades como fue capaz de reunir alrededor de su poesía, más aún.

El presente libro está prologado por el ínclito Fulgencio Martínez, con quien tuve también el honor de colaborar en su revista, Ágora papeles de arte gramático, en aquellos tiempos en que el mundo era joven y nos creíamos capaces de cambiarlo.

Más de sesenta sonetos alrededor de la pasión que el autor vivió junto a su mujer, y que en este libro quedan para el recuerdo eterno, como dice el prologuista: para quien dude del valor de la poesía.

Bookalia Ediciones (gracias Paco Serrano) ha hecho una bonita edición, donde destaca, para la vista, el diseño de la cubierta, obra de David Martínez Vicente.

Un poemario que os recomiendo, os acompañará muchas horas, y siempre podréis volver a él: "entre la muerte y la vida existe un abismo".

Francisco Javier Illán Vivas