Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

jueves, 19 de marzo de 2026

El vertedero de El Campello y los grandes riesgos para la salud: SQM, cáncer y alergias

 


El vertedero de Les Canyades, ubicado en El Campello (Alicante), es una planta de residuos urbanos que opera desde hace décadas y que ha generado constantes quejas vecinales desde 2018 por malos olores intensos.

Esta instalación, recibe toneladas de basura diaria y ha sido objeto de múltiples protestas por su posible ampliación, rechazada por el pleno municipal y asociaciones vecinales. Los olores se perciben en zonas residenciales cercanas, dependiendo de los vientos, y han provocado cientos de denuncias. Además, existen riesgos de contaminar aguas subterráneas debido a su ubicación.

La planta genera emisiones de gases y compuestos volátiles que no siempre se detectan por el olfato, pero que afectan a la calidad del aire local. Vecinos y ecologistas exigen su cierre o modernización urgente ante el impacto en la salud pública.

Sin embargo, el verdadero problema va mucho más allá de los olores molestos. Las emisiones invisibles del vertedero —como sulfuro de hidrógeno, amoníaco, compuestos orgánicos volátiles (COV) y partículas finas— representan un grave riesgo para la salud de miles de personas en El Campello y alrededores. Estudios generales sobre vertederos en España, , han demostrado que vivir a menos de 5 km de estas instalaciones aumenta significativamente la mortalidad por cáncer de estómago, pulmón, pleura, riñón y ovario. Estas sustancias tóxicas se liberan durante la descomposición de residuos y pueden entrar en el organismo por inhalación o contacto, acumulándose con el tiempo y promoviendo procesos inflamatorios y carcinogénicos. El cáncer no es el único peligro. Las alergias y problemas respiratorios se disparan entre la población expuesta. Los gases irritantes provocan tos crónica, irritación de ojos, nariz y garganta, dolores de cabeza, náuseas y exacerbación del asma. Muchas personas desarrollan sensibilidad a contaminantes que antes toleraban, lo que deriva en reacciones alérgicas constantes. En El Campello, vecinos han reportado brotes de síntomas respiratorios coincidiendo con episodios de olores fuertes, y expertos ambientales advierten que las sustancias peligrosas no olorosas son las más dañinas a largo plazo.

Aquí entra en juego uno de los riesgos menos conocidos pero más devastadores: la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), también llamada intolerancia ambiental idiopática. Reconocida en España desde 2015 con código CIE, la SQM es un síndrome crónico multisistémico donde el cuerpo pierde la tolerancia a sustancias químicas presentes en concentraciones mínimas que la población general soporta sin problemas. No es una alergia clásica sino una reacción inflamatoria y degenerativa que afecta a múltiples órganos: sistema nervioso, respiratorio, digestivo, cutáneo y cardiovascular. Los síntomas de la SQM son variados y debilitantes: fatiga extrema, mareos, confusión mental, dolores musculares y articulares, erupciones cutáneas, problemas gastrointestinales, dificultad para concentrarse, ansiedad y hasta desmayos. Un perfume, un producto de limpieza, el humo o, precisamente, los gases de un vertedero como el de Les Canyades pueden desencadenar crisis graves. En entornos contaminados por vertederos, los tóxicos actúan como “gatillos” que inician o agravan la enfermedad en personas predispuestas, aunque afecta a todos los grupos.

La prevalencia de la SQM se estima entre el 0,1% y el 7% de la población, pero está infradiagnosticada porque muchos médicos la confunden con depresión, fibromialgia o alergias comunes. En zonas como El Campello, donde la exposición crónica a emisiones tóxicas es constante, el riesgo de desarrollar SQM o empeorarla es alto. Estudios internacionales vinculan la exposición a contaminantes ambientales (pesticidas, solventes, gases de descomposición) con el inicio de esta sensibilidad. Una vez adquirida, la persona debe evitar cualquier contacto químico: cambia su vida por completo, aislando su hogar, evitando perfumes, plásticos o incluso ciertos alimentos. El vínculo entre vertederos y SQM es directo: liberación de metales pesados, amoníaco y compuestos orgánicos que alteran el sistema nervioso y provocan inflamación crónica. En El Campello, afectados han denunciado que los olores y la contaminación invisible les han provocado síntomas que coinciden exactamente con la SQM. Además, esta sensibilidad aumenta el riesgo de otras enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide o esclerosis múltiple, y agrava problemas respiratorios preexistentes. El cáncer se relaciona también con la exposición prolongada. Las partículas finas y sustancias carcinógenas del vertedero (dioxinas, compuestos volátiles…) que penetran en los pulmones y circulan por el cuerpo, dañando el ADN celular.

Lo que empieza como irritación nasal o cutánea evoluciona a hipersensibilidad generalizada. Niños y ancianos son especialmente vulnerables: ataques de asma, rinitis alérgica y dermatitis que no responden a tratamientos convencionales. En contextos de vertederos, estos síntomas no desaparecen con antihistamínicos porque la causa es tóxica, no solo alérgica. Frente a esto, las autoridades deben actuar. La ampliación del vertedero de Les Canyades, rechazada por vecinos y partidos opositores, agravaría el problema. Se necesitan estudios independientes de impacto en salud, monitoreo continuo de aire y agua, y un plan real de cierre progresivo con transición a gestión cero residuos. Mientras, los afectados por SQM, cáncer o alergias pagan el precio más alto: vidas limitadas, aislamiento y sufrimiento diario. La SQM no tiene cura conocida, solo manejo sintomático mediante evitación total de químicos y apoyo médico especializado. En El Campello, muchas familias ya han tenido que modificar sus rutinas o incluso mudarse. Organizaciones como Ecologistas en Acción y asociaciones vecinales exigen justicia sanitaria: que se reconozca el vertedero como fuente de enfermedad y se compense a los damnificados.

En resumen, el vertedero no es solo un problema de olores; es una bomba de relojería química.

Ignorarlo equivale a sacrificar la salud pública por un modelo obsoleto de gestión de residuos. Es urgente cerrar el grifo de tóxicos y proteger a las familias de El Campello antes de que más vidas se vean destruidas por estas “enfermedades invisibles” que el viento lleva cada día desde Les Canyades.

La ciencia lo confirma: vivir cerca de un vertedero no es neutro. Es un riesgo real, grave y evitable.

Harmonie Botella

martes, 17 de marzo de 2026

Héctor y el universo tenebroso. de M.D. Álvarez

 


¿Creerías que estoy loca si os dijera que he visto cosas espantosas y aberrantes tratar de colarse en nuestro universo y ser volatilizadas en implosiones de grandes proporciones por nuestro guardián universal, el hijo de un celestial y una humana, cuya fuerza y tesón no tienen parangón en ningún universo paralelo?

Si los que me siguen ya saben de quién estoy hablando: Héctor, cuyos ojos de un azul celeste han visto lo maravilloso y aterrador de todos los universos por los que se mueve, creando y cerrando portales multidimensionales.

Hoy voy a contarles otra de las muchas aventuras de Héctor. Esta vez, su viaje lo alejó de nuestro mundo, al que adoraba. Creó un portal que lo transportó a un universo oscuro donde las criaturas más dantescas y oníricas trataban de acceder por una grieta temporal a nuestro universo.

Héctor percibió enseguida la ausencia de sonido. La penumbra aterradora y las criaturas que pululaban por la oscuridad eran frías y aterradoras. Lo que le sorprendió fue que ninguna hizo ademán de atacarlo; es más, lo observaban con suspicacia. Parecían dirigirse a toda prisa hacia la grieta temporal; era como si trataran de huir de algo o de alguien. De pronto, un frío glacial le heló los huesos. Tras él, un pavoroso y descomunal monstruo se quedó mirándolo. Sus pensamientos caóticos y distorsionados fluían con tal rabia que temió ser decorado por aquella aterradora hilera de dientes, pero alzó la mano y dijo:

—No quiero hacerte daño, solo quiero reparar la brecha temporal.

El descomunal monstruo pareció comprender y se alejó hacia uno de los millones de mundos de aquel universo oscuro y tenebroso..  

Se dirigió hacia la gran falla en el vórtice y, utilizando la energía ancestral de los celestiales, cerró el paso a las criaturas de la noche que anhelaban el calor y la luz, no vistas. Después de sellar el paso, abrió el portal de regreso y, echando una última mirada tras de sí, vio que todo estaba conforme a las reglas universales.

Una vez de nuevo en nuestro universo, regresó a su tan amado mundo hasta la siguiente aventura.

M. D. Álvarez

sábado, 14 de marzo de 2026

Tiempos baldíos, de José Siles (Reseña nº 1142)

 


José Siles
Tiempos baldíos
Granada, junio 2025 

 

En un mundo nuevamente en guerra, en Europa, en Oriente medio, en Oriente lejano, en África, en... la lectura de estos tiempos baldíos de José Siles nos lleva a compartir con él los sinsentidos de la guerra en un mundo donde existe la muerte. ¿Qué esperas, habría que preguntarle a esos líderes cuyo único objetivo es vivir como garrapatas de nuestra sangre? 

El autor cartagenero-alicantino nos presenta tres relatos, que podrían ser tres novelas cortas, sobre este sinsentido, y aunque mezcla historia, memoria y ficción, no es menos cierto que si no ocurrió como él nos los relata, tuvo que ser muy parecido.

La primera narración, de largo título, a pesar del mismo: "Breve relación de la legendaria y azarosa vida del cirujano mayor Don Íñigo Lope de Cardonara (compuesta por uno de sus pacientes acogido a gracia de anonimato)", nos sitúa en el desastre de la Armada Invencible, en tiempos de Felipe II. Nos descubre lo que otros pueblos están soportando ahora: horrores, supervivencias, lealtades, dudas y, ¿por qué no?, traiciones.

La segunda narración es más reciente: "De la comuna de París al cantón de Cartagena", nuevamente nos presenta esos personajes que buscan, sobre todo, la supervivencia en un mundo, aunque pequeño, lleno de conflictos.

Y la tercera narración nos llevará el presente o al futuro inmediato, en cualquier localidad pequeña: Talpijus, en este caso. El cambio de la vida rural al mundo del turismo de masas y lo que una sola muerte, aquí, a diferencia de las anteriores narraciones, solo hay una, y esa muerte de un vecino desatará un desorden, un embrollo en las relaciones de los vecinos y sacará a la superficie lo que no debía salir.

Tres momentos diferentes que comparten, como dice la contraportada, el "sinsentido en tres episodios donde la furia y la vehemencia derivan en resultados igualmente infructuosos."

Para reflexionarlo en un mundo en guerra.

Francisco Javier Illán Vivas 

 

jueves, 12 de marzo de 2026

La exposición itinerante “Visibles” de Fibro Protesta YA llega en El Campello como segunda parada de su gira nacional

 


El Campello acogerá del 16 al 23 de marzo 2026 la segunda escala de la exposición fotográfica itinerante “Visibles”, impulsada por la asociación Fibro Protesta YA. La muestra reúne varias fotografías realizadas por y para personas afectadas por fibromialgia, síndrome químico invisible, encefaliomelitis miálgica… (todas enfermedades crónicas invisibles y muy invalidantes).

Tras El Campello, la exposición continuará su recorrido por numerosas ciudades españolas con el objetivo de visibilizar unas enfermedades que afectan a más de siete millones de personas en España y que siguen ignoradas por la sanidad, la justicia y la sociedad.

Las imágenes, en color y blanco y negro, captan la realidad cotidiana de quienes conviven con la fibromialgia: miradas tristes y en contrapartida sonrisas valientes tras noches sin dormir, miradas de comprensión entre pacientes o el apoyo familiar en los momentos más duros.

“No queremos dar lástima, queremos visibilidad y apoyo de parte de todos. Estas fotos son nuestras voces cuando el cuerpo calla”, explica la presidenta de Fibro Protesta YA, diagnosticada hace varias décadas.

La inauguración será el 16 de marzo  en la biblioteca de este magnífico pueblo de pescadores, con una emotiva charla de su presidenta Harmonie Botella y la secretaría Pilar Seva donde compartirán sus testimonios en directo.

 La entrada es libre y gratuita, a pesar del gasto que supone para su directiva ya que en más de 11 años no ha percibido ninguna subvención ni ayudas empresariales para desarrollar su labor. Un buen ejemplo de solidaridad, trabajo y generosidad por parte de estas tres mujeres que sufren lo indecible.

 De El Campello, la exposición viajará a  Santa Pola, Alicante, Madrid, Alcala, Aranda de Burgos, Cordoba, Cabra…etc. El proyecto no cuenta con el respaldo de ningún ministerio o empresas a pesar de las demandas incesantes de su presidenta Harmonie Botella a los colectivos empresariales de la provincia.

Esta gira no solo expone fotos, expone vidas deseando que la sociedad entienda que detrás de una sonrisa puede haber un sufrimiento constante.

Según estadísticas se espera que más de 5.000 personas visiten la muestra en todo el país. El Campello, con su sensibilidad hacia causas sociales y su tradición solidaria, se convierte así en un altavoz clave para esta causa.

“Visibles” no es solo una exposición: es un grito colectivo, una llamada a la empatía y una prueba de que la foto puede transformar el dolor en esperanza. Del 16 al 23 de marzo, las paredes de la biblioteca de El Campello se llenarán de rostros que merecen ser vistos, escuchados y, sobre todo, comprendidos. 

Mónica Arranz, Pilar Seva y M.A Moya

martes, 10 de marzo de 2026

Los Wharner, de M.D. Álvarez (4 de 4)

 


Marcus no esperó a la medianoche. Rebuscó en el desván de su abuelo hasta encontrar un viejo baúl de roble con el emblema de un sol eclipsado. Dentro, un diario revelaba la verdad: los Warner no eran simplemente fuertes; eran "Catalizadores", seres capaces de convertir la voluntad pura en energía cinética para mantener a raya a los Devoradores de Luz.
Al llegar al cementerio, la niebla era tan espesa que ocultaba las lápidas. Estela lo esperaba junto al mausoleo familiar, pero no estaba sola. Tres figuras de ojos vacíos la rodeaban, esperando la orden de atacar.

​—¡Marcus, la moneda! —gritó ella.

​Él no dudó. Presionó el metal contra su pecho y dejó que el temperamento que antes lo metía en líos fluyera sin frenos. El estallido fue cegador. La energía dorada se expandió como una onda de choque, reduciendo a los espectros a cenizas.

​Estela se acercó, limpiándose el polvo del abrigo.

—Tu abuelo estaría orgulloso. Él no pudo terminar la guerra, pero tú... tú tienes el fuego necesario para ganarla.

​Marcus guardó la moneda, sintiendo por fin que su fuerza tenía un propósito. El chico encantador había muerto; el Guardián acababa de nacer.

​—Dime qué es lo siguiente —dijo él, mirando hacia el horizonte donde la oscuridad aún acechaba.
M. D. Álvarez