Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 17 de julio de 2015

El recodo del río, de Pedro Amorós (Reseña nº 730)

Pedro Amorós
El recodo del río
Ediciones Irreverentes, diciembre 2009

Pedro Amorós fija la acción de esta novela en el verano de 2007, y el motivo alrededor del que circula la trama es un libro, un libro dentro de otro libro, un libro especial, del que se supone únicamente hay un ejemplar, pero, como otras muchas cosas de la novela, será una ilusión.

Porque, aunque parezca que el ciego editor, hoy vendedor de cupones de la ONCE, es el personaje principal, iremos descubriendo que no es así, que también lo es Dorotea Pinedo, y la anciana Lucía, y su nieta Vada, quienes tal vez sean el lado blanco de la trama; al otro lado, personajes marginales que adquieren una relevancia inesperada: Dimitri Konchalovski y Lyubomir Mazurski; y, sobre todos ellos, el temible Dr. Mabuse. Personajes, casi todos ellos, que nada tienen que ver unos con otros, pero que, como en Murcia sabemos todos cuantos habitamos esta ciudad, se conoce todo el mundo, todos tenemos relación, por uno u otro motivo.

Y el autor, murciano él, nos lo demuestra conforme va avanzando la trama alrededor de ese libro que se dejan olvidado en la caseta de la ONCE, cerca de la comisaría del cuerpo nacional de policía, frente al edificio de correos, hoy cerrado, y en el que más de una vez, tú desconocido lector, habrás comprado el cupón a Luis Cerezo, estoy convencido.

Pedro Amorós aprovecha también su novela para darnos a conocer céntricas calles de la ciudad de Murcia, para llevarnos hasta los puentes que atraviesan el moribundo río Segura, para que viajemos en un imaginario viaje hasta la urbanización de palacetes que se come el bosque de la Sierra, porque vegetación y ladrillo nunca se llevan bien.

Será el momento en el que entren en acción otros personajes: el Inspector Garrido y policía nacional Telesforo; en el que descubramos la verdadera identidad de Ezequiel Justo... y nos adentremos en una gigantesca biblioteca, de miles de volúmenes, pero de un único libro. El Libro, el que ha protagonizado toda la historia. Un libro que, tú, lector, deberás abrir y leer, dentro de este libro, para resolver la trama.

Ah, lector, se me olvidaba. Y Joachim Patinir, él también tiene su papel en la historia narrada en El recodo del río.

Francisco Javier Illán Vivas