martes, 25 de agosto de 2026

Garras de oso, de M.D. Álvarez

 


Seguro que nadie conoce el origen de la planta garras de oso, pues os la voy a contar. Allá por la antigua Grecia, cuando los hombres convivían con los dioses, una bella ninfa, amada por el soberano de los dioses, concibió a un precioso bebé. Pero ya sabéis cómo se las gastaba la reina de los dioses cuando descubría a alguna de sus rivales; ni todo el poder del rey de los dioses se igualaría a la ira de su esposa. Pero esperad, me estoy desviando.

La joven ninfa y su retoño fueron convertidos en una osa y su cachorro. La osa luchó con valor contra los cazadores que la vengativa esposa del señor de los cielos había enviado para proteger a su joven retoño, pero murieron a manos del más atroz de los cazadores. El divino lanzador de rayos, al ver a su amada y su vástago muertos, los convirtió en la hermosa plantita garra de oso, para eterna burla a la reina de los dioses, que nada podía hacer para acabar con las muchas amantes de su esposo.

M. D. Álvarez 

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