Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 5 de julio de 2014

Trenes hacia Tokio, de Alberto Olmos (Reseña nº 667)



Alberto Olmos
Trenes hacia Tokio
Lengua de trapo, 2006, reedición 2009.

Posiblemente una de las características que habría de definir a un  buen escritor fuera la consagración a erigir una obra personal. No ya original, que se aparte de los cánones o de las tendencias ruidosamente, sino la construcción de un proyecto propio, que camine por su propio sendero, que lo dibuje y que en su deambular nos haga a los lectores compartir un horizonte común. Quizá esa es una de las virtudes que posee Olmos, que escribe como Olmos.

Trenes hacia Tokio nació de las entradas en el blog personal del autor. Entradas, a modo de diario, que posteriormente fueron recogidas en formato libro. 

 En Trenes hacia Tokio, un libro fragmentario, escuchamos una única voz que  padece cierta nostalgia pero con un tono desairado, inteligente y secretamente sarcástico. En breves capítulos, primera persona (¿autoficción?), nos adentra el narrador en su cotidianidad –quizá algo hiperrealista, alienada, pero verosímil, incluso atribuible en algunos casos al propio autor- en la ciudad de Tokio y alrededores. Un profesor español que se enfrenta al mundo extraño y desquiciado de uno de los países más distintos que pueda haber de España: Japón. Y de esa confrontación cultural resultan la cantidad de anécdotas, sucesos y reflexiones que se recuentan en Trenes hacia Tokio. En dispersas y variadas situaciones: su trabajo como profesor de idiomas en Infantil, los avatares domésticos con su pareja y familia, con otros inmigrantes, japoneses que se encuentra en un restaurante, en hoteles del amor, en fiestas privadas, en trenes, en la calle, en tiendas, en la vida…

Si entendemos que Trenes es una novela habría que decir que su hilo argumental es tenue, que a modo de episodios deshilvanados, protagonizados y contados por la misma voz narrativa, se suceden y conforman su historia. El estilo es directo, despojado de excesos. Frases cortas, afiladas a veces, directas o con imágenes y aciertos poéticos destacables que contrastan con la sequedad de algunos tramos más descriptivos o puramente informativos.

Esa mirada descolocada y a la vez irónica con la que el narrador nos dibuja el mundo extraño en el que está viviendo hacen que Trenes hacia Tokio se convierta en un libro distinto, umbraliano, mordaz y lúcido.

Pedro Pujante

viernes, 4 de julio de 2014

La reconquista de la creatividad, de Fernando Trías de Bes (Reseña nº 666)

Fernando Trías de Bes
La reconquista de la creatividad
Editorial: Conecta / Penguin Random House

Me resulta fácil y a la vez tentador, arrancar con uno de los argumentos de Fernando Trías de Bes –no confundir con Eugenio Trías de Bes, seguro familia, pero un ensayista mucho más profundo y filosófico, de vieja escuela, si con eso se entiende la diferencia entre ambos- en su libro. Dice el autor que una de las cosas que frena nuestra creatividad es que entendemos que la propia creatividad es cosa de genios, sin darnos cuenta de que todos nosotros creamos cosas a lo largo del día, y que un avance creativo puede consistir, simplemente, en buscar la manera de ganar cinco minutos en el trayecto que hacemos de casa al trabajo.

Es decir, si somos capaces de encontrar una conexión, un atajo, con el que ganar cinco minutos para lo que queramos, todos los días laborables, estaremos beneficiándonos de nuestra propia creatividad. ¿A que, visto así, todos podemos ser creativos?

Como bien argumenta el autor, nuestra creatividad depende de que tengamos ese afán de crear algo nuevo sin necesidad de pasar a la posteridad ni cincelar el David de Miguel Ángel.

Y otro aviso a los navegantes más que interesante. La creatividad no es tan innata como cree la mayoría, es algo que se puede entrenar de manera que obtengamos resultados interesantes.

¿Cómo podemos entrenar nuestra creatividad? Lean el libro que hoy recomendamos, les recuerdo, La reconquista de la creatividad: cómo recuperar la capacidad de crear que llevamos dentro, de Fernando Trías de Bes –Editorial Conecta / Penguin Random House- y encontrarán una guía fácil y asequible que les pondrá en marcha. Porque, en definitiva, y parece bastante convincente, la creatividad consiste simplemente en ponernos en marcha y buscar en nuestro mundo.


Formalmente se trata de un ensayo que tiene tamaño y formato de novela, pesa más o menos igual, hay cierta voluntad estética en el diseño –algo que vuelve a acercarle a un género que el propio autor ha trabajado- en el que volvemos a encontrar algo creativo, un lápiz verde hace de tallo de una flor, o de un árbol, en el que las hojas están formadas con las virutas producidas al sacarle punta. Que la disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

jueves, 3 de julio de 2014

Hablando de libros con Francisco Javier Illán Vivas

Francisco Javier Illán Vivas es un escritor nacido en Molina de Segura en 1958. Desde 2003 no ha dejado de forjar su espíritu literario: poesía, fantasía heroica, novela, relatos cortos, periodismo cultural e incluso relatos de terror han ido adornado su extenso currículo, que cuenta ya con nueve títulos. Narrador original, prolífico y versátil, es ya un referente de la literatura murciana. Una revisión de La isla y otros relatos, Crepusculario, A mi manera o Con paso lento así lo corrobora.

Su labor como promotor cultural tampoco es despreciable: los ciclos Los Martes de Luna Llena, la sección cultural de VegaMediaPress, o las publicaciones Ágora, papeles de arte gramático –en su anterior etapa- y Acantilados de papel no serían las mismas sin él.

Una entrevista de Jesús Maeso Romero 


Estos días está presentando La Oscuridad Infernal, la última entrega de La Cólera de Nébulos, la aventura de un guerrero desterrado que deberá luchar con bestias inmundas en un mundo imaginario por recuperar el favor de los suyos.  


Los orígenes de La Cólera de Nébulos

Pregunta. Ante todo, enhorabuena por esta nueva entrega de la saga La Cólera de Nébulos (LCN) que pone fin a una trilogía que ha marcado tu carrera. La primera pregunta es obligada: ¿Por qué debería el lector comprar o leer La Oscuridad Infernal?

Respuesta. Ahora mismo por ser solidarios, ya que todos los beneficios que se obtengan irán destinados a AMER, la asociación molinense de enfermedades raras.

Y si ese motivo no es suficiente: por pura diversión. Lin Carter, excelente crítico y autor de fantasía, decía que la fantasía heroica, la fantasía épica, la fantasía en general es eso: pura diversión. Quien nunca se ha adentrado en el mundo de la fantasía no sabe lo que se pierde y, leyendo La oscuridad infernal, ¿qué tiene que ganar?

Y esta necesidad de diversión, nos recordaba hace un tiempo Luis Alberto de Cuenca, existe desde que Homero, ya ciego, nos cantó las hazañas de valientes guerreros y bellas mujeres cautivas en unas islas de un extraño encanto en medio de un mar desconocido.


P.: Aunque para el lector La Cólera de Nébulos comenzó hace diez años, el primer boceto en tu mente triplica esa edad, ¿Cuál fue la motivación entonces?  ¿Cambiarías algo ahora?

R.:  La saga nació hace más de treinta años, de una carta, primero, después tres cartas que escribí a Toñy, la compañera de mi vida, unos meses que estuvimos separados. Esas cartas jamás las eché al buzón de correos –en aquellos tiempos el correo electrónico no existía ni en la mente de Julio Verne-, llegaron conmigo en el bolsillo, y, con el tiempo fueron creciendo.
Las tres cartas puedes encontrarlas en la edición mexicana de esta novela, editada por Eldalíe Ediciones, en la página 221 y siguientes, en el párrafo que comienza así: “Largas filas de caballeros refulgían…”

Respecto a tu segunda pregunta, te confesaré que la novela nunca ha estado terminada hasta enero de este año 2014. En ese aspecto soy seguidor de Juan Ramón Jiménez, que decía que el poema nunca se termina, se abandona. Yo no he terminado nunca la novela, en toda su extensión, en mi ordenador siguen produciéndose modificaciones, motivadas por añadiduras o rectificaciones de una parte que implican a las otras.

Tal vez ahora, si tuviese que volver a escribirla, profundizaría más en lo barroco o gótico del vocabulario general, pero no en la trama. Como digo, yo escribo para mí y para algún otro. Si me gusta a mí lo que escribo, entiendo que a ese posible otro también le gustará.


P.: ¿Cuáles han sido tus mayores influencias para escribir LCN?

R.:  Dos libros motivaron mucho mis lecturas infantiles: El Quijote y La Biblia. A un lector joven se le abrieron miles de mundos. Después llegué a Conan, cuando me encontré con la novela Conan el Usurpador, en la edición de Bruguera, de 1973 que, como no conocía al héroe cimmerio, compré por la excelente portada de Franz Frazetta.

A partir de ese momento, tras leer El tesoro de Tránicos, uno de los relatos del citado libro, mi forma de ver el mundo ya no fue la misma.


Conociendo mejor LCN

P.: Un clásico de la fantasía, Tolkien, reconoció haberse inspirado en Gran Bretaña para el diseño de su Tierra Media, ¿Qué similitudes con nuestro planeta tiene el mundo en el que se desarrolla LCN?

R.:  Mi mundo no ha existido pero, como decía, debería existir. Los parecidos, son muchísimos, Astegia, Asgard, Olimpia, Chineul… cualquiera puede identificar Egipto, el mundo nórdico, Grecia, oriente… Además, como en todo el mundo de la fantasía, nuestros mundos funcionan igual que la Tierra respecto al clima. Al norte, siempre helado, selvas, desiertos, montañas… muy semejante al mundo que conocemos.


P.: Como bien apuntas, LCN es también una especie de viaje a través de la Grecia clásica, el antiguo Egipto, u Oriente, ¿En cual de esos periodos históricos te hubiese gustado vivir?

R.:  Desde el principio intenté, y creo que he conseguido, que todo alrededor de la historia tuviese consistencia: paisajes, cultura, religión, idioma. Sin llegar al nivel de Tolkien con su irrepetible mundo de la Tierra Media, en mi historia también podemos encontrar la coherencia de que, aunque ese mundo no existe, ¡debería existir!

Respecto a lo que me preguntas, te confieso que soy rico como el griego.


P.: En esta última entrega, los protagonistas se adentran en La Oscuridad Infernal, ¿es tan malo el infierno como lo retratas?

R.: Mi infierno tiene enormes parecidos con el Orco griego y con el infierno judeo-cristiano. Y eso conlleva una maldición divina, luego es peor de cómo lo retrato. Y hay una gran peculiaridad en el castigo eterno, en el rechinar de dientes y el fuego eterno, que espero los lectores descubran. Cuando lo has leído, te habrás percatado de que Infernos y Eleazar ven de diferente manera los castigos que están sufriendo los condenados en el Tártaro.


P.: ¿A qué sentimiento crees que da más importancia Eleazar?

R.: Eleazar tiene un gran problema: es un Eterno. Y como defino a los Eternos, ellos dominan el tiempo y dominan su vida: pueden vivir cuanto quieran. Y eso es difícil de llevar si no tienes la cabeza bien amueblada.

En el amor hay algo de la ascendencia de los dioses griegos, no mucho, en efecto, pero algo; y amando a Annae, como la ama, bueno, no deja de tener alguna que otra aventura. Pero tampoco niego que hay principios de la cultura judeo-cristiana, como te decía, y verás que Nébulos es muy fiel a Carmesí, al contrario que podría serlo Zeus, por ejemplo.

Me extiendo como mantequilla sobre el pan, que diría Bilbo Bolsón. Respondiendo a tu pregunta: la amistad, por encima de todo, su amistad con Eostes odenhída.


P.: ¿Cuál es para ti el momento clave de la saga?

R.: Sin el quebranto que significa atravesar la invisible frontera de Chandigharán, nada hubiese ocurrido.

Ese gesto es parecido, en la historia de la humanidad, por poner un ejemplo, al de Rosa Parks al sentarse en el autobús y no ceder su asiento a un blanco.


P.: En alguna otra obra tuya, como La isla y otros relatos, había una pequeña historieta basada en el mundo de LCN ¿Se acaban aquí las aventuras de Eleazar y Eostes?

R.: En efecto. Hay varios cuentos, varias narraciones breves que giran alrededor de los personajes de Eleazar y Eóstes, en su peregrinación desde Chandigharán a las puertas del Orco. Ten en cuenta que atravesaron todo el mundo conocido y se detuvieron en cientos de lugares, muchos de ellos se recogen en la trilogía, pero otros finalmente los dejé fuera, y están ahí, no sé qué ocurrirá con ellos en un futuro.

Al final de la novela que nos ocupa se habla de La venganza de Infernos, ahí está, tampoco puedo decirte si se terminará o no, eso sólo lo sabe Magios y Los libros del tiempo.


Inspiración real de LCN y planes para el futuro


P.: Es conocido que en buena parte de tus obras hay referencias –explícitas o no- a los lugares en los que has residido. ¿Ocurre lo mismo en esta ocasión?

R.: Pues quien lea esta novela verá lo poco que llueve, como en Murcia. Reconocerá determinadas zonas boscosas y árboles del Valle de Ambroz en Cáceres y otras zonas de Badajoz, de Extremadura en general; puede encontrarse con el castillo de Lorca, o con la ciudad vieja de Cáceres, o con la torre del homenaje de Olivenza; reconocerá el lago de los dobles en el Mar Menor…


P.: ¿Qué nos puedes contar de la nueva asociación literaria de Molina de Segura, Extramuros?

R.: Lo hemos planteado más como un grupo de literatura que como asociación literaria, y nació con un claro objetivo de servir para promocionar a los escritores de nuestro ámbito, inicialmente en Molina de Segura, pero sin descartar a ninguna otra localidad. Ahora mismo ya hay miembros de Lorquí, de Corvera, de Murcia y de Cehegín en el grupo de literatura.

A nivel de la localidad molinense queremos que la concejalía de cultura sepa que hay muchos más escritores extramuros de lo que significa el meteorismo, que no nos parece de recibo que durante tantos años se dediquen tantos recursos municipales sólo a promocionar a los autores incluidos en el meteorismo y que los demás parece que no existen. La relación es tan enorme que no sé si hay espacio en la entrevista para citar nominalmente a todos los escritores de la localidad, decirte que sólo los que han publicado, al menos un libro, ya es una relación bastante larga.

No iremos contra ningún escritor de la localidad, pero sí contra los ismos, por eso te cito el meteorismo, que se ha convertido en un movimiento excluyente de todos los demás escritores de la localidad.

A nivel regional, como te decía al principio, estamos en contactos con otras asociaciones y grupos literarios para intercambiar experiencias, hacer recitales y presentaciones en Yecla, Cieza, Moratalla, Cartagena… y que los autores de esas asociaciones o grupos literarios vengan a Molina de Segura a recitar o presentar sus novedades literarias.

Otra novedad es volver a poner en marcha el ciclo Los martes de Luna Llena, que casi con toda seguridad volverá tras el verano, en la localidad de Lorquí.


¿Qué planes literarios tienes para el futuro?
R.: Creo que ya te he respondido algo en la anterior pregunta, pero a nivel particular te diré que estoy con un poemario, que me solicitó el editor de Vitruvio, que serán más que poemas pinceladas musicales o pictóricas en el papel, convertidas en poemas tan breves como un pensamiento, espero que consiga terminarlo en el plazo marcado, quiere que para 2015 esté publicado.

Seguir en mi labor de editor en Editorial ADIH, dar a conocer nuevas firmas sin olvidarme de las que ya existen.

Y poco más, no quiero abarcar más.

miércoles, 2 de julio de 2014

Vivimos malos tiempos

Las facturas de entonces

El doctor confirmó ayer que estoy desahuciado. La insuficiencia pulmonar que padezco es resultado, dice, de haber respirado por encima de mis posibilidades. Eso cuando respirar aún resultaba económico.
Y aquí me tienes, comprobando las facturas del aire de aquella época, temiendo que el doctor pudiera estar en lo cierto y tenga yo la culpa de mi estado.

Cuestión de tiempo

Desde que nos despidieron a los dos, haces el amor con los ojos cerrados como si renunciaras a ver la que nos ha caído encima. Eso cuando encuentras el ánimo para hacer el amor. Quizás ya no me quieres. Démosle tiempo al tiempo. Si seguimos así es, créeme, sólo eso: cuestión de tiempo.

El buen ladrón

- Saca toda la pasta, que te rajo-.
Metí la contraseña detrás de la tarjeta. Pulsé “sacar dinero” sin esperanza alguna de que quedara algo. Seguía sin haber nada. Temí que me rajara. Las piernas me temblaban no sé si de hambre o miedo.
Se pagó las cervezas, me compró un bocadillo y maldijo su suerte: era la cuarta noche que pagaba la cena a un parado del barrio.

La buena causa

El hombre que un día amé se ha convertido en un okupa que se cuela en las camas ajenas, las camas que otros hombres desatienden. Al principio la rabia me podía y no hacía más que llorar.
Pero le quiero tanto que ahora me he convertido en una defensora de su causa: en el hueco que él deja cuando se va a otras camas, yo también pongo okupas. Con la escasez que hay en estos tiempos me resulta egoísta dejar camas vacías mientras haya personas que andan necesitadas.

Tácticas imposibles

Rompió todo contacto con sus padres, cortó con su chica, la de toda la vida, cambió de identidad, cambió de sexo incluso, quemó su DNI, huyó a otras tierras, estuvo en el desierto, vivió escondido un tiempo, se convirtió al budismo, se hizo okupa, halló un trabajo, fue sindicalista, voluntario, hippy, falsificó el perfil del facebook, vendió su moto, se compró ropa usada y comprobó por fin, decepcionado, que no hay táctica posible, cuando lo que se intenta es escapar de uno mismo.




María José Villarroya Durá. He colaborado en las revistas literarias Ágora, El coloquio de los perros, Dáctilo o Acantilados de papel. Lo que me gustaría es escribir una buena novela de esas con muchas páginas. Como no sé, me conformo con escribir microrrelatos. Me gustan porque son como fotografías, instantáneas precisas de un momento. No tienen más pretensión que arrancar una sonrisa o una reflexión.

martes, 1 de julio de 2014

El sueño del pueblo llano

GUILLERMO SASTRE
AGUJAS DE BITÁCORA

POEMA EPIGRÁFICO
(Sucios y hoscos versos en piedra)

Cuando Castilla inundó de lo urbano a la podredumbre,
agricultores y peones a políticos corruptos encumbran,
que viven a su costa y les roban el trabajo. Anejos
de sus parlamentos dejan a los ciudadanos honrados en ruina.
Estado, modelo, terror; y el ladrón no dimite.
Cariátide sin vida que, al móvil, habla y aplica
sus sucias manos a cajas y hurtan el bien democrático.
Y solucionar su futuro toda la mala casta política,
mintiendo a todo el pueblo llano, más que sufrido
que le demanda y se echa a la calle por un desahucio.
Nacido de la monarquía, medieval, fascista, corrupta
que cae de la cama y se casca la cadera, cazando....¡dondequiera!
Antigualla, la hez de monarca que reserva pecunia
-en paraíso fiscal su dinero- corrupto forjado
a la espera del pudridero de muertos suyos de la sierra.
Tendrá que nacer valor "real" que no tiene donde pudrirse.
Sin salvadora, alta fragata del nuevo mundo de riquezas.
Nos dejará otro muerto y se convertirá en monarca bobo
con su paisana palurda que tantea bambalinas.
Mientras un pueblo de gallinas no presenta batalla,
equidistantes en la abstención sin firmes guillotinas.
¡Viva la Revolución!


El sueño del pueblo llano
Un político describe parábolas falsas e inexactas, ha mandado en un mensaje con su voz lo que quieren oír sus indignas señorías; altivo y pedante, es un ser insignificante, sombrío, arrinconado por el vil metal, el recóndito capitalismo del pelotazo y del ladrillo. Un espectador del hemiciclo desde el asiento de los invitados, dice: ¡no, así no!, mandando un aviso para que no engañe más al pueblo. Las fuerzas de seguridad del congreso le hacen levantar del asiento, le obligan a arrodillarse junto a la escalera –faltan dos peldaños hacia la salida- y le sacan esposado a empujones. Han visto tanto enojo entre los invitados al debate, que se quedan custodiando la salida de invitados dos policías para que no se repita ninguna interrupción más.
Luego con un toque de campanilla el presidente del congreso confirma a sus señorías, en concreto al orador, que pueden continuar. El político continúa leyendo ante los cientos de diputados elegidos por el pueblo un mensaje ausente de veracidad y que sabe que nunca cumplirá —toda falta de respeto hacia el orador será cortada ipso facto y en las escaleras alrededor enmudecen los invitados — y sigue leyendo una hipócrita propuesta que sólo se la cree él, parecida a los falsos mensajes de la iglesia española hacia la ciudadanía para que no caiga la vocación ciudadana en una espiral decadente debido a la falta de vocaciones.
El presidente del gobierno inmediatamente baja la cabeza embebido en los apuntes del cuaderno que tiene sobre su banco, un presidente oscurantista para el pueblo de a pie para los humildes e infatigables ciudadanos. Un presidente, hombre sin honor, su palabra es la mentira en un Estado de Derecho... ¿para los más necesitados? Ahora cuchichea con su “brazo” derecho, tapándose la boca con la mano para que no le oigan en el hemiciclo, están los micros abiertos y ya se sabe. Su brazo diestro -no el imperfecto bipartidista partitocratico- levantado hacia el presidente del congreso, pide la palabra. Toman nota de la mesa de control, levantó la mano, pues minutos antes no lucían los botones correspondientes de turno. Su brazo extendido a lo alto con un porte de pimiento de padrón que pa’qué, durante unos segundos, mientras la multitud política abucheaba al orador como si estuvieran de cachondeo, por un comentario fuera de lugar. Termina el orador y seguidamente el presidente de la mesa, apunta con el dedo índice de su mano derecha hacia el presidente para que haga uso de su palabra. Se levanta del escaño, entre los aplausos a rabiar de su partido. Las chicas de nuevas generaciones se corren de gusto al ver ese porte tan "natural" que dirige a paso lento con chulería al tener la mayoría absoluta, hacia la tribuna. Por un instante se queda absorto -si no lee se atora- bebe un poco de agua, toma aliento y embebe por décimas de segundo un pensamiento mentiroso ya escrito, va... hacia la mentira, una vez más...-si hoy, solo hoy tan solo, pudiera incrustarme en las mentes de sus señorías y llegar a descubrirles ...mintiendo, una vez más, piensa- y su propuesta que expondrá a continuación, porque nadie podrá oscurecer la democracia en un Estado de Derecho, ni siquiera los hipócritas de poltrona que son los que realmente viven en este país, este país con el sueldo mínimo interprofesional más bajo de Europa, culpables de una crisis unida al ladrillo. Otra mentira más.
El presidente devana lentamente un mensaje "esperanzador" lleno de mentiras que no se cree ni él. Sus palabras tienen su eco por la tribuna de invitados. Sueñan imaginándose una vida mejor socialmente y, de repente, los invitados levantan sus traseros y en pié como mandan las creencias de sus estómagos, rabiosamente, chillan al Presidente y nadie les puede hacen callar. Aplaude el pueblo llano. ¡Viva la democracia! ¡Corruptos sinvergüenzas! Sus votos son los que mandan y que hacen para los muchos políticos una vida mejor, a veces corrupta. Mientras en las calles miles de pobres hacen cola en los comedores sociales. Esto es Europa. Gobernar a la carta es fácil para nuestros políticos bipartidistas, a la española.
España está para sopitas y buen vino, incomible e infumable de mal porro. La injusticia social campa por las oficinas de la seguridad social junto con la crisis creada por un sistema capitalista. Dentro de poco todos al sol. Están convencidos los dos partidos de que gobiernan bien o gobernaron los de la oposición ahora y no, no saben gobernar justamente para los que más han contribuido al bienestar de otros, funcionarios que no han dado palo al agua en su vida, políticos que con ocho años tienen todo resuelto y pensiones de invalidez fraudulentas y se ríen de la justicia social que no aplican. Mientras otros trabajadores que han cotizado más de cuarenta años se quedan en la miseria cobrando igual que un gitano que no ha cotizado en su vida. ¡Quiero ser gitano! -chilla una voz invitada.
Así es esta España corrupta de pandereta y de mierda. Los políticos españoles no tienen la clase suficiente para sentarse en esas poltronas del congreso, tocarse las pelotas y reírse como se están riendo de la clase trabajadora. En este país se necesita un cambio urgente del modelo político. Los privilegios de los funcionarios se mantienen y esto es vergonzoso en un país de estado de derecho, como se les llenan la boca a esos “politicuchos” de tres al cuatro actuales. El pacto de Toledo es otro chanchullo de mentirijillas. Cuando se reúne lo hace para su beneficio propio, apoyando a los funcionarios y a los sindicados en convenios, exclusivamente y a las clases altas para que cada día le queden más altas pensiones, sin acordarse de los futuros parados que serán como la etnia gitana, pero con diferencias, y me echaré una casulla negra, para fundir la hipocresía de la iglesia, católica, apostólica y estrellada romana y no oír improperios políticos en contra de un estado de derecho. Me haré un pis crítico en la hipócrita democracia gringa, también en la de reino desunido y, por supuesto, en la gabacha France, culpables de que “paquito el barquillero” estuviera tocándonos los “güevos” durante cuarenta años y más de un día. Porque sí, se cepillaron a Hitler, pero para jodernos un buen rato más reconocieron al sistema fascista del “peseta del Ferrol”. ¡Acojonante, increíble! Es maravilloso saber cómo le querían, como a un amigo y aliado de su más admirado enemigo bávaro, su amigo íntimo Adolf; un verdadero fascista que estará pudriéndose en su infierno. Unas gotas de mi amarillento pis las reservaré, las últimas, esas que se dan con el último toque mirando al inodoro, esas gotillas cuando me la meneo para guardármela a buen recaudo para no pillar un buen constipado. Gotas de crítica a los padres de una inconstitución de pandereta que se sacaron de la manga una instauración impuesta por “el barquillero ferrolano” y su alumno aventajado Borbón, en lugar de restaurar lo que verdaderamente habría que haber restaurado, una plena libertad y justicia social.



Estos buenos “papaítos” eran personajes de mucho renombre e inclusive, entre todos el “sopazas” un galego que tanta información y turismo enseñó con aquellos nefastos sucesos de la ciudad de Vitoria. ¡Vamos! Un verdadero demócrata que tenía sus santos “güevos” bañados por esos palomares. ¡Qué lástima no haberse contaminado y haber pasado a mejor suerte antes!, la que tuvo cuando esos “papaítos” le invitaron a desarrollar un día cachondo, esta impresentable Constitución que padecemos en una monarquía del banano para reírse de las victimas de la memoria histórica.
Esto es un ensayo. Creo yo. No lo sé, y qué me juzguen esos críticos desarrolladores de tecnicismos literarios que cantan más que unas ilustres bulerías, cantadas por esos payos que no las llevan en la sangre. Que me perdonen los gitanos. Continuando y ensayando para poner a caldo a nuestra querida, obsoleta, extravagante y fuera de lugar “monarkía”, os diré algo:
Tengo que admitir que Juanca, el pobre, fue bien dirigido por su mentor “el barquillero”, sin él no sería Juanca el Borbón, casi seguro. Un monarka que besó un día el crucifijo y juró lealtad a un fascista que después le regaló un barquillo de una encrucijada inconstitucional aceptada por él, en detrimento del pueblo español. Y únicamente le beneficia a él.
Pobre hombre, aún se cree que tiene atado y bien atado a su sucesor, ese chavalote que creo que aún no da ni palo al agua, porque se lo dieron todo solucionado y, a lo mejor, empieza a currelar cuando llegue a los sesenta y pocos, justo cuando tendría que andar jubilado anticipadamente.
¡Cómo se lo montan los bananeros! Solo por tener sangre del color de unas bragas que una piba amiga mía suele usar mucho, muy azuladas que, por cierto, está más buena que el mejor arroz con leche. Así se las gastan estos suertudos y bueno:
Sí, me echaré la casulla negra.
Sí, no votaré nunca jamás, ni iré a perder mi tiempo.
Sí, un día de estos iré al “avispado hipócrita” a solicitar un impreso de apostasía para que se jodan.
La casulla sobre la piel de toro está podrida hasta que reformen lo que no reformaron esos “papis inconstitucionales” -La "cosa" está servida, falta calentarla como una buena sopa de cocido.
Casulla catalana
Casulla vasca
Casulla galega. No sé si habrá más casullas, en verdad no lo sé. ¡Ah, puede ser!
Casulla de tauromaquia.
¡Joder se me olvidaba!
Estaba pensando en el Berlusconi. Podía aprobar los circos de los antiguos romanos, aquellos del emperador Adriano. Y, ¿por qué no? Sueltas un tigre y un buen torero, perdón luchador y que se bata, como hace aquí el torero, y creo que sería un gran éxito. Los spaghettis, están en su derecho, estamos en “Eurroca” y si aquí se matan y torturan animales pues, por qué no podrían hacer igual en Italia o en la antigua Macedonia o aquí en este país de cachondeo e infumable modelo de Estado.
Es increíble el cachondeo que nos traemos con la “Eurroca” de países, los emergentes y los que emergieron, aquí seguimos emergiendo –joder qué bonito son los gerundios- y aún no sacamos la cabeza. A lo mejor la sacaremos completamente de la miseria cuando vuelva una tercera república. Sí, me refiero a un sistema político, pero qué creían ustedes. Buena falta nos hace.
Hablando de casullas, les comento que brindaré con champaña cuando la “Eurroca” reconozca a Cataluña igual que hicieron con Kosovo, pues sinceramente, es más nación Cataluña que Kosovo y, también el verde País Vasco. Sería de justicia, si esto se llegará a producir. Kosovo sentó un precedente. Esto aflorará cuando nuestros “ilustres y vagos trabajadores de la política” se decidan a reformar esta inconstitución heredada del “barquillero y del Juanca para su beneficio propio, es decir, para que ellos vivan de puta madre mientras los demás tenemos que currelar o morirnos de hambre para ellos. Aquí se les verá el plumero y estoy completamente seguro que Cataluña y el País Vasco serán naciones libres e independientes pues no pasaran por su aro, con un par, porque son mas listos que el hambre y sigilosos.
Y para cerrar la faena los galegos, que son algo envidiosos, -todo hay qué decirlo, y con razón-, también torearán la res para que el poso instaurador del “barquillero” se pierda por las alcantarillas de una “zarzuela”. Creo que será esa zarzuela que tanto no me gusta, la del Soto del Parral cañí...:
Ribeiro, padrón y orujo. Con un par...
¡Riquísimo!
Estoy ya pensando, no sé, en ir solicitando el pasaporte de los Madriles, o quizás el de kastilla y Burgos, perdón quise decir León, la tierra de la cecina, tierras de pinares donde me parieron un buen día. Será un buen lío si todo llegara a suceder, ¿se imaginan? Re-espana castellana (sin la Ñ), Cataluña, País Vasko, País Galego, Kastilla y de León y abajo por sevillanas y fandangos de "guerva" ole, ole y olé, pues toma que toma... Cinco o más naciones dentro de nuestra “Eurroca corrupta”. Ya decía Saramago, que la piel de toro tenía qué ser solo una. No le hicieron caso y, al final, después ya verán si se arrepentirán, la que se nos avecina.
Bueno, tenía que terminar con otro folio, pero no tengo más ganas. ¡Joder! Tengo un editor que es un verdadero coñazo, aunque le aprecio un güevo. El otro día me escribe un email, bueno, quería decir un correo electrónico (se me escapa lo anglosajón) y me dice:
¡A ver si escribimos más ensayo! Y que estaba hasta las pelotas de mí y me detalló por teléfono una estadística de marketing avanzado, que nadie escribe parece ser ensayo, todo lo que recibía era poesía trasnochada (que no se vendía) y novela de tres al cuarto y ninguna cosa interesante, en fin, vamos que lo está pasando mal mi buen amigo... También me decía que aunque fueran dos folios que le daba igual siendo ensayo. Bien pues, me dispuse a escribir esta porquería de crítica, pero es ensayo, algo cachondo sí, con sarcasmo... Creo que le tendré algo contento y pronto seguro me enviará algún cheque con algún derecho de autor para quitarme esta Xpina y para tomarme un par de cañas, creo que su horno no está para bollos con tanto niño que alimentar. Como este país absurdo en su modelo de Estado, debido a los insaciables capitalistas constructores que ya se llenaron bien los bolsillos y ahora, nos joden hasta en la cola del Inem. Entro en "Catarsos, un nuevo país...", como el Pp en su catarsis franquista de vómito que no sabe a dónde va y le acompañan los demás partidos políticos que siguen también chupando de una teta seca. Que no supieron destetar.

Guillermo Sastre (al sur del río Duero, 1953). Narrador y poeta. Durante años fue agente de diversos artistas. Ha publicado poesía, novela, ensayo y realizado fotografía de diferentes portadas de libros. Su obra más reciente es Ábaco mundo.