Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 28 de abril de 2017

Jake Ryan y el manuscrito de Ricardo de Chartres, de Santiago R. Hernández (Reseña nº 809)

Santiago R. Hernández Sáez
Jake Ryan y el manuscrito de Ricardo de Chartres
El fantasma de los sueños, 2015

Cuando uno ha tenido la suerte de leer obras alrededor de los templarios escritas por Antonio Galera Gracia, adentrarse en una novela que quiera tratar -aunque sea desde la ficción- este tema, es un enorme riesgo para el autor, y para el lector. Pero si algo tiene Santiago R. Hernández, a quien conozco desde que vivo en San Pedro del Pinatar, es su perseverancia y, por ella, hoy estamos escribiendo esta reseña.

Lo primero que he de decir es que la novela, al menos en su principio, tiene mucho de tebeo, o de cómic en la denominación inglesa, porque el autor nos mete en peleas, luchas, emboscadas desde casi la primera página, sin que comprendamos cómo pueden haberse enterado de la llegada del llamado Jake Ryan (en verdad llamado Hernán), en unos tiempos en los que no contaban con WhatsApp. Sí, no reíros, yo aún no lo comprendo, tal vez sea otro de los grandes secretos de los Templarios que estén por descubrir.

Porque mira que se escriben novelas sobre ellos, ensayos, juegos, etc. etc.

Pero regresemos a la novela que nos ocupa. Hay en ellos detalles que delatan claramente que estamos ante la primera obra de un autor, y entre ellos creo que destaca que Santiago ha incluido todo cuanto le gustaría leer en una novela, si él fuese aficionado a la lectura.

Hernán-Jake, que se encontraba casi retirado de sus viajes, aventuras, guerras e investigaciones en su Nambroca natal, recibe el encargo de llevar a cabo la búsqueda, muy bien financiada por la Casa de Borgoña, para encontrar los manuscritos de Ricardo de Chartres, comenzando por Escocia. Estaños en el año del señor de 1.361.

Y su primer destino es el puerto de Sunderland, a partir de donde las emboscadas, los engaños, las traiciones, se irán sucediendo. Pero Hernán de Toledo persevera en su misión, que debe llevarle a descubrir uno de los más importantes secretos templarios, que el lector comprenderá, no debo desvelarle en esta reseña.

Francisco Javier Illán Vivas