Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

jueves, 15 de diciembre de 2016

Selección poética de Juan Tomás Frutos



Perplejidad
 Mira por dónde necesito decirte que te amo. Y mira por dónde no necesito saber la respuesta.


Más y mejor

Te has convertido
en la soberana de mi vida.
Ganas e indicas
que todo no es tener,
sino establecer la presencia:
para mí, sinceramente, eres más y mejor.



Vive

Sueña con vivir,
y vive
con lo más bonito que tengas,
que siempre parte del amor.




Sin fronteras

Prestas lo que no albergas,
y te haces rica
de portentoso amor,
de todo el del mundo,
porque, una vez abonado,
ya no hay fronteras.




Ahí

Sabes que, después de darle muchas vueltas, optarás por el camino que siempre ha estado ahí. La vida es así.







Mereció la pena

Reservo los deseos
hasta que llega el día.

He dado con la persona
ideal, casi perfecta.
Me digo
que mereció la pena esperar.




A salvo

Beso
esos sueños
que hago míos:
te agradezco
que me los recuerdes.
Vuelvo a ser
quien fui,
ese eterno loco
empeñado en creer.
Como mínimo
sé, ahora sé,
que me salvo
de la ignorancia
y de la soledad.

Y todo por un beso,
el tuyo.





Todo

Tenerte me hace más humano.

Serte me provoca la felicidad.

Soñarte y vivirte es el Todo.







Deseo

Abres el deseo
y nos vemos,
los dos, por siempre,
en él.

Hay sorpresa, sí,
pero, fundamentalmente, advertimos
la mayor fortuna.

La intuición
es sustituida por el afán,
que fermenta.

El fin nos lleva
al otro lado del espejo,
concebido como un mundo maravilloso.
Despejamos incógnitas.



Vamos a sernos

Hemos añadido
un poco de buen humor
para dar con el pasaje
que nos podrá otorgar
el beneficio del cariño.

Podemos ser muy felices
entre paños de buenos y decorosos intereses
que nos transportarán
muy cerca, de manera confiada.
El amor nos devuelve
la confianza y la fuerza.

La vida es en nosotros:
con ella nos movemos bravamente
hasta el mismo inicio
de una era consentida
con brumas y pasajes renovados.

Amar es la gran solución.
Vamos a sernos.



Ama

Ama,
y con vehemencia sigue
hasta el eje del ciclo
de un sentimiento
que trastoca el universo.

Alcanza un poco más:
considera
que el sabio quehacer
es entrega y pasión
con lindas presencias.

Mueve
los sueños sugerentes
hasta la zona azulada
de la realidad compartida.

Ahí ama,
y, por favor, no pares.



Exagero

No exagero
si te digo que te quiero
por encima de todo.

La vida se inventó
para que nos conociéramos.
No exagero.
Nada tiene sentido
fuera de los límites
de tu ser, de tu cuerpo,
de tu mente.

No exagero,
me digo, reitero,
pero…, pensándolo bien,
sí que lo hago.
Tengo mis motivos.