Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

jueves, 21 de julio de 2016

Selección poética de Encarna Recio Blanco



AQUÍ ESTOY



Aquí estoy, borracha entre poesías

que voy apilando de la noche al día.

Sin el maquillaje profano, desnuda,

como una hoja seca que el viento va dejando

de esquina en esquina.



Aquí estoy, releyendo aquellos mensajes

que el alba sonriente siempre me traía.

Tragándome las lágrimas y bebiéndome

el acíbar copa a copa, sin importarme la noche ni el día.



Aquí estoy, sin sentirme y sin oírte,

sin esperar que los sueños me acunen,

ni que el tiempo esté paralizado y sin eco,

entre los muros de una soledad,

que me muere.



Aquí creo estar, pero no estoy esperándote,

aunque te sigo amando con locura

con la piel hecha jirones de color púrpura.

Con el alma desmayada por tu silencio

que es mi sepultura.





De: Atardeceres de fuego- Brumas de dicha y soledad






SUBLIME CEREMONIA



Del lecho hicimos nuestro altar

y en la sublime ceremonia

bebimos hasta emborracharnos

con el néctar más puro

de las rosas.



Los mares se desbordaron

por nuestra piel

que ardiente y sudorosa

se mecían como el viento

sacude las hojas.



El hambre la saciamos

con el pan que la pasión dora

en el horno incandescente

de la lujuria más sonora.



En el horizonte de los quejidos

nuestras pieles se sonrojan

resbalándonos tras las sábanas

caímos en la mullida alfombra.



¡Allí nos esperaban las dos copas!



De tanto trepar por la empinada cuesta

nuestros cuerpos se abandonan

hacia el precipicio de la noche

que nos abre de par en par...

Las puertas de la autora.



Los fuegos se calmaron

con el laúd y la estrofa en nuestras bocas

y un trozo del cielo apareció…

para asistir a nuestra sublime ceremonia.



De: Atardeceres de fuego- Brumas de dicha y soledad









ESTOY TRISTE



Estoy triste…

Muy triste esta noche recordando a mi madre.

Mis lágrimas se desploman

y no tienen consuelo de nadie.



Pido cuentas a Dios esta noche

en un padre nuestro quejoso y sin aire,

en las horas dormidas de este amanecer

que me tiene cual presa en la cárcel.



Ya no tengo su aroma ¡Dios mío!

ni su voz que me dice que calle,

ni sus besos tan dulces de azúcar,

ni su mirada suave que me calme.



No despiertan susurros maternos

solo la ventisca de un otoño infiel

que aquella madrugada

segó su vida para arrasarme.



Solo el dolor me acompaña

y la brisa fría de este amanecer

me cala los huesos, me hiela la sangre

entumecida no puedo levantarme.



Ni una estrella se asoma en los cielos.

Ni un cencerro berrea en la calle.

Ni su tibio regazo acunándome

con el brillo de sus ojos al besarme.



Estoy triste… muy triste esta noche,

nadie viene a consolarme.

Ni el pobre mendigo que veo asentado

en el banco cada noche, tras de mis cristales.



Ni las campanas esta noche

quieren dar las horas,

permanecen mudas para que mis musas,

no se asusten y me dejen… más sola.



El misterio de la muerte se asoma

sin que nadie pueda descifrarle.

Solo la desolación me acompaña.

En esta noche interminable.



Ni el saber que está en los Cielos me calma.

Ni que vino a por ella: la Santa Madre.

Ni que allí ya no tenga dolores.

Ni que esté con mi padre.

Estoy triste… muy triste esta noche.

¡Madre!


Encarna Recio Blanco, nació un 13 de agosto en Campo Lugar, Cáceres. Diplomada en Farmacología, pronto encaminó sus pasos hacia la comunicación y la poesía. Ha colaborado en diferentes medios de comunicación de la Región de Murcia.

En 2005 comienza a colaborar en Onda Radio, dirigiendo y presentando “La Noche Recia”, que se emitió hasta 2011, un programa dedicado a la solidaridad, la actualidad y la poesía.
Ha publicado “Para ti, poemas”, 1988; y “Atardeceres de fuego- Brumas de dicha y soledad”, 2014, conjuntamente con Juan Tomás Frutos.
Su relato “Renacer en la Universidad”, fue accésit de la Universidad de Murcia en 2013. Antena de Plata Radio 2013 por la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión.