Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

miércoles, 14 de octubre de 2015

El Don apacible, Vol II, de Mijaíl Sholojov (Reseña nº 748)

Mijaíl Sholojov
El Don apacible, Vol II
Ediciones G.P.

Seguimos avanzando por ésta épica novela que nos describe los acontecimientos que se vivieron en Rusia entre 1910 y 1920 y donde el autor, ganador del Premio Nobel 1965, nos ilustra con profundos conocimientos de la vida de los cosacos del Don en aquellas fechas, sus costumbres, ritos y forma de vida apegada a la tierra y a la naturaleza.

La parte cuarta de esta novela está prácticamente dedicada a los acontecimientos históricos, comenzando en octubre de 1916. Personajes ya conocidos como el capitán Litnitski regresarán y vivirán los momentos del golpe de Estado -fracasado- del general Larv Kornílov; Grigori vivirá dudas respecto a su tradición cosaca y los nuevos vientos bolcheviques, pero para quien esto escribe el verdadero protagonista es Buntchuck, desde las primeras líneas hasta las últimas de este segundo volumen.

Viviremos su ascenso en el régimen bolchevique, su entrega en alma y cuerpo al movimiento rojo, su pasión por él, su odio a quienes no son como él, su primer asesinato... y el amor que nace hacia Ana y que se irá desarrolando a lo largo de la quinta parte de la novela, adornada siempre de descripciones de paisajes, lugares, expresiones, que nos hacen casi vivir el mundo de la estepa como privilegiados observadores.

Otro personaje que se nos hará casi presente a lo largo de esta parte de la novela es Podyolkov, quien tuvo un gran papel en la historia de la revolución del Don. Viviremos las incursiones del ejército rojo en algunas aldeas del Don y cómo su actuación, imprudente, levanta a los cosacos contra los bolcheviques, incluso soldados que habían estado en el ejército rojo, como el caso de Grigori Melekhov, optan por su patria antes que por sus ideales. 

Su hermano, Pedro, es elegido atamán del ejército de la aldea y se inicia la guerra entre los Rojos y los Blancos, la guerra civil rusa.

Cuando en la guerra arrecie el azote, 
no juzques, amigo, a tu hermano.

Francisco Javier Illán Vivas