Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 16 de octubre de 2015

A por cangrejos (con mi padre), de Manuel Aparicio Burgos (Reseña nº 749)

Manuel Aparicio Burgos
A coger cangrejos (con mi padre)
Ochoa impresores, , 2013

Estamos ante los recuerdos de Manuel Aparicio Burgos en su relación con su padre, Manuel Aparicio, y que completa y unifica sus recuerdos con los que nos contó en Cogiendo mariposas, que ya tuvimos el placer de leer y comentar en estos Acantilados de papel, en cualquiera de sus versiones.

De hecho, la relación íntima entre uno y otro libro nos la destaca el autor del prólogo (Mariano Saiz Martínez) desde la primera línea: "Cazando mariposas y A por cangrejos principian y cierran la etapa de impresiones, afectos, sensaciones, conocimientos y experiencias de las que, como aprendizaje y preparación, se nutre un niño, adolescente y joven antes de emanciparse e iniciar su personal andanza vital".

Somos lo que pensamos y lo que recordamos, nos dice el autor, y hay que reconocerle que, en efecto, tiene casi todo lo que ha vivido ("de sus tiempos pasados", que él dice) bien guardado en la memoria. Reflexión que repite en varios lugares, conforme avanzamos por sus recuerdos de niño, hasta los más recientes.

Apenas parece que fue ayer y ya han pasado cincuenta y cinco años..., pero en este recorrido vital, Manuel Aparicio Burgos sólo se arrepiente de lo que no ha hecho, y nos va describiendo sus vivencias (con todo lujo de detalles) en la escuela, en su pueblo, en los maristas (me ha encantado la anécdota de las palabras don Álvaro Buj respecto a los pollos), en Mecerreyes...

Nos sorprenderá el autor con sus razonamientos alrededor de la educación actual, que recomiendo leer, ya que rompe con lo "políticamente correcto" en lo que se ha hundido nuestra enseñanza actual...

¿Y por qué escribe de todo esto Manuel Aparicio Burgos? Avanzad en la lectura y llegaréis a su explicación personal: porque ha sido maestro durante cuarenta años y otro porque quiere unir pasado y futuro en éste homenaje a su padre. Y yo añado que a lo que ha vivido y que, con sus recuerdos, devuelve a la vida a tantos amigos, profesores, personas que han significado algo en algún momento vital.

Francisco Javier Illán Vivas