Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

lunes, 7 de julio de 2014

Selección poética de Antonio López Vidal

ENJAMÁS DE LOS JAMASES Ú EN LA PUTA VIDA




Maere, cuando tenga perras

quió mercarme una Barraca

poique queremos casallos

mú prontico, yo y la Juana.



Una Barraca pequeña

sin lujos, sin  alaracas,

pero ecentíca y limpia

como los chorros del agua,

y con su güen tinajero

ande pondré dos tinajas.



Tendrá tamien  un corral

con su retrete y su cuadra

y con una cochinera

pa echar dos güenas marranas,

y un güertecico pegao

ande plantaré  las  pavas,

las crillas, las berenjenas

y una tablica d’ arfarfa.



En la puerta, tendrá, Maere,

con su parrál,  una parra,

y rezumando de fresca

una cantarica d’ agua

corgá debajo é la higuera

con su gancho en una rama.

Quió que tenga tamién, Maere

en un rincon  una zafa,

llena d’ agua en un zafero

pa refrescarme la cara

cuando allegue to sudao

de trebajar.                    

                    Pa mi Juana

yo quiero Maere que tenga,

en la puerta mi Barraca,

un espejo ande se mire

esa carica tan guapa,

 un canario que le cante

y l’ alegre las mañanas,

y una rilá de rosales

qu’ abarroten la Barraca

del olor que tién las rosas

de nuestra Güerta Murciana.

Quió por la esquina  un brazál

que abaje llenico d’ agua,

y quiero, Maere, tamién

debajo de la ventana

un poyico p’ asentarme

ar laíco de  mi Juana

cuando dimpues de cenar

escansemos una miaja



y  platiquemos un rato

antes d’ illos a la cama,

poiqu’ er efisar er mundo

dend’ er poyo é mi Barraca

lo mesmo que pa mi Paere

es pa mi la Loria Santa



Pero abora que lo pienso

¿Cuánto valdrá una Barraca?



Con los vaint’ años que allevo

ejandome d’ hista er alma

en frabicas y bancales

en obras, y ande haga farta,

¿Piensas Maere, que tendré

perras pa poer mercarla?



¿U tendremos que bregar

como borricos de carga

de sol a sol, como enantes

los Güertanos trebajaban

lo que los quee de vida,

a mi y a mi probe Juana?



¿U tendré qu’ ir a los bancos

que me saquen las entrañas,

y me la quiten dimpues

cuando no pueda pagalla?



U como me dice er Paere,

que d’ esto sabe una miaja:



“Si no arrejuntas  las juerzas

con los qu’ están sin Barraca

p’ apretalle los cerones

a quien las vende tan caras,

enjamas de los jamases,

u dicho en jorma mas clara,

en la puta vida, Nene

tendrás  perras pa mercarla”.





Llano de Molina 6 de Octubre de 2007







ER TREBAJO ES UN SAGRAO


 


Er que deja un jornalero


sin trebajo, y sin jornal,


ni tié un pelo de presona


ni tié corazon, ni na”


 


S’ alevantó una mañana


Er Juanico er Cavernera

lo mesmo que tos los dias


pa trebajar en la la Güerta


y ganar un piazo é pan


que echar encima e la mesa.


Se preparó el capacico,


ajuntó las herramientas,


y jué a lavarse la cara


en metá é la regaera


lo mesmo que tos los dias


en mangas de camiseta.




Tanimientras, su mujer,

como siempre tan dimpuesta,

calentandole er café,

y arreglando la fiambrera,

con su piacico é tortilla

p’ armorzár lluego en la Güerta.

 


Se tomo er Juan er cafe


en un sorbo y a toa priesa,


y en menos d’ un santiamén


por en metá de la senda


se zampó enmedio er bancal,


se zampó en metá e la Güerta.

Pero no se feguraba


er Juanico er Cavernera


qu’ aquel dia no iba a ser


com’ otro dia cualquiera.

Poiqu’ aquel dia los amos,

unos amos sin concencia

tragonazos sacapanzas

veviores sin vergüenza

se les habia ecurrio

qu’ er Juanico er Cavernera

no trebajaria mas

en aquel roál de Güerta

ande dende mu pequeño,

cuasi criajo de teta,

se dejó dista er pellejo

sin rechistar tan siquiera;



Si habia que cavar cavando,





limpiando las regaeras

regando cuando atocaba,

juera en la noche u la siesta,

si allegaba anguna praga

jurmigando l’ arbolea,

segando arfarfa, escardando

plantando las tomateras

los pimientos, los pepinos

las crillas, las berenjenas...

Con er carro hista los topes

subiendo er trigo a la era,

y si habia qu’ ir ar mercao,

pa vender toa la cosecha,

enganchaba er Juan al carro

a  su mula, la Canela

y alli estaba,  com’ un clavo

enantes qu’ amaneciera,

con su puesto ya montao

pa sacar anguna perra



Y ar ramate s’ han cansao

los cuatro amos de la Güerta

de que sude en los bancales

er Juanico er Cavernera.

Ya no golverán a vello

amontao en su carreta

iciendo los güenos dias

por la erecha y por la isquierda.



Ya no sintirán dicir

por los bancales y sendas

las cosicas qu’ er Juanico

espicazaba sin priesa

pa que toicos s’ enteraran

dende la a hista la ceta

si ogaño habia sio güen año,

si habia habio güena cosecha

u si er año habia sio malo

y s’ habia hecho to yesca.



Pa que toicos lo sepais

jué er Juanico er Cavernera

ni mas  ni menos que nadie

ni era mu listo ni un cepa

pero ande quiá qu’ el Juanico

sentaba sus posaeras

y dicia aquí estoy yo

con la verdá verdaera,

naide lo podia callar

por mú grande qu´este juera,

pos ya l’ enseñó su Maere,

enantes de que se juera,

qu’ un hombre qu’ es embustero

ni es auto ni brecicleta.



Pué ser que juera, si acaso,

argo ligero de llengua,

y que dijiera las cosas

sin esconderse jelepa,

pero nunca podrá naide

en to er roál de la Güerta

dicir ni media palabra

der Juanico er Cavernera.



Aboá ya s’ arrematao,

ya no verá mas la Güerta

en onde tanto sudó

y a la que tanto le diera,

ya no criará pimientos,

ni crillas, ni berenjenas,

ni plantará mas panizo,

ni segará ya mas yerba.

Ya s’ habrán queao tranquilos

esos amos sangrijuelas

y podrán sacar la panza

y llenar la fartriquera

si naide que les rechiste

ni un tanto asi tan siquiera.



Ya podrán dicir qu’ es blanco

el pellejo de la brevas,

qu’ aboá los malacatones

los crian las tomateras,

y qu’ er sol brilla en la noche,

mentres la luna en la siesta.



Ya podrán estar tranqulios

y dormiendo a pata suerta

arrodeaos de los suyos

regüertos con su concencia

qu’ er Juanico ya está er probe

a piqu’ e perder la caeza

y pegarse un tabanazo

en er tronco d’ una higera

y arrematár de remate

pa inseculá seculera.



Pa que t’ enteres:



“si ar que trebaja ar lao tuyo


lo hecha er amo, y no haces na,


en cuanti le de la gana


te va a hechar a ti detrás”.






SI NO JUÁ POR LAS MUJERES

                 

                                              Para todas las mujeres del mundo

                                                 en el dia mundial de lucha contra

                                                 la violencia de genero.

                                                

                                                Un panochista contra los maltratadores



Efisando como efiso

er atajo é moscaretas

que tienen a las mujeres

como si jueran esteras

pa pegalles estacazos

ca vez que  les apeteja,

pos piensan los enfelices,

qu’ están por encima d’ ellas,

quió  soltar aqui un berrío

que se sienta en Santomera,

iciendole a to esos burros

por si no s’ habian dao cuenta,

que si no  juá por vusotras

que arrempujais a la ruea

de la bolica der grobo

pa que siga dando güeltas,

ni habriamos nacio nenguno,

ni tendria vida er  praneta,



Es por eso, Zudiadanas,

qu’ aprovechando esta fecha

quio soltalle un meneaje

en la llengua de la Güerta

a la mujer de to er mundo,

a la blanca y a la negra,

a la grande rematá,

y a la menúa ú pequeña,

a la que sea de zocatas,

y tamién a la d’ erechas.



Pos...  ¿que seria der mundo,

sin la Mujér,  cat’ en brevas?



¿que seria, un suponér,

de to er roal de la tierra

si no juá sio, mesmamente,

por nuestra Maere la Eva,

que l’ enseñó ar Paere Adán,

incurcá por la culebra,

er rebustico que da

en to er gorpe de la siesta

er comerse una manzana

debajico de la higuera?



¿Que juera sio d’ Aragón,

sin su Agustina,  esa hembra

que puso ar Napoleon

mas erecho qu’ una vela?



¿Que juera sio de Carcuta,

sin nuestra Maere Teresa,

capitana de los probes

de to er grobo der Praneta?



¿Que juera sio, mesmamente,

de mi mesmo, cat’ en brevas,

si no me juera traido

a este rincon de la Güerta,

la Maere que me parió

La Paca, la de la tienda?



¿Que seria de los marios,

creminales sangrijuelas,

si no tuvián sus mujeres

pa pegalles cuando quieran?



¿Que seria d’ esta praga

que asola toico er praneta,

y que será de nusotros

si no acabamos con ella?



Yo prenuncio pa remate

pa que s’ oya esta sintencia:



“Que  no haya ni una Mujer

que se calle, si le pegan”



“Que naide haga oidos sordos

si la sienten que se queja”



“Que naide cierre los ojos,

y qu’ estemos tos alerta

y arrematemos con ellos

pa inseculá seculera.





Zudiadanas, muncha suerte,

munchas gracias, y mú güenas.




Antonio López Vidal, El Moreno (Llano de Molina, 1589). Ha publicado Dend´er poyo é mi Barraca, 2003, nombre que también lleva la sección que publica en Vegamediapress.com, tanto de actualidad como de denuncia de injusticias y discriminación. Ha escrito a la Güerta de Murcia, ha tenido romances con La Cieca, ha hablado Ensoñando dispierto con su Maere, ya desaparecida. Y está dispuesto a seguir haciéndolo. Bandos y poemas panochos le han permitido ganar varios premios.