Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

lunes, 16 de junio de 2014

Un hombre y un perro

La noche ya llega,
se tiñen de negro
la calle y la acera.

Un hombre y un perro
acuden tranquilos
a su ritual:

él enciende un pitillo;
el otro, a orinar.
Paseo tranquilo

de meditaciones
sobre un día sin brillo
ni estribaciones.

Trabaja en la obra
poniendo ladrillos,
enyesa, desescombra…

- “Me duelen los tobillos
de subir escaleras,
de hacer tanta masa,
de tirar las telas

y poner los hierros
para los cimientos…
¡Vaya tos que llevo!
Tengo enfriamiento

y me duele el pecho;
con más de cincuenta
¡mira que me cuesta
hasta sacar el perro!

Pero, mejor salgo,
viene bien el paseo.
En mi casa me amargo,
y me entra un mareo
de ver que la obra
la están liquidando,
y nadie me nombra;
en paro, ¿qué hago?

Esta crisis me entierra,
¡a ver cuanto dura!
Va a hacer que me pierda
y haga una locura.

Mira mi Sultán
lleno de alegría,
qué tranquilo está.
Buena compañía.

Si no fuera por él
y este ratico,
¡qué bueno tener
tan fiel amigo!

¡Leñe, que tarde!
Vamos a casa.
En ser las doce
estoy en la cama”.

Él mira al perro
y el perro al amo.
Se ponen de acuerdo
y siguen andando.


Emilio Soler Poveda (Blanca, 1975). Hijo del escritor, poeta y panochista Emilio Soler Torrano "El Corcho". Se inició en la escritura poética en 2005, tomando el relevo de su padre. En 2006 escribe su primer bando panocho en las fiesta de su localidad natal. Escribe poesía en panocho y en castellano, colabora con diferentes revistas y en artículos de investigación educativa en la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia.