Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

miércoles, 25 de junio de 2014

Oda Martiria


Es la pared de enfrente la que llora
es el ciclo de atrás el que clama
la visión del ciego es la sangre
con sus grietas y sus sombras
con su cal y su lágrima.
Martiria imposible
del encarnado olvido
del nombre piedra
de mano tiempo martirizado.
Martiria del mundo descalzo
ventana para los oídos
viento preñado de luces
flores de entonces los muros
a pie nuevo el poema
con su memoria derribada a llanto
pared deshabitada.
Porque ella es la noche y su misterio
sus pétalos azules y negros
estrelladas largas encías
puños pariendo vida
puños dedos de existencia
en el último golpe a la espina
para que llore el débil su suerte
abandono y canto en el sótano
la montaña es un cadáver incendiado.
Florecen en el cuerpo moretones
se apagan inútiles voces
larga vida Martiria con su víctima
larga vida al salvaje
con sus ensangrentadas manos
y de las armas y del interrogatorio
nariz con boca con mano del Mesías.
Hilo molesto de la vida
el cielo está vacío por lleno
ya nadie levanta los ojos adentro.
Torturado bendita sea tu estupidez
sin piel ni uñas ni dientes
dolor en forma de hombre
monumento a Martiria.
Tu nombre se convierte en memoria
que a las paredes poco importa
y hay explosiones de colores en los muros
y hay ojos que se derriten por el calor
y hay sangre que sonríe sin dientes
por las flores y las enredaderas
y el silencio es sangre en flor de los labios
de quien orina las paredes
y el borracho que se cae y amortigua en los sueños
en los ladrillos y los pelos de los perros
y hay esquinas que dan al infinito
y las puertas y ventanas se extravían
por los mártires de la Biblia y las Cantinas.
Así Martiria con tus crucificados
con tus lapidados
con todas las madres y escorpiones
que escapan del semen de un virgen
colgado por pendejo del cielo
sin que dijera nunca nada
mas que ¡Viva Martiria¡
con todos sus ojos que lloran cometas
creando universos del rocío
sobre los pétalos de la rosa decapitada
por rosa por cursi y por ser rosa.
Verdugo del hombre el amor
pretexto de mujer golpeada
insepultas mujeres de cobre
lento rosario de calaveras de azúcar
y palabras de consuelo
para que su llanto el tormento
lleve el último diluvio de la mojada
donde las cuatro paredes son su cuerpo
sepulcro a gritos y telarañas
que le cuelgan al maldito
en su maldita magnífica hora
en que por acabarse
se acaba el mundo a bofetadas a cachetadas a madrazos
y aprieta el prieto puño
cayendo el cuarto y sus demonios.
Los atormentados y sus ángeles se orinan de miedo
sobre el cordero y su sangre
“nunca mancharás la túnica”
alejada como alejada está la noche
que sueña cabizbaja en un ojo amoratado
“nunca mancharás la túnica”
por la última alegría de estrellarse
con la única verdad que te sostiene contra la pared
o el piso o la taza o una mancha nube
que todos lloran la tierna paz de Martiria
bendita por lo bueno
Santa Martiria.
El suplicio que nace de la justicia a golpes
agua nueva que vive en los labios
del torturado en una cubeta
y el sol nace en la cara sudorosa del torturador.
Martiria del quemado vivo
del ahogado entambado
buenos muertos todos de muerte natural o de suicidio
merecida muerte por tontos en su tiempo
quietos desnudos hubieran quedado
algo así como las plantas
con desmayos de alegría
y caricia para el cuerpo que se pudre
entre ellas entre coros florales
que la podredumbre alienta
y las sombras del cielo guarda bien para alimento
porque no es el hombre ser
sino hasta que es carne y olvido.
Porque no es la noche buena guarda
sino para el asesino
que ilumina la sonrisa de Martiria
con sus niños moribundos
con su reloj que cuenta las uñas de quien se va
los benditos niños asesinos y asesinados
baba que se le escapa a Dios cuando duerme
y ni todos los huesos del mundo
pueden ni podrán decirnos nada
ni todos los pequeños túneles
nos podrán enseñar nada
más que las cuencas brillantes
de la gloria por Martiria
de la gloria por Martiria
de la gloria por Martiria
en su monstruosa y triunfal calavera.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 2000

Marco Fonz (México, D.F. 1965). Es egresado de la carrera de filosofía de la UNAM. Egresado de la escuela de escritores de la SOGEM. En 1994 obtuvo la beca del Centro Chiapaneco de Escritores. Colaboró con la AEMAC. En el 2002 obtuvo el premio de poesía Rodulfo Figueroa en Chiapas. Tiene publicados 24 poemarios y es traductor y editor de los poemas de Karl Marx. Desde 1995 comparte talleres de poesía y literatura.