Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

domingo, 9 de febrero de 2014

Y de pronto cambió mi vida, de Cristina Jimena (Reseña nº 608)

Cristina Jimena
Y de pronto cambió mi vida
Editorial Club Universitario, 2013

Esta es la historia de Pepe/Max, pero también la de Lucas, de Lucía, de Daniel, de Bettina, de Mami Eva, de Papi Stefan, incluso de Oma Claudia. Pero es, sobre todo, una novela para disfrutar de las cosas buenas e intentar aceptar las malas.

Cristina Jimena nos cuenta una "entrañable historia sobre la búsqueda de sí mismo", personificado en Pepe/Max, claro que debemos explicar quién es Pepe/Max. Es un perro de raza beagle que le pusieron de nombre Pepe cuando vivía con Lucía y con Daniel, y que, de la noche a la mañana, pasó a ser Max cuando se trasladó, involuntariamente, a vivir con Bettina, Eva y Stefan. Una casa estaba en España, la otra en Alemania.

"Yo he nacido tres veces. Y he muerto muchas", así comienza esta entrañable novela que he tenido el placer de leer por la generosidad de su autora de hacernos llegar un ejemplar. Y, mientras leía las peripecias de Pepe/Max, sentada en el sofá, con mis tres caniches alrededor, me los imaginaba a ellos pensando lo mismo que el personaje de la novela, y casi llorando temiendo que a alguno de ellos les hubiese pasado lo que a Pepe que, un buen día, en uno de sus solitarios paseos por el parque, se vió "secuestrado" por Stefan y Eva y, sin darse cuenta, aparecer en Alemania.

Pepe nos irá descubriendo el mundo de los humanos, cómo él lo ve, cómo nos ven, pero es nuestro mundo, el mensaje va para el lector, para que disfrute de los buenos momentos de la vida y que sepa, sepamos, aceptar los malos. Esta novela habla de tolerancia, de amabilidad, de amistad, de amor, aunque también hay momentos menos agradables, de dudas, de sospechas... incluso de esa manía tan humana de hablar de algo "desde la más profunda ignorancia".

Cuando cerré el libro, Cristina Jimena me había regalado una agradable velada.

Toñy Riquelme