Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 18 de enero de 2014

La cripta de las estrellas, de Chus Sánchez (Reseña nº 533 bis)



Chus Sánchez
La cripta de las estrellas
Appaloosa Editorial (2013)

La Cripta de las Estrellas es una de esas novelas que se leen de un tirón. A través de sus páginas se tiene la sensación de estar visualizando una película de aventuras, donde el mínimo despiste impide apreciar suficientemente una excelente secuencia. Atrapa la atención del lector desde el inicio de la lectura, no solo por la óptima introducción a la historia y su posterior desarrollo y desenlace, sino también por la voz narrativa, clara y actual, sin adjetivaciones innecesarias, con una sintaxis bien cuidada y buen empleo de los diálogos.

La autora, Chus Sánchez, nos sitúa en el Egipto de finales del siglo XVIII. Así, ubicada en esa época, y con la apasionante visión de un escenario ocupado por la magia proyectada desde el Valle de los Reyes, mis pasos han ido en paralelo con los de su protagonista, Próspero Moreaux, un soldado francés al servicio de las tropas napoleónicas. El joven no entiende el porqué de la misión que se lleva a cabo en  tierras de faraones, donde se custodian las labores del equipo de sabios ordenadas por Napoleón, pero es tanta la admiración que siente por su General, que, lejos de cuestionarse las órdenes, contribuye a su cumplimiento con gran complacencia. Por algo, su idolatrado superior es el mejor entre los generales de su tiempo, el más valiente, el mejor compañero en la batalla, y también el más osado ante lo desconocido. Nada rehúye y nada lo detiene…

Próspero desearía ser tan valiente como el General, pero una extraña experiencia en el interior de la Gran Pirámide pone de manifiesto su pusilanimidad. ¿O acaso no ha sido él el único en percibir esa terrorífica sensación?

En el escenario de la obra, la presencia del niño egipcio, Mehmet, cobra gran importancia desde las primeras páginas. El pequeño será el encargado de guiar los pasos del joven francés a través de un mundo desconocido. Siempre a su lado, lo acompañará hasta el interior de la Pirámide donde, a imitación de su ídolo Napoleón, el soldado se introducirá en el sarcófago expoliado.

Desde ese momento, la vida de Próspero Moreaux dará un giro insospechado y ya no se desprenderá de la compañía del pequeño. Prescindirá del uniforme y de lo que representa, caminará por el desierto como uno más de los hombres azules, y en medio de las arenas hallará el que será el amor de su vida.

La promesa hecha a sí mismo de no volver a matar, y la del reencuentro con su amigo de batallas, se convierten en el reto que lo obliga a seguir siempre adelante, a pesar del enfrentamiento con los fantasmas que acuden cada noche a sus sueños y del peligro que amenaza desde el fondo de una gruta ocupada por un grupo de niños extraños.

Esta que comento, ha sido mi primera lectura del año que acabamos de comenzar, lectura que recomiendo a todos aquellos lectores amigos del género de aventuras, pero también a aquellos a quienes les gusta indagar en la historia y observar en ella elementos añadidos a través de la imaginación y el buen hacer de quienes poseen el don la escritura.


Lola Estal