Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

viernes, 25 de octubre de 2013

El horror según Lovecraft, de VV.AA. (Reseña nº 564)

VV.AA.
El horror según Lovecraft
SIRUELA, 2013


Imagine el lector que H.P. Lovecraft, el gran escritor americano de terror cósmico que falleció en 1937, se levantase de su húmeda tumba una noche lluviosa de invierno para seleccionar sus lecturas favoritas más terroríficas, organizar un volumen con estos cuentos de horror que tanto le impresionaron en vida y así editar una antología. Exactamente eso es lo que ha hecho Siruela, ponerse en la piel del grandísimo narrador de terror de Providence para, seleccionando cuentos que le gustaron y añadiendo uno suyo propio, El testimonio de Radolph Carter, lanzar esta antología en la que podemos desgustar a Ambrose Bierce, Lord Dunsay, Machen, M.R. James, Le Fanu o Maupassant, entre otros. Algunos como su amado Poe, Shelley o Hoffmann prestan su ausencia. No obstante, una recopilación total que incluya todos los autores lovecraftianos es una tarea demasiado vasta para un solo volumen, y en compensación otros autores menos conocidos podrán ser descubiertos. Hallará aquí el ávido lector impagables joyas literarias que por sí solas ya merecen un lugar en la historia de la literatura de terror. En orden cronológico primero leeremos ¿Qué fue eso? de Fitz-James O`Brien, un antecedente de Maupassant, en el que una presencia invisible pero tangible aterrorizará al narrador. Un cuento sigue del conocido genio irlandés Sheridan Le Fanu titulado El pacto de sir Dominick, aderezado con las acostumbradas atmósferas desasosegantes del autor y mimbres fáusticos. Un escritor poco conocido en los circuitos ‘terroliterarios’ es Francis Marion Crawford de cuya historia La litera de arriba Lovecraft afirmó haber recibido ‘un tremendo y auténtico mazazo’ al leerla. De Maupassant se incluye uno de los relatos más representativos de su producción fantástica, ¿Quién sabe?, que incide en la locura y las obsesiones a través de una trama envolvente y muy sugestiva. Le sigue todo un clásico, El papel amarillo de Charlotte Perkins Gilman, pieza que encaja una ácida crítica a la sumisión de la mujer, alucinaciones y locura demencial y un retrato psicológico de acertada y dolorosa agudeza. De Ambrose Bierce, un escritor que no es estrictamente de género pero sí que pergeñó algunas historias de fantasmas y terrores, podemos leer La muerte de Halpin Frayser, una variación moderna y libre del tema edípico. Arthur Machen, célebre autor de obras cargadas de misticismo y presencias sobrenaturales, firma El gran dios Pan una pieza extensa, casi una nouvelle, en la que se desatan unas poderosas fuerzas extrañas a través de un experimento. Otros escritores consagrados completan la nómina lovecraftiana de este volumen: M.R. James, Walter de la Mare o Hanns Heinz Ewers. Otros menos conocidos, como son los casos de M.P. Shield o Clark Ashton Smith, nos deleitará con extraordinarias historias del género de terror y misterio. El primero de estos ignotos cuentistas nos acerca a una estética muy en la línea de Poe con el relato La mansión de los ruidos. De Ashton Smith sólo resta decir que fue uno de los más alabados y queridos escritores de Lovecraft. Como colofón de esta terrorífica y fantástica antología de cuentos macabros se incorpora El testimonio de Randolph Carter, obra paradigmática, de connotaciones góticas y cósmicas, basada en un sueño que tuvo el propio Lovecraft.

Sería interesante, para acompañar estas lecturas, tener cerca el ensayo El horror en la literatura, en el que el escritor de Providence analiza los pormenores del género y comenta sus libros y autores favoritos, en un estudio histórico pero muy personal, que es ya, junto a este volumen que comentamos, todo un clásico. 
 
Pedro Pujante