Revista de creación literaria en busca de creadores del mundo

sábado, 22 de junio de 2013

Poemas para un paisaje sonoro, de Eduardo López Pascual

Eduardo López Pascual
Poemas para un paisaje sonoro
Asociación Pueblo y Arte, 2013

Hace muchos años que Eduardo López Pascual (Baza, 1939) es un referente de la poesía en Cieza, donde vive desde siempre. Un referente por el Premio internacional de poesía Luys Santamarina y por los encuentros que llevan por título Jornadas de poesía sobre el Segura. Y, por irradiación, como era inevitable, en muchas partes del mundo, donde es conocido el premio internacional mencionado, y en muchas partes de España por las Jornadas que han traído a autores desde el otro lado del Atlántico para ver la floración en Cieza.

Pero no sólo por eso. Eduardo López Pascual ha publicado su obra, en concreto poética, en Vitruvio, en la revista literaria Baquiana, en PR Editores... y siempre dando un nuevo fruto su creatividad, y no os hablo de novela, cuento, teatro o ensayo, géneros literarios que también escribe y publica.

El presente libro de poemas está dedicado a la música, y ha sido editado por la Asociación Cultural "Pueblo y Arte", que preside en estos momentos, tras bastantes años como secretario de la misma. Un libro para leer a López Pascual como si nos estuviese recitando, ¿qué digo recitando?, hablando a nosotros mismos.

Dice el prologuista, José Fernández Molina, que López Pascual desea transmitirnos sus "evocaciones y emociones" con claridad vehemente, y por eso procura "que el mensaje llegue directo, fácilmente, sin necesidad de interpretaciones o conjeturas", yo me atrevería a decir, como la música.

Recuerdos de la música que ha escuchado, que ha sentido, que le ha emocionado, de aquella que su padre hacía sonar en el violín, en una edad ya tan lejana que sólo la música es capaz de traer al presente.

Manuel de Falla, Joaquín Rodrigo, Mozart, Beethoven, Tchaikovsky...y con ellos, reposando entre los sonidos buscados, o rememorados, los lugares donde se ha vivido, la vida donde ha transcurrido, porque le viene al poeta, mientras escribe, aquellas palabras de Voltaire en el sentido de que es imposible traducir la poesía, como tampoco se traduce la música. Y, junto a ellas, en cada poema, el recuerdo. ¿Acaso se pueden traducir los recuerdos?

Termino leyendo el libro y me viene a la memoria la convocatoria Trasnochando, que ya hace muchos años convoca Soren Peñalver, amigo común de Eduardo y mío, este año dedicada a la música. ¡Cuándo me hubiese gustado a mí escribir estos versos!

Francisco Javier Illán Vivas

PD: Esta es la reseña 527 desde que la sección Acantilados de papel nació. 

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